La familia de Lautaro Martínez: una abuela y un padre exfutbolistas, hermanos deportistas y una mujer empresaria y modelo

Lautaro Martínez marcó el gol de la victoria de Argentina frente a Inglaterra en la semifinal del Mundial y proviene de una familia dedicada al fútbol desde hace generaciones
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Argentina será el rival de España el final del Mundial. El equipo de Lionel Scaloni se alzó con la victoria ante Inglaterra en un partido en el que Lautaro Martínez fue el gran protagonista al marcar, en el tiempo de descuento, el gol que llevó a su equipo a la gran final que se disputará el domingo en Nueva York. El delantero, que fue una pieza clave en el partido, se mostró muy emocionado al finalizar el encuentro.
"Voy a tratar de no llorar, que ya adentro lloré un montón", dijo con la voz entrecortada durante una rueda de prensa en la que quiso dedicar la victoria a los suyos. "Me acuerdo de mi mamá, recién la llamé y está trabajando. Cuando entro en la cancha solo pienso en mis hijos, mi mujer y en toda mi familia. Y en mi viejo, que es el principal responsable de que yo hoy siga compitiendo porque es muy difícil en la situación en la que me toca estar", declaró entre lágrimas el futbolista, que nació en el seno de una familia en la que el fútbol corre por las venas de todos sus miembros, desde su abuela, futbolista en un tiempo en el que las mujeres no jugaban a este deporte, a su abuelo y su padre. Una herencia futbolera de la que presume orgulloso el deportista argentino.
Una abuela futbolista y un abuelo árbitro
La pasión por el fútbol de Lautaro Martínez no es casualidad. Más allá del talento que ha demostrado, el deportista nació y creció en un ambiente muy futbolero que se remonta ya a sus abuelos. Y no estamos hablando únicamente de hinchas. Su abuela, Luisa Esther Aguilar, ya era futbolista en unos años en los que los que el fútbol femenino no contaba con la visibilidad ni el desarrollo que tiene hoy día. En aquellos años eran muy pocas las mujeres que se atrevían a desarrollar su pasión en una cancha, pero ella lo hizo y aún es recordada. Destacó en un espacio que tradicionalmente estaba reservado para los hombres y aún es recordada en Bahía Blanca como una goleadora letal.
Pero en casa de Luisa Esther no era ella la única que se dedicaba al fútbol. Su marido, Mario Oscar también fue futbolista. El balompié era su gran pasión y cuando se retiró de las canchas como jugador buscó una alternativa para seguir vinculado con el deporte y se convirtió en arbitro. Una salida que muestra una vez más de que el fútbol es para la familia de Lautaro mucho más que una simple afición.
El padre de Lautaro también fue futbolista
Siguiendo la estela de sus abuelos, el padre de Lautaro Martínez también estuvo ligado al fútbol desde muy niño. Mario Martínez comenzó jugando en equipos de barrio hasta que un ojeador le descubrió y llegó a Villa Mitre, donde empezó su carrera como profesional. A diferencia de su hijo jugó en la demarcación de defensa y a los 16 años debutó en primera.
Aunque no despuntó como su hijo, sí que desarrolló una larga carrera y pasó por diferentes clubes, en los que fue una pieza fundamental. Logró ascensos y se convirtió en un referente en los equipos en los que jugó. Sin embargo, su mayor logro fue ser el primer maestro de Lautaro, que le acompañaba a los entrenamientos desde niño y a quien le enseñó la importancia del compromiso, la disciplina y la pasión por los colores. Unos valores que también inculcó a su hijo Alan, el hermano de la estrella de la selección albiceleste, que ha desarrollado su carrera en el fútbol regional de Argentina jugando como defensa, al igual que su padre, quien priorizó siempre su familia y no dudó en trabajar de otras cosas cuando lo necesitaron. "Como su equipo de fútbol descendió no tenía suficiente dinero para mantener a la familia. Se reinventó como enfermero de ancianos", ha dicho el futbolista, que siempre se ha mostrado muy orgulloso de su familia.
Su madre, un pilar fundamental en su vida
Aunque la madre del futbolista, Karina, no estaba vinculada al mundo del fútbol de manera profesional más allá de que era la profesión de su marido, ella también ha sido una pieza fundamental en la carrera del deportista. Le llevaba comida reparaba la pastafrola (dulce típico argentino) y le acompañaba durante horas las tardes de entrenamientos para que pudiera disfrutar de su pasión y alcanzar su sueño.
Y todo ello trabajando para poder mantener a la familia, que pasó importante apuros económicos cuando el equipo en el que jugaba su marido descendió de categoría. "Mi madre empezó a ganar unos centavos como empleada doméstica. Pero éramos tres hermanos y nunca nos alcanzaba el dinero en casa", ha contado en alguna ocasión el futbolista, que ha recordado que una parte de su infancia fue muy complicada por la falta de dinero. "No podíamos pagar el alquiler así que durante casi tres años vivimos en casa de un amigo: solo pagábamos 100 pesos de vez en cuando por la luz".
Sus dos hermanos, Alan y Jano, también son deportistas
Lautaro es el mediano de tres hermanos. El mayor es Alan, quien también siguió los pasos de su padre en el mundo del fútbol, aunque no ha despuntado como su hermano pequeño. Alan, que mantiene un vínculo muy estrecho con Lautaro y que es uno de sus grandes apoyos, jugó como defensor central y ha competido en ligas regionales de argentina como el Club Atlético Liniers de Bahía Blanca.
El benjamín de la familia es Jano, que nació en 2003 y que a diferencia de sus hermanos mayores se ha decantado por el baloncesto, una disciplina en la que ha despuntado y en la que ha alcanzado el éxito. El joven juega como base en el Ferro Carril Oeste, de la Liga Nacional de Básquet de Argentina, y ha sido reconocido como una de las jóvenes promesas de este deporte y elegido como jugador revelación de la temporada en su liga.
Agustina Gandolfo, la mujer con la que ha formado una familia
En cuanto a su vida sentimental, el deportista mantiene una sólida relación con Agustina Gandolfo, una reconocida modelo, influencer de bienestar y empresaria argentina a la que conoció en 2018 en un restaurante de Palermo, Buenos Aires. Poco tiempo después de conocerse, Lautaro fichó por el Inter de Milán por lo que la pareja se vio obligada a mantener una relación a distancia.
Durante un año, mantuvieron contacto diario por videollamadas pero en 2019 ella decidió apostar por su historia de amor y mudarse a Italia para estar junto al futbolista. Dejó sus estudios de Economía en Mendoza y se instaló junto a su pareja. Dos años después, en 2021, dieron la bienvenida a su primera hija en común, la pequeña Nina.
Tras el nacimiento de su hija, la pareja dio un paso más en su historia de amor y se dio el 'sí, quiero' el 12 de mayo de 2023 en una discreta ceremonia civil secreta. Dos semanas después, el 29 de mayo de 2023 la pareja celebró su enlace por todo lo alto en una romántica ceremonia celebrada en el Lago de Como en Italia ante 120 invitados. Concretamente, la gran fiesta se llevó a cabo en los espectaculares jardines del Hotel Villa d'Este, un exclusivo complejo de cinco estrellas de estilo medieval ubicado en Cernobbio. Tan solo tres meses después del enlace, en agosto de ese mismo año, la pareja llegó al mundo su segundo hijo, Theo.
