Carlos Lozano abre su corazón en exclusiva y desmonta su propia leyenda de galán: “Por amor he hecho de todo”
El presentador vuelve a la televisión este verano convertido en Cupido y nos desvela sus anécdotas más divertidas sobre cómo ligaba en su juventud
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Hay sensaciones que te rompen los esquemas y te dejan "como en babia", y si hay alguien que sabe de esa vulnerabilidad que te atrapa cuando te enamoras perdidamente, es Carlos Lozano. El presentador tiene claro que no hay "una sensación tan buena como el estar enamorado", una intensidad emocional que le ha llevado al límite a lo largo de los años: "Yo por amor he hecho de todo, locuras. En mi vida me han pasado locuras precisamente por eso".
Con esta sinceridad nos recibió durante la grabación de la promo de 'Amor o lo que surja', el nuevo dating show que promete convertirse en nuestra obsesión esta temporada y que supone su esperadísimo regreso como presentador.
Manual para enamorarse (y no morir en el intento)
Convertido en el Cupido oficial de la cadena, Carlos se enfrenta al reto de guiar los sentimientos ajenos, pero... ¿Cómo está el suyo? Tras haber experimentado el romanticismo en todas sus formas, nos aclara que ahora mismo su corazón atraviesa una etapa de tranquilidad, aunque lanza una declaración de intenciones: "Ahora soy más de lo que surja".
Desde esa madurez, tiene un consejito de oro par aquellos solteros que buscan hacer match este verano: hay que desterrar el miedo al ridículo de una vez por todas. "La vergüenza no debería existir. Cuando te quieres abrir al amor te tienes que abrir de verdad, con todas las consecuencias, sin pensar que la vas a liar", expresa. Su clave para triunfar es olvidarse de los prejuicios y apostar por la naturalidad pura y dura.
El adiós definitivo al mito del "rompecorazones"
Su innegable atractivo y su éxito profesional siempre le colgaron el cartel de galán, un mito que él mismo se encarga de tirar por tierra entre risas: "No he sabido ligar en mi vida".
¿Cómo se las apañaba entonces cuando tenía un crush? Pues su estrategia era fruto de la timidez, nada de tener labia y usar frases hechas de manual: "Yo es que me ponía rojo", recuerda con ternura. "Cuando me gustaba una chica yo lo que hacía era ir directamente decía 'Me gustas'". Si notaba que había feeling, aprovechaba la ocasión para bailar algo de música lenta o, directamente, soltaba un: "¿Me das un beso?", directo y sin anestesia. Una ruleta rusa del amor con la que, según nos cuenta, unas veces triunfaba por todo lo alto y otras se iba a casa con las manos vacías.
¡Dale play al vídeo para descubrir el lado más tierno de Carlos y prepararte para el amor... o lo que surja!