La segunda boda de Rocío Crusset y Charlie Schein en Ibiza: el regalo personalizado a los invitados y una estricta petición
La hija de Mariló Montero y Carlos Herrera se ha dado el 'sí, quiero' por segunda vez apenas dos meses después de celebrar una boda en Nueva York
Primeras imágenes de la boda de Rocío Crusset y Charlie Schein: del vestido de novia a la fiesta a ritmo de sevillanas
Rocío Crusset y Charlie Schein han vuelto a reunir a familiares y amigos para celebrar su matrimonio. Después de sorprender hace unos meses al conocerse que la pareja iba a darse el 'sí, quiero' en Nueva York, donde ambos residen desde hace años, los recién casados han organizado una segunda celebración en España. La modelo, hija de Carlos Herrera y Mariló Montero, apostó entonces por una ceremonia reservada en la Gran Manzana, marcada por varios guiños a sus raíces españolas y por la presencia de su círculo más cercano. Entre los momentos que trascendieron estuvieron el baile de Rocío con su padre al ritmo de Frank Sinatra y unas sevillanas, así como un banquete con productos españoles. Ahora, dos meses después de aquel enlace, la pareja ha querido compartir su matrimonio con todos aquellos que no pudieron viajar hasta Estados Unidos y lo ha hecho con una nueva celebración en Ibiza, uno de los destinos donde acostumbran a pasar parte del verano.
Todos los detalles de la segunda boda en Ibiza
La segunda boda de Rocío Crusset y Charlie Schein ha tenido lugar este 24 de julio en Ibiza. A diferencia del enlace celebrado en Nueva York, esta cita nace con el objetivo de reunir a los familiares y amigos que no pudieron desplazarse hasta Estados Unidos para acompañarles el pasado mes de mayo.
La elección de la isla no ha sido casual. Mariló Montero explicó días antes que Ibiza es un destino habitual para la familia durante el verano y que, por ese motivo, los novios decidieron celebrar allí esta segunda fiesta. "Es una isla preciosa, muy divertida, muy bonita, con muchas oportunidades. Vamos, que podría haber elegido cualquier otro punto de España pero, bueno, han elegido eso, verano. En Ibiza veranean normalmente allí algunos días de verano todos los años. Supongo que por eso también", contaba. La presentadora también señaló que, tras una boda reducida, la pareja quería compartir este momento con el resto de su entorno: "Te casas y hay varias formas de casarse, múltiples, y en la modalidad que ellos eligieron fue una boda muy reservada pero, claro, quieres compartir con tus amistades y con la gente que no pudo ir a esa fiesta. Y es lo que van a hacer".
Los preparativos se han desarrollado con la misma discreción que marcó la primera ceremonia. De hecho, hasta que la información trascendió semanas antes del enlace, apenas habían salido detalles sobre la organización. Según se publicó, los invitados recibieron la petición de mantener absoluta reserva para evitar filtraciones.
La propia Rocío solo dejó una pista en sus redes sociales. La modelo mostró una gorra de estilo béisbol con un bordado en el que aparecían los dibujos de la pareja junto a sus nombres "Rocío y Charlie" y la palabra "Ibiza". Horas antes de la celebración también compartió imágenes disfrutando de un paseo en barco.
Antes de desplazarse a la isla, los recién casados disfrutaron de su luna de miel en la Costa Amalfitana. Desde allí, Rocío publicó varias fotografías de su viaje por Italia, donde recorrieron algunos de los destinos más conocidos de la zona antes de poner rumbo a España para esta nueva celebración.
Así fue la primera boda de Rocío Crusset y Charlie Schein en Nueva York
El primer enlace tuvo lugar el pasado 30 de mayo en Nueva York, ciudad en la que Rocío Crusset vive desde hace años tras instalarse para impulsar su carrera como modelo. La ceremonia se celebró en la iglesia jesuita de San Ignacio de Loyola, en Park Avenue, y posteriormente los invitados acudieron a un restaurante de Daniel Boulud, en Manhattan.
La boda reunió únicamente a familiares y amigos muy cercanos. Entre los asistentes estuvieron Carlos Herrera y Mariló Montero, el hermano de la novia, Alberto Herrera, junto a su mujer, Blanca Llandres, además de Pepa Gea y sus hijas.
Aunque el enlace se celebró en Estados Unidos, los novios incorporaron varios guiños a España durante el banquete. Los invitados brindaron con manzanilla de Sanlúcar, hubo jamón ibérico con cortadora, además de vinos españoles. Uno de los momentos que más trascendió fue el baile entre Rocío Crusset y Carlos Herrera, que comenzó con una canción de Frank Sinatra y terminó con unas sevillanas.
La novia llevó un vestido de encaje diseñado por ella misma y confeccionado por una amiga modista. Dos meses después de aquella ceremonia reservada, Rocío Crusset y Charlie Schein han ampliado la celebración con una segunda boda en Ibiza para compartir este momento con todos los que no pudieron acompañarlos en Nueva York.