Ana Peleteiro, embarazada de 33 semanas, sufre un percance de salud: "Ansiedad, taquicardias e hiperventilando"

Ana Peleteiro y Benjamin Compaoré darán la bienvenida a segundo hijo en común, un niño al que llamarán León, a principios de verano
Ana Peleteiro, embarazada de 33 semanas, muestra las secuelas de la alopecia areata que sufre por estrés: "El drama del mes"
Ana Peleteiro, que está embarazada de 33 semanas, ha vivido hoy un día complicado. "Socorro. De las peores experiencias de mi vida", ha escrito en sus redes sociales a primera hora de la mañana la deportista, que ya hace una semana tenía que acudir a un hospital de urgencias después de sentirse indispuesta, sufrir dolores de cabeza y nauseas. Afortunadamente todo quedó en un susto y pudo volver a casa para afrontar la recta final de su embarazo con tranquilidad siguiendo con las revisiones pertinentes.
En estos últimos días, todo ha ido bien y no ha habido nuevos sobresaltos. Sin embargo, hoy en una visita rutinaria al hospital para realizarse una prueba, la deportista ha sufrido una indisposición y ha tenido que ser atendida por varias enfermeras, trasladada al hospital de día para tenerla controlada y evitar cualquier tipo de riesgo.

Ha tenido mareos, taquicardias y un ataque de ansiedad
Ha sido a primera hora de la mañana cuando Ana Peleteiro ha empezado a encontrarse mal en el hospital, donde ha acudido para hacerse la prueba del azúcar o cómo ella ha dicho la "maldita curva larga de la glucosa", una prueba de varias horas que se ha tenido que realizar después de que el test de Sullivan le saliera alterado y superando los límites establecidos para las mujeres embarazadas. "Empezó mal. Ahora empiezo a dormir peor y despertarme a las 07:00 para hacerme una analítica en ayunas, es de todo menos agradable. Llego, me hago la analítica, me dan el bote, me lo tomo y en el primer sorbo digo, 'es muy diferente al de los Sullivan normal'. No me va a sentar bien".
Y efectivamente. Nada más tomarse un pequeño sorbo, la deportista ha notado que su estómago no reaccionaba bien. "Empiezo con arcadas y con mi fobia a vomitar se transformó en picos de ansiedad enormes. Empecé a sudar frío. Empiezo a hiperventilar. Llevaba 20 minutos, no había forma de acabarlo y notaba que si le daba un sorbo mas iba a vomitar. Y yo no puedo vomitar. En bucle", ha relatado la deportista, que en ese momento ha empezado a ser reconocida por otros pacientes que se acercan a saludarla. "Llega un punto en el que no puedo ni hablar, empiezo a sudar, me da un sofocón enorme, con ansiedad, taquicardias, hiperventilando. Me levanto. Me dijeron que si me encontraba mal, avisara y me encuentro mal".
Tras pronunciar estas palabras, ha sido inmediatamente auxiliada por el personal sanitario. "Salieron seis enfermeras a buscarme, al borde del desmayo, me metieron en el hospital del día y luchando para que no vomitara. No sabéis el drama. ¡Qué vergüenza! Me dio calor, me tuve que quitar la sudadera, con las piernas en alto, pero no puedo estar boca arriba embarazada, tengo que estar de lado, de lado me dan las arcadas... Un cristo", ha comentado con mucho sentido del humor y asegurando que es un "puñetero meme".

No vomitar el líquido era fundamental porque de hacerlo no se puede realizar la prueba, por lo que ha luchado con todas sus fuerzas para no echarlo. "Conseguí estabilizarme, me empecé a encontrar un poquito mejor. Me dejaron una vía para sacar la sangre", ha contado la deportista, que tras lo ocurrido se ha quedado muy cansada. "Lo peor las ganas de vomitar, la ansiedad por no hacerlo y la vergüenza, que yo creo que me estaba haciendo que me encontrara peor. Todo el hospital lleno de gente y ahí llega la Peleteiro y le da el amarillo del siglo. Peleteiradas. Soy un meme. Esperemos que cuando me ponga de parto sea menos escandaloso la que monte. Un drama", les ha contado a sus seguidores, a los que ha explicado que nunca se había sentido así de mal. "Jamás había estado tan cerca de desmayarme y es de las cosas más desagradables que sentí en mi vida. Subidón de calor, hiperventilación y vista totalmente borrosa. Horrible. Espero que al menos el niño se parezca a mí porque esto del embarazo no está pagado".
Los resultados han salido perfectos
Por suerte, todo ha ido bien y no tendrá que repetirse la prueba. Ya mucho más tranquila y en casa, la deportista ha recibido la llamada de su matrona para informarle de los resultados de la prueba, que han resultado normales y por tanto no hay diabetes gestacional. "Todos los valores están perfectos", les ha dicho a sus seguidores en una historia de Instagram. "Estoy demasiado feliz", ha terminado diciendo.
