Los orígenes de Aymeric Laporte: la decisión que tomó con 15 años para dejar Francia y aprender a vivir sin su familia
El defensa de la selección española tomó una importante decisión cuando era un adolescente para poder cumplir su sueño
Laporte dejó su pueblo natal de Agén, en Francia, y a sus padres para instalarse solo en Bilbao y empezar una nueva etapa vital
En los últimos tiempos, la proyección de Aymeric Laporte se ha disparado exponencialmente gracias a su talento. Su buen hacer en el Athletic Club de Bilbao, así como en la selección española masculina le han dado una merecida exposición, como está ocurriendo durante este Mundial de Fútbol 2026. Pero mucho antes de disputar una cita mundialista con la camiseta de España, el defensa fue un adolescente francés que tuvo que recorrer un camino complejo y desafiante. La carrera del jugador empezó con una decisión difícil: la de dejar atrás su pueblo y su familia para aprender a vivir solo y poder crecer como futbolista.
Los orígenes de Aymeric Laporte en Agén, su pueblo natal
Aymeric Jean Louis Gérard Alphonse Laporte nació el 27 de mayo de 1994 en Agén, Francia. Se trata de una localidad situada en el departamento de Lot y Garona, dentro de la región de Nueva Aquitania, en el suroeste del país, no muy lejos de la frontera con España. De unos treinta y dos mil habitantes, fue en el equipo local, el Sporting Union Agen, donde empezó a dar sus primeros pasos cuando tenía apenas cinco años. Lo hizo apoyado por su familia. Su padre, Lionel Laporte, era trabajador de un supermercado y un amante del rugby; su madre, Marie-José Laporte, ejercía como peluquera, y ambos habían tenido parientes deportistas.
La decisión que cambió la vida y la carrera de Laporte
Tal vez por eso entendieron a su hijo cuando empezó a tomar decisiones importantes en el mundo del fútbol. Con doce años, se matriculó en un instituto de la localidad cercana de Miramont-de-Guyenne, a una hora en coche, ya que el centro le permitió compaginar de manera óptima sus estudios con su formación deportiva. Vivía allí entre semana y volvía los fines de semana a Agén. El verdadero cambio, no obstante, llegaría unos años después, cuando Aymeric tenía quince y el Athletic de Bilbao se fijó en él.
No era un traslado habitual, ya que la región de origen de Laporte no es una de las que cualifican para jugar en el club, y tampoco tenía la edad legal para jugar fuera de Francia, por lo que tuvo que ser cedido a uno de los equipos que sí son elegibles para poder cumplir así con los requisitos necesarios. Pero más allá de las circunstancias burocráticas, la situación era, sobre todo, emocional: un adolescente extranjero que iba a instalarse en un entorno totalmente nuevo para él. Tomar la decisión no fue fácil, como él mismo ha explicado en distintas entrevista.
Laporte llegó solo a España cuando tenía quince años
Especialmente, por la fuerte unión con su familia y la cercanía con sus progenitores. "Era un chaval y no sabía dónde iba. Era una aventura que salió bien, pero podía haber salido mal, me la jugué un poco", admitió en una entrevista a El País. Finalmente, se decidió: se mudó a Bizkaia y se instaló en la residencia para jóvenes promesas del club, situada en la localidad de Derio, junto a otros cuatro franceses. Allí pudo mezclarse con jugadores españoles de su edad, con los que estudió en el Liceo Francés de Bilbao. Afortunadamente, conocía previamente a uno de ellos por haber jugado juntos en Francia.
Así formó Aymeric Laporte su propia familia en Bilbao
"El compañero que ya conocía hablaba castellano, por lo que eso me ayudó desde un principio", contaba en una entrevista con la UEFA sobre otro problema con el que se encontró a su llegada: el del idioma. Poco a poco, lo fue dominando y el equipo empezó a convertirse en una segunda familia que le arropó en un contexto de soledad y vulnerabilidad. El propio Laporte ha reconocido que aquella fue una época "difícil", pero que no cambiaría la decisión que tomó. "Llegué aquí sin mi familia, aunque ellos me ayudaron mucho, especialmente por teléfono. He hecho sacrificios, pero han valido la pena. Todo eso me da más deseo de trabajar duro y lograr el éxito", reconocía en dicha charla.