Máximo Huerta, roto de dolor, porque Doña Leo, su mascota, "no puede más": "Llorar como un niño"

Completamente desolado. Así está Máximo Huerta, que ha comunicado a través de sus redes sociales una durísima noticia sobre su mascota, Doña Leo, una perrita mestiza rescatada de un contenedor que tiene 15 años. Era un cachorro cuando llegó a su vida y desde entonces se ha convertido en su compañera más fiel. Su vínculo con ella, que tiene un carácter sociable y valiente, es muy especial. De hecho, cuando el escritor decidió abrir su propia librería en su pueblo natal, Buñol, no lo dudó y puso a su negocio su nombre, 'La librería de Doña Leo'.
Ahora Doña Leo está atravesando un momento muy delicado de salud. Los veterinarios no le han dado esperanzas y él ha querido compartir su profundo dolor con sus seguidores, con los que ha compartido una foto de su mascota después de una noche muy difícil. "Doña Leo lleva todavía la vía puesta con su vendita azul para que se sujete la aguja. No hemos dormido y ayer tampoco", ha empezado diciendo el escritor, que intenta gestionar el dolor de la forma que mejor sabe, escribiendo. Son momentos muy difíciles para él, que ve la despedida cada vez más cerca.

Máximo Huerta se prepara para lo peor
El escritor ha explicado que "Leo ingresó en la clínica con una respiración demasiado agitada". Su situación era crítica y así lo hicieron saber los doctores, que le empezaron a preparar para lo peor. "Mala, muy mala. No había mucho que hacer, así me lo dijeron. Goteros, oxígeno, etc... Allí se quedó y yo me senté, después de llorar como un niño, con mi amiga Geles en un bar cercano". Le está costando hacerse a la idea de que pronto podría tener que decirle adiós. "Luego no sabía qué hacer, iba como pollo sin cabeza. Qué hacer, qué decidir, qué más", ha explicado el periodista, que ha comentado que tras unas horas muy difíciles, su mascota se ha levantado algo mejor. "Doña Leo despierta tranquila y con eso me quedo".
Son momentos muy complicados y aunque el despertar de Doña Cleo no ha sido malo, los informes médicos no son nada halagüeños. "Habla de cardiopatía congestiva, edema pulmonar. O sea, sus pulmones llenos de líquido. Encharcados. También de unas manchas que seguramente corresponden al tumor", ha dicho el escritor, que ha recordado que desde hace tiempo la situación es complicada. "Hace meses ya le amputaron dos dedos por lo mismo. Y ahora, con al edad, el pequeño corazón falla más de la cuenta. No tira, no puede más. Lo sabíamos", ha reconocido el escritor, que también ha reconocido, que verse frente a frente con esta dolorosa realidad, está siendo muy duro. "Pero una cosa es saberlo y otra escucharlo. Mi Doña Leo, mi Leo, mi Leíto", ha terminado diciendo.
