La dura confesión de Amaia Montero en su regreso a los escenarios: "Estaba perdida, pensé que la vida se había apagado"
Amaia Montero ha vuelto a los escenarios tras 19 años y lo ha hecho junto a La Oreja de Van Gogh dando comienzo a su gira en Bilbao
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El regreso de Amaia Montero a los escenarios junto a La Oreja de Van Gogh ha marcado uno de los momentos más comentados del panorama musical reciente. Tras años de rumores y una etapa marcada por la polémica salida de Leire Martínez, quien fue la voz del grupo durante 17 años, el anuncio del retorno de la vocalista original generó una enorme expectación. Casi dos décadas después de su marcha, la artista ha iniciado una nueva gira que arrancó en Bilbao, en el Bizkaia Arena, donde miles de fans pudieron verla de nuevo sobre el escenario en un concierto cargado de recuerdos, emoción y también controversia.
La cita no solo sirvió para repasar los grandes éxitos del grupo, sino también para tender puentes entre etapas. Uno de los momentos más comentados fue cuando Amaia interpretó 'El último vals', uno de los temas más representativos de la era de Leire, un gesto que sorprendió a muchos asistentes. El repertorio, con clásicos como 'Rosas' o '20 de enero', provocó una respuesta masiva del público, que coreó prácticamente cada canción, convirtiendo el concierto en una experiencia colectiva marcada por la nostalgia.
La confesión más personal de Amaia Montero en su regreso
Uno de los instantes más impactantes de la noche llegó cuando Amaia Montero se dirigió al público para sincerarse sobre su ausencia durante estos años. “Han pasado muchas vidas dentro de estos años y estar aquí con vosotros es mucho más que un concierto”, comenzó diciendo.
La artista fue más allá al recordar los momentos más complicados de su vida: “Hubo momentos en los que pensé que nunca volvería a pisar un escenario. Estaba perdida, completamente perdida, al punto de no reconocerme”. En un tono especialmente emotivo, añadió: “Bajé al mismísimo infierno, y no es una forma de hablar. Hubo muchísimos días de oscuridad en los que pensé que todo había terminado para mí, que la vida y la música se habían apagado sin mí, para siempre”.
Sus palabras fueron recibidas con una ovación constante del público, que coreó su nombre mientras ella concluía: “Con mis cicatrices, después de luchar mucho, aquí estoy”. Un discurso que evidenció la carga emocional de su regreso y que convirtió el concierto en algo más que una simple actuación musical.
Amaia pide disculpas tras su criticada actuación
A pesar del entusiasmo general, el concierto no estuvo exento de críticas. En redes sociales como X, algunos usuarios cuestionaron su rendimiento vocal en determinados momentos. Comentarios como “Lo de Amaia cantando ‘La niña que llora en tus fiestas’ ha sido un auténtico DESASTRE” o “No tiene la potencia y la voz de Leire” comenzaron a circular poco después del concierto.
La propia Amaia fue consciente de algunas de sus dificultades durante la actuación. Tras interpretar uno de los nuevos temas en una plataforma elevada, reconoció ante el público: “Me subo y lo hago fatal, soy consciente”. Lejos de evitar la situación, optó por afrontarla con naturalidad: “Es la primera vez que me suben y ha quedado un poco rara… pero lo voy a vivir con vosotros”.
Sus compañeros de grupo reaccionaron con apoyo, restando importancia al momento y animándola sobre el escenario. El público, por su parte, respondió con aplausos, evidenciando que el vínculo emocional estaba por encima de cualquier fallo puntual. En conjunto, el concierto de regreso de Amaia Montero ha dejado claro que su vuelta no ha pasado desapercibida. Entre la emoción, la nostalgia y las críticas, su reencuentro con La Oreja de Van Gogh se ha convertido en uno de los acontecimientos musicales del año.