Marcos Llorente, sobre la educación de su hija: "Un colegio protegido de los campos electromagnéticos y sin pantallas"

Marcos Llorente ha sido el nuevo invitado del pódcast 'Acento Noor' donde ha hablado sobre la educación que le quiere dar a su hija
La familia de Marcos Llorente: su pareja, su hija, Paco Gento y una importante saga de deportistas
Marcos Llorente se ha convertido en uno de los nombres propios del fútbol español dentro y fuera del terreno de juego. El jugador del Atlético de Madrid, habitual también en la selección española, ha construido una sólida trayectoria deportiva a la vez que ha formado una familia junto a su pareja, Paddy Noarbe. Tras más de una década de relación, ambos dieron la bienvenida a su primera hija en común, Amor, el 14 de febrero de 2025. Desde entonces, el futbolista ha compartido en distintas ocasiones cómo la paternidad ha transformado su manera de ver la vida, situando a su hija en el centro de sus prioridades. En paralelo, también ha generado conversación por su estilo de vida, marcado por hábitos poco convencionales como el uso de gafas con filtro amarillo o la exposición a luz roja para respetar los ritmos naturales del cuerpo, siempre en relación con la importancia del sol y la salud.
Marcos Llorente cuenta el plan de educación que tiene para su hija
Más de un año después del nacimiento de su hija, Llorente ha dado un paso más al reflexionar públicamente sobre el tipo de educación que quiere para ella. En el pódcast ‘Acento Noor’, el futbolista ha desvelado que trabaja en un proyecto que le genera “muchísima ilusión” y que tiene como objetivo crear un entorno educativo adaptado a sus valores. “Queremos hacer un colegio hasta los seis años, donde los niños reciban la educación que nosotros consideramos que les toca y que es oportuna”, explica.
Lejos de plantear un modelo basado en ideas propias sin respaldo, el jugador aclara que “no estará basada en nuestro conocimiento, sino en educaciones que ya se hacen”, dejando claro que busca integrar metodologías existentes. Su planteamiento pone el foco en el entorno físico y en los estímulos que reciben los niños: “Que tengan en la escuela un ambiente de luz bueno, que puedan realizar muchas actividades al aire libre, que estén protegidos de los campos electromagnéticos, que no haya pantallas y que tengan juguetes de los de entonces”.
Además, introduce otros elementos que considera fundamentales en la infancia, como la alimentación o la exposición a sustancias: “Se pondrá el foco en el tema de los tóxicos y en la comida que se les dé”. Su objetivo es claro y lo resume con una idea concreta: “Quiero soltar a mi hija en un sitio donde sepa que va a estar perfecta, como en casa”. En ese contexto, también lanza una reflexión sobre aspectos que, a su juicio, pasan desapercibidos en la educación tradicional: “Quién se fija en la radiación”.
Un estilo de vida que ha generado debate
Más allá de la educación de su hija, Marcos Llorente ha llamado la atención en los últimos meses por una rutina personal que se ha hecho viral. Durante su paso por el programa de Pablo Motos, el futbolista dejó claro que su día a día está marcado por la disciplina y el cuidado del descanso: “A las 22:00 o 22:15 estoy en la cama”, aseguraba, evidenciando la importancia que le da a los ritmos biológicos.
En esa misma línea, defendió el uso de herramientas como las gafas con filtro amarillo, que define como “una herramienta para la vida moderna”, ya que ayudan a equilibrar la exposición a la luz artificial: “En interiores hay un pico de azul muy alto y las gafas lo equilibran para que sea lo más similar al exterior”. También explicó el papel de la luz roja en su rutina nocturna: “Se parece a la oscuridad” y permite mantener la actividad sin alterar la producción de melatonina, clave en el descanso.
Otra de sus reflexiones más comentadas ha sido su postura respecto al sol y el uso de protección. Tras una publicación polémica, matizó su visión apostando por la coherencia: “Lo único que promovemos es una relación con el sol coherente, exponerse poco a poco”, criticando hábitos extremos como pasar largos periodos sin exposición solar y concentrarla de forma intensa en verano.
