El motivo de la mala relación de Isabel Díaz Ayuso con su padre: "Fue especialmente duro conmigo"
En alguna ocasión, Díaz Ayuso ha hablado de la relación que tuvo con su padre y cómo no siempre fue fácil
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La familia es una de las cosas más importantes en la vida de Isabel Díaz Ayuso. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha hablado en muchas ocasiones de sus abuelos, de cómo poder pasar tiempo con ellos en el pueblo le ayudó a convertirse en la mujer que es hoy día, de cómo sus padres le ayudaron a forjar su propio carácter o de su hermano Tomás, uno de sus pilares fundamentales.
Cada vez que habla sobre su familia, lo hace con orgullo, con admiración, incluso si es para contar que las cosas no siempre fueron de color de rosa. Como todas las familias, la suya también pasó por momentos complicados y, aunque ella prefiere quedarse con todo lo bueno, no se olvida de las cosas menos positivas, más difíciles, como la salud mental de su padre, que tanto le marcó en vida a la propia Isabel.
De la relación entre Ayuso y su padre se ha escrito mucho, diciendo que el fuerte carácter de su padre hacía que las cosas entre ellos fueran tensas, pero lo cierto es que Isabel en ningún momento ha confirmado esto y siempre que habla de él lo hace con orgullo, aunque no oculta que la relación no siempre fue sencilla.
Isabel Díaz Ayuso sobre su padre: "Fue especialmente duro conmigo"
Díaz Ayuso tiene muy claro que ella es una figura pública y que eso hace que esté más expuesta a las opiniones de la gente. En general, no es algo a lo que le dé importancia, pero hay ciertas palabras que hacen más daño que otras. Mientras que ha conseguido que gran parte de lo que se dice de ella le resbale, es especialmente doloroso cuando le llaman IDA (un anagrama con las iniciales de su nombre que puede tener un doble sentido).
"Las utilizan para insultarme", explicaba hace años durante una entrevista de televisión, donde estaba siendo entrevistada. "Es una falta de respeto hacia todas las personas que pasan una enfermedad mental. Mi padre falleció de ello y a una familia como la mía no le es agradable". A lo largo de su vida, su padre tuvo depresión y falleció en 2014, aquejado de demencia senil.
"La relación con mis padres era muy buena", desveló la propia Isabel en una entrevista con la periodista Marta Barroso en la Fundación Universitaria San Pablo CEU recogida por Lecturas. "Más con mi madre porque mi padre tenía un carácter complicado. Estaba siempre atormentado consigo mismo, con las exigencias".
"No les exigía a los demás. Era lo más honrado que había, pero duro era como él solo", explicaba un poco más sobre el carácter de su padre, forjado por la infancia y la vida que había tenido. "Le costaba mucho expresar sus sentimientos, desde chiquitín estuvo en un colegio internado y luego se vino a Madrid. En aquellos años, en algunas partes de España, los niños se tenían que hacer adultos pronto. Más o menos es lo que a él le pasaba".
Quiso también alabar la ética y moral de su progenitor, de quien destacó que "era un hombre de no deber un euro a nadie, de tener un respeto absoluto. Era incluso hasta exagerado. Y era muy amable".
También sobre su padre habló durante una entrevista con El País, donde dejó ver lo complicado que es tener una relación cercana con alguien que fue tan duro con sus hijos. "Cuando me independicé, pasé a tener otra relación con mis padres: de amistad más auténtica", un cambio en la relación que es bastante habitual conforme los hijos se hacen maduros y aprenden a ver a sus padres de otra manera.
"Mi padre falleció ya, tenía mucho carácter. Una infancia dura que le hizo después mantener con sus hijos otra relación también dura. Él lo fue especialmente conmigo. Era pesimista, muy honrado y preocupado por los demás. Poco materialista, quizás valoraba más lo de otros y eso le hacía estar atormentado. Produjo en mí, desde niña, como efecto, que empezara a manejarme y animarme sola. Quizás ahora nos hubiéramos llevado mejor", reflexionaba para el citado medio.
De las palabras de Ayuso se entiende que la relación con su padre no siempre fue sencilla, pero ella siente una gran admiración por la figura de su padre, también por la de su madre, para quien solo tiene buenas palabras, "Tengo como madre a la mujer más honrada, generosa y entregada que he conocido nunca. Siempre testigo y compañera de todos mis pasos, siempre apoyándome y aconsejándome. Cada día la quiero y la necesito más".
Al fallecer en 2014, Leonardo Díaz estaba arruinado, se dice que todas sus pertenencias cabían en una bolsa de deportes y, para no perder sus casas, se las habría entregado a sus hijos a través de una donación, tanto la que tenían en Madrid como la del pueblo, Sotillo de Adrada (Ávila), el lugar que le vio nacer en 1946.