Kiko Rivera desvela el papel clave de su madre, Isabel Pantoja, en la entrega de las cabezas de toro a sus hermanos
Kiko Rivera entró el pasado 2 de mayo en Cantora y localizó ocho cabezas de toro y un traje de luces que había pertenecido a su padre
Fran Rivera, abierto a reconciliarse con su hermano Kiko tras el reparto de la herencia de Paquirri
Desde que el pasado mes de marzo se confirmara la reconciliación entre Isabel Pantoja y Kiko Rivera, la familia no ha parado de acaparar los titulares de la crónica social de nuestro país. Los acontecimientos se han sucedido a lo largo de las últimas semanas y se están dando pasos incluso para cerrar heridas que llevan abiertas más de cuarenta años, desde la muerte de Paquirri, y reestablecer la armonía familiar.
En las últimas semanas todo se ha precipitado. El pasado 2 de mayo, después de que en abril se reuniera con su madre en Canarias, Kiko Rivera entraba en Cantora para recoger algunas pertenencias. Se organizó un gran revuelo. La guardesa de la finca filtró el altercado que protagonizó con el dj y las especulaciones sobre qué era lo que había ido a buscar se dispararon en los días posteriores. Finalmente se supo que el dj había podido localizar ocho cabezas de toro y un traje de luces que pertenecieron a su padre.
Kiko ha decidido junto a su madre repartir las cabezas con sus hermanos
Tan solo tres días después de la entrada de Kiko en Cantora salía a la luz el destino que iban a tener esas pertenencias. Y la noticia ha resultó, al igual que le reconciliación con su madre. Fue el propio Francisco Rivera quien reveló que su hermano estaba dispuesto a repartirlas con Cayetano y con él. Una decisión que marca un antes y un después en la relación de los hermanos Rivera. "Me ha escrito mi hermano Kiko un mensaje muy cariñoso. Dice mucho de él. Ha sido un detalle. Me ha dicho que ha conseguido coger las cabezas, ocho cabezas y las va a repartir entre Cayetano, él y yo", decía el diestro a los compañeros de la prensa.
Lo que no se sabía hasta ahora era el papel que ha jugado Isabel Pantoja en la resolución de este conflicto por la lucha de la herencia de Paquirri. Después de semanas en las que el significativo gesto de Kiko ha dado mucho que hablar puesto que podría ser el punto de inflexión para cerrar el conflicto familiar con sus hermanos mayores, el dj ha desvelado que su madre ha tenido un papel crucial. El detalle no ha partido solo de Kiko sino también de la tonadillera. Juntos habría tomado la decisión de dar el paso de que se repartan las pertenencias. "Hemos, mi madre y yo", ha dicho el dj, que, al igual que su hermano Fran, ha dejado abierta la puerta a una reconciliación definitiva con Francisco y Cayetano.
La lucha por la herencia de Paquirri
El gesto de Kiko y su madre supone una tregua familiar después de años muy complicados en la que la relación de los tres hermanos ha estado marcada por los altibajos constantes. Unos altibajos que han durado más de 40 años. Tras la muerte en septiembre de 1984 de Paquirri en la plaza de Pozoblanco (Córdoba) comenzaron los problemas familiares. En el testamento aparecen sus tres hijos como herederos universales e Isabel Pantoja aparece como usufructuaria de un tercio de sus bienes. Ahí comenzaron las disputas. Tras tres años de enfrentamientos, en 1987 se procede al reparto y Carmina Ordóñez e Isabel Pantoja firman un acuerdo. La tonadillera y Kiko reciben la finca Cantora y Fran y Cayetano otra y el derecho a los objetos personales de toreo de su padre. Unos objetos que nunca se han llegado a entregar.
En 1994 un juez obliga a Isabel a entregar esas pertenencias (trajes de luces y capotes) a Francisco y Cayetano, pero pocos días después se produce un misterioso robo en Cantora y se alega que los objetos han desaparecido, lo que bloquea la entrega. Tan solo Fran recibió con motivo de su boda con Eugenia Martínez de Irujo en 1998 un fundón de piel (la funda protectora para los trastos de torear) que había pertenecido a su padre. Un objeto que su hermano Kiko, invitado al enlace, le entregó.
A lo largo de los años, tanto Francisco como Cayetano se han referido en numerosas ocasiones al profundo dolor que sienten por no poder tener las pertenencias de su padre y en 2020, en 'Cantora, la herencia envenenada', Kiko reveló que había encontrado los objetos escondidos en una habitación secreta. Ahora, seis años después de su enfrentamiento público con su madre y tras su sonada reconciliación, todo ha dado un giro inesperado. Un giro en el rumbo de los acontecimientos en el que habría tenido mucho que ver Isabel Pantoja y gracias al cual la familia Rivera podría estar a un paso de zanjar la polémica por la herencia y Kiko podría reconciliarse con su hermano al repartir algunos objetos de su padre con ellos.