Aguas termales a 120 ºC y un antiguo molino del siglo XIV: así es Santa Coloma de Gramenet, el pueblo en el que nació Gabriel Rufián
Santa Coloma de Gramenet es el pueblo que vio nacer a Gabriel Rufián hace 44 años
De su hipoteca a sus préstamos bancarios: el patrimonio de Gabriel Rufián, en datos
Suele ser bastante celoso de su vida personal, pero algo de lo que Gabriel Rufián suele hablar habitualmente es sobre sus raíces. Él se siente catalán, ha nacido en Cataluña, pero es el primero en su familia en hacerlo, lo que le convierte, en palabras del propio político, en "charnego e independentista".
'Charnego' es un término que solía emplearse de manera despectiva en Cataluña para referirse a los inmigrantes de otras regiones españolas. Con el tiempo, los propios charnegos se han apropiado de la expresión y ya no se percibe como algo tan negativo, aunque, evidentemente, esto depende un poco del contexto y el tono empleado.
En el caso de Rufián, su familia tiene orígenes andaluces, su familia paterna proviene de Jaén y la materna, de Granada. Sin embargo, tal y como señalábamos, él nació en Santa Coloma de Gramenet, una de las ciudades más pobladas de la provincia de Barcelona y el lugar que vio crecer a Gabriel, que le vio pasar de ser un niño tímido, introvertido y al que le costó tiempo aprender a hablar, a ser uno de los políticos más destacados de su generación.
Santa Coloma de Gramenet: así es el lugar que vio nacer a Gabriel Rufián
Entre la Sierra de Marina, el río Besòs y la ciudad de Barcelona, se encuentra Santa Coloma de Gramenet, el lugar que vio nacer y crecer al pequeño Gabriel Rufián y el lugar en el que vivió junto a su familia hasta que se mudaron a Badalona a mitad de los años 90. Esta ciudad marcó sus primeros años de vida, aunque no es un lugar al que el político suela regresar. Si el paso del tiempo ya hace complicado mantener los vínculos, el hecho de trabajar en Madrid todavía hace más difícil conseguirlo.
Se puede conocer la historia de este lugar a través de sus rincones, que son parte de su esencia y revelan su cultura y tradiciones. Algunos de sus monumentos y edificios más emblemáticos cuentan su historia, como lo hace su Molino de Ribe, un antiguo molino harinero de finales del siglo XIII o principios del XIV, que estuvo en funcionamiento hasta principios del siglo XX.
Este molino se encuentra justo al lado de la torre Balldovina, otro imprescindible de la ciudad. Es el único edificio románico de la comarca que se conserva íntegro en nuestros días. Construido probablemente en el siglo XI, durante la primera mitad del siglo XX fue residencia de la familia Sagarra, de gran influencia en la zona. A uno de sus miembros se le atribuye el descubrimiento del poblado íbero, otra joya que puede encontrarse en este lugar.
En la cima del Puig Castellar se encuentran los restos del poblado de una tribu layetana, de gran valor simbólico para la ciudad y un lugar que nadie quiere perderse si va de visita.
Descubrir Santa Coloma es conocer parte de su historia, como demuestran las masías que todavía se conservan y que ponen de manifiesto que fue un municipio dedicado a la actividad agrícola. También cuenta con varios edificios emblemáticos, como el Auditorio Can Roig, que actualmente se emplea como conservatorio.
Porque Santa Coloma también tiene espacio para la cultura, gracias, por ejemplo, a las representaciones que tienen lugar en el Teatro Sagarra, pero también a través de sus museos, como el Centro Joan Peiró, dedicado al músico y compositor nacido allí. La música y la danza tienen una gran importancia en esta zona y, si quieres vivir sus fiestas más importantes, lo mejor es reservarse el primer fin de semana de septiembre, que es cuando tienen lugar.
La ciudad es un lugar ideal para caminar, para descubrir rincones diferentes, llenos de energía, pero sus alrededores no tienen nada que envidiar, pues la naturaleza de la zona rebosa vida. Destaca el Parque de la Cordillera de Marina, una reserva ecológica en la zona que cuenta con merenderos y miradores, así como senderos para los más deportistas y amantes de los paseos al aire libre.
El margen del río Besòs es también un buen lugar para estirar las piernas, y cuenta con un carril bici para quienes quieran vivirlo desde otro punto de vista. Un plan perfecto para después de comer, ya sea su receta más famosa de bacalao o alguno de sus platos más típicos, aunque es imprescindible probar sus dulces antes de marcharse.
Desde hace un tiempo se está planeando crear un balneario en el entorno del parque de Can Zam, la idea es aprovechar las propiedades de las aguas termales que fueron encontradas casi por casualidad. Son unas aguas que podrían alcanzar un rango de temperatura de entre 80 y 120 ºC en profundidad y la intención es aprovechar las propiedades mineromedicinales de estas aguas. Una propuesta estupenda para quienes busquen calma y tranquilidad en un lugar con mucho que ofrecer.
Así, quienes se pasen por Santa Coloma de Gramenet no pueden perderse los antiguos lavaderos públicos, que están en la Plaza Montserrat Roig, pero también la Plaza de la Vila, que es donde se encuentra el Ayuntamiento. Los más curiosos pueden acercarse a la Plaza del Reloj, no solo porque llama la atención gracias a la ausencia de un reloj en su espacio, también porque está bastante cerca del lugar en el que vivió el joven Gabriel Rufián antes de mudarse.