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El duro testimonio de Raquel Bollo sobre su intento de suicidio: "No me asustaba la muerte, ya estaba muerta en vida"

Raquel Bollo
Raquel Bollo. Europa Press
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En el año 2002,tras casi una década de relación, Raquel Bollo abandonó la casa familiar que compartía con Antonio José Cortés Pantoja, Chiquetete, después de un grave episodio de violencia. Comenzó entonces una larga batalla legal. La popular colaboradora de televisión, que el pasado mes de noviembre anunció su boda con su actual pareja, Mariano Jorge Gutiérrez, interpuso una denuncia que desembocó en un proceso judicial que acabó ganando y en el que Chiquetete fue condenado a cuatro meses de prisión.

El divorcio definitivo lo firmaron en 2003 y, aunque la colaboradora se ha pronunciado en más de una ocasión sobre lo que vivió al lado del padre de sus hijos, ha sido ahora cuando se ha abierto en canal sobre la etapa más dura de su vida en su libro de memorias, 'La vida después del ruido'. Un paso importante que le ha costado dar. "Es un salto que me aterra y me emociona a la vez", decía poco antes de la publicación del libro.

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El infierno que Raquel Bollo vivió con Chiquetete

En el verano de 1993 Raquel Bollo conocía a Chiquetete. La relación se consolidó rápidamente. Ella, que tenía tan solo 18 años lo dejó todo por él. En 1994 se fue a vivir con el artista y con su madre y se quedó embarazada de su primer hijo, Manuel. Los acontecimientos se precipitaron. Embarazada de 5 meses, el 1 de abril de 1995 se casó con el artista en Sevilla. Una boda que fue un aviso de lo que estaba por llegar. "Se dedicó a estar con todo el mundo menos conmigo" y tampoco hubo ni noche de bodas ni luna de miel. Ella volvió a casa tras la boda, pero él se fue con un amigo y "apareció a los tres días".

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Fue la antesala de lo que venía. A partir de ese momento todo fue a peor. Comenzó la bajada a los infiernos de la popular colaboradora de televisión. Los gritos y los malos tratos físicos y psicológicos se convirtieron en su día a día. Una situación dramática que se veía agravada además por el consumo de drogas y la adicción al juego del artista, que derivó en la falta de dinero (a pesar del importante patrimonio inmobiliario del artista). Fue una etapa muy dura para Raquel, que durante años guardó silenció. Nadie conocía los detalles de lo que ocurría entre las cuatro paredes de su casa. Un doloroso secreto que guardó con celo durante los años de matrimonio.

Aunque evita entrar en detalles escabroso y no relata los episodios de malos tratos, sí que ofrece algunas pinceladas del ambiente de violencia en el que vivía. "cogió una maceta y la levantó con sus brazos, como si quisiera lanzármela". Y aunque lo no hizo, la escena da una idea de lo que pudo vivir en aquella casa durante una relación en la que incluso la "dejó tirada en plena calle" o llegó a echarla "a patadas del coche" para luego tener que caminar más de seis kilómetros durante la noche para llegar a casa.

Intentó quitarse la vida

La situación era insostenible y Raquel Bollo decidió que era el momento de dar el paso. Consultó a una abogada que le disuadió asegurando que nadie la iba a creer. Atrapada, creyó que la única salida era quitarse la vida. "Pensé que la solución estaba en un bote de pastillas. No me asustaba la muerte porque, en realidad, yo ya estaba muerta en vida". No lo consiguió. Su tía Juli llegó a tiempo y ella fue trasladada al hospital.

Tras este episodio volvió a casa. Por supuesto, nada cambió. Los malos tratos continuaban y en uno de esos episodios Raquel sufrió un aborto. Una dolorosa experiencia que ella afrontó sin la compañía de Chiquetete, que desapareció durante 15 días. Acabó regresando y la situación era cada vez más complicada. Finalmente, un 31 de diciembre, sufrió una "brutal paliza". Fue su hijo Manuel quien la encontró en el suelo. La llevaron al hospital y ya no pudo ocultar la realidad que estaba viviendo por lo que se activó de oficio el protocolo de malos tratos. Isabel Pantoja estuvo a su lado y ella, finalmente, encontró la fuerza para iniciar el proceso de divorcio.