La familia de Fernando Tejero: seis hermanos, una relación complicada con sus padres y una tía que le crio

El famoso actor cordobés, cuyo padre falleció recientemente, adora a toda su familia, pero reconoce que no siempre ha sido fácil la relación con algunos de sus miembros
La casa de Fernando Tejero en El Escorial: de estilo rústico, decoración vintage y fachada de piedra
Llegó a nuestras vidas gracias a ‘Aquí no hay quien viva’ y continuó su estela de éxito con ‘La que se avecina’, serie en la que ha permanecido durante más de una década. Fernando Tejero es uno de esos rostros conocidos y queridos, con una vis cómica descomunal que, sin embargo, contrasta con algunos episodios de su vida. Nacido en Córdoba, vivió una infancia y adolescencia con momentos muy duros. Así fueron sus primeros años de vida y esta es la relación, no siempre sencilla, que mantiene con su (numerosísima) familia.
Catorce años separado de sus padres
“Padre mío de mi vida: gracias, sobre todo, por esta última etapa”. Así se despedía hace poco más de un mes Fernando Tejero de su padre, Antonio, en su perfil de Instagram. Entonces, definió la relación con su padre y con su madre como fantástica. Pero no siempre fue así.
Antonio, que de joven probó suerte en el mundo de la tauromaquia como banderillero, era un trabajador incansable, que repartía sus horas de faena entre un bar y la pescadería en la que Fernando también estuvo empleado. A Antonio lo conocían como ‘Pescaderito’. Su madre, María, era ama de casa. Al poco de nacer el actor, María cayó enferma. Fernando tenía nueve meses cuando sus progenitores decidieron llevarlo a vivir con su tía abuela hasta que todo volviera a la normalidad. Pero aquel encargo temporal terminó siendo mucho mayor. En palabras del actor recogidas por ‘Lecturas’: “Déjame al niño un tiempo más, solo un tiempo más’. Y ese tiempo se convierte en catorce años”. Fernando, en definitiva, se crio fuera del hogar familiar.
“Mis padres no lo hicieron con mala intención”, explicaba el intérprete en la cadena SER a comienzos de este año. “Nunca se dieron cuenta de lo que supuso para mí. Yo empecé a fallar en los estudios, yo me levantaba y me acostaba llorando”. También contó cómo este hecho, en primer lugar, y regresar a casa de adolescente cuando murió su tía abuela, calaron hondo en él, porque sentía que no le quería nadie y que no merecía ser querido. Le ha costado años de terapia, a la que actualmente sigue acudiendo. Una terapia que también le ha servido para superar los abusos sexuales que sufrió en la infancia, cuando un chico mayor que él lo violó, y la represión que se autoimpuso por ser gay. En parte, tal y como contó tiempo atrás a Carlos Francino, por su familia, que terminó enterándose por televisión, cuando él ya era famoso. Eso hizo que se quitara la pluma y que forzara su voz, que hoy, a consecuencia de aquello, es muy grave porque afectó a cuerdas vocales.
Seis hermanos a los que adora, pero con los que no siempre coincide
Fernando es el menor de seis hermanos: Antonio, Pedro Luis, José María, Encarni, María del Mar y él. Una familia muy numerosa que se quiere muchísimo, pero que también discrepa. En especial, en asuntos de política y… en lo que respecta a la tauromaquia. Fernando le contó en una ocasión a Pablo Motos que tiene un hermano que vota a Vox y otro que vota a Podemos, lo que hace que choquen en este sentido. Así reflejaba estas discrepancias en una entrevista concedida a ‘El Mundo’: “Por muy hermanos que sean, hay cosas en las que no coincidimos, y tampoco tenemos por qué”. Explicaba que evita hablar con ellos de cuestiones delicadas y que charlan sobre otras cosas.
Uno de ellos, José María, ha sido además un famoso banderillero. Y Fernando lo dejó muy claro: “No me gustan los toros y mi familia lo sabe”. Pero también explicó que, fuera de eso, se respetan y se quieren. De José María le separan muchas cosas, pero le une el enorme parecido físico: ¡son como dos gotas de agua!
