El papa León XIV habla sobre la influencia de Bad Bunny al coincidir en Madrid: "Creo que muchos elegirán verle a él"
Durante su vuelo a Madrid, el papa León XIV ha bromeado sobre su coincidencia en la capital con el artista puertorriqueño, Bad Bunny
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Madrid vuelve a situarse en el centro de la actualidad internacional con la llegada del Papa León XIV, una visita apostólica que se prolongará durante siete días y que ha coincidido en el tiempo con uno de los fenómenos musicales del año en la capital: los diez conciertos de Bad Bunny. Un doble foco de atención que ha generado conversación tanto dentro como fuera de los círculos religiosos y culturales.
El pontífice ha aterrizado este sábado a las 10:12 horas en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, a bordo de un avión de Ita Airways decorado con las banderas de España y del Vaticano. Tras el aterrizaje, ha sido recibido en la zona de Estado por el nuncio apostólico, antes de pisar suelo español a las 10:33 horas. A pie de escalerilla le esperaban los reyes, el presidente del Gobierno, varios ministros y autoridades locales, en un recibimiento institucional que ha marcado el inicio oficial de su primera visita apostólica al país. Durante los próximos días, el Papa tiene previsto un recorrido por distintas ciudades españolas con mensajes específicos para cada comunidad.
El comentario del papa León XIV sobre Bad Bunny
Antes de su llegada, ya en el interior del avión, el Papa León XIV ha mantenido un encuentro informal con los periodistas en el que ha dejado varias reflexiones sobre la actualidad. Entre ellas, ha destacado su visión sobre la juventud y la relación de los jóvenes con la espiritualidad, en un contexto en el que reconoce la fuerte atracción que ejercen figuras como Bad Bunny.
“Los jóvenes que buscan algo más… en muchos casos han crecido sin una dimensión espiritual”, ha señalado el pontífice, quien ha añadido que percibe “un vacío y una falta de sentido” en parte de la juventud actual. En ese mismo diálogo, ha comparado de forma distendida su popularidad con la del artista puertorriqueño: “Si se les preguntara: ¿quieren ver a Bad Bunny o al Papa?, creo que muchos elegirían ver a Bad Bunny, pero algunos vendrán a ver al Papa”.
Lejos de plantearlo como una competencia, León XIV ha insistido en que su visita busca precisamente conectar con esas generaciones más jóvenes: “Quizás mi viaje ayude a despertar algo que ni siquiera saben cómo definir”, ha comentado, subrayando su intención de “animar y acompañar” a la juventud durante su estancia en España.
La coincidencia con los conciertos del cantante en Madrid ha alimentado aún más el debate en redes y medios, donde se ha puesto el foco en dos tipos de convocatoria masiva completamente distintos pero simultáneos en la capital: la religiosa y la musical. Ante los rumores de un posible encuentro entre ambos, el papa ha explicado que no sabe si podrá conocerle, ya que cuando él esté en un acto el puertorriqueño estará preparándose para su concierto.
El Papa también ha querido dejar claro el objetivo de su visita: “Es una visita apostólica para encontrar a los fieles, celebrar la fe y llevar un mensaje de Jesucristo, pero también para saludar a toda la sociedad porque la Iglesia tiene un mensaje para todos”, ha afirmado. Además, ha destacado que su encíclica reciente aborda los desafíos de la inteligencia artificial como parte de ese diálogo con el mundo contemporáneo.
Durante el vuelo, el pontífice ha mantenido un tono cercano y ha respondido incluso a preguntas más ligeras, como su afición al fútbol, donde ha bromeado diciendo que “el Papa es de todos los equipos, o su breve conocimiento del catalán, limitándose a un “bon dia”.
Con su llegada a Madrid, se abre así una semana en la que la capital será escenario de dos grandes fenómenos de masas paralelos: la gira de Bad Bunny y la visita del Papa León XIV, dos realidades distintas que, sin buscarlo, han terminado compartiendo foco y conversación pública.