Javier Ungría desvela su preocupación en la educación de su hija con Elena Tablada: "Que nos pongamos de acuerdo en los valores"

El empresario ha concedido una nueva entrevista a la revista ¡HOLA! en la que se sincera como nunca sobre su divorcio y la relación actual con Elena Tablada, madre de su hija Camila
Javier Ungría habla de su manutención a Elena Tablada por su hija Camila: "Se tiene la tendencia de pedir"
Se considera una persona "bastante simple", con una vida "tranquila" y que siempre se ha movido "con un perfil bajo y humildad". Sin embargo, desde que conoció a la madre de su hija, Elena Tablada, de quién se separó en agosto de 2022 tras seis años de relación, Javier Ungría dice que hizo "todo" lo que le habían dicho que no tenía que hacer. El empresario ha concedido una entrevista a la revista ¡HOLA! en la que explica que no puede arrepentirse de nada cuando ve a su hija Camila, que tiene seis años, pero hay decisiones en su vida que "no van muy acorde" a lo que debería haber hecho.
El empresario recuerda que cuando se separó su hija tenía dos años y, durante ese tiempo, él tenía su restaurante y estaba más centrado en su trabajo. "Al final su madre se ocupaba más de la niña que yo por motivos evidentes", ha explicado. Cuando se separó se fue a su piso con su hija y pasó "de 30 a 100". "Al final aprendes a marchas forzadas, fue como una especie de intensivo, como meterte en un internado en el que aprendes todo muy rápido", dice.

La preocupación de Javier Ungría en la educación de su hija con Elena Tablada
En estas declaraciones, el empresario ha comentado que lo que más le preocupa de la educación de su hija es que "tenga valores, que sea una mujer sensata y que sepa querer a la gente independientemente de cómo sea esa persona". Javier dice que algo que también le preocupa es que Elena Tablada y él se pongan de acuerdo en tener "los mismos valores" en cuanto a la educación que le quieren dar.

La relación actual entre Elena Tablada y Javier Ungría, cuatro años después de su separación
Vivieron momentos complicados y tuvieron que verse las caras en los juzgados en más de una ocasión. El empresario dice ahora, cuatro años después, que no han tenido "más remedio que asumir" lo que hay. "Pero sigue habiendo pequeños flecos que hay que solventar. Yo confío en que, por el amor que le tenemos a nuestra hija, nos pongamos de acuerdo", comenta.

Ungría dice que visualiza tener "una relación cordial" por su hija, que cree que es "lo mínimo" que hay que hacer cuando quieres a la menor. "Creo que seguramente nos quedaremos en ese mínimo, pero bueno, por lo menos que mi hija esté cómoda y esté bien. Ojalá", añade.
