Casas reales

La vida actual de la reina Sonia de Noruega, el gran apoyo de Harald durante su enfermedad

Fotomontaje con Sonia de Noruega en una imagen reciente y, a la derecha, junto a su esposo Harald en una cena de gala
Fotomontaje con Sonia de Noruega en una imagen reciente y, a la derecha, junto a su esposo Harald en una cena de gala. Cordon Press/Getty
Compartir

Si hay una historia de príncipes y princesas en la vida real que se asemeje a las de los cuentos, esa es la de Harald y Sonia de Noruega. Un amor contra la corriente que desafió todos los convencionalismos sociales de la época y que ha sabido capear todos los temporales de una Casa Real sumida en todo tipo de problemas. Esta es la vida actual de la que ha sido reina consorte desde 1991.

Los recientes problemas de salud de la reina 

PUEDE INTERESARTE

El pasado mayo, poco antes de cumplir 89 años, la viuda de Harald de Noruega fue diagnosticada con fibrilación auricular e insuficiencia cardiaca, después de haberse detectado una alteración en los latidos. Aunque guardó reposo en la residencia oficial y no llegó a ser ingresada, tuvo un estricto control médico que hizo que superara aquella crisis. 

Sus problemas de salud no venían solos: en paralelo, su nuera, Mette-Marit, vivía un agónico agravamiento de su fibrosis pulmonar crónica, que la llevó a recibir un trasplante pocas semanas después. Por cierto, Mette-Marit y Sonia han mantenido siempre una relación cordial; en parte, porque tanto la una como la otra se han enfrentado al severo escrutinio de la sociedad del momento por no pertenecer a la nobleza.

PUEDE INTERESARTE

La figura que ha cohesionado la monarquía del país nórdico

Sonia de Noruega, en una excursión por los bosques de Drammen

Fue en 1959 cuando Sonia y Harald se conocieron en una fiesta, y enseguida saltó la chispa del amor. Ella era hija de un empresario textil y había estudiado Diseño y Moda pero, aunque de familia acomodada, no tenía sangre azul, por los que los primeros compases de la relación se mantuvieron en secreto. Su origen no aristocrático hizo que el padre de Harald prohibiera el enlace. Tuvieron que pasar casi diez años hasta que este se produjo, y sucedió porque el príncipe heredero amenazó con renunciar al trono si no le permitían casarse con la mujer a la que amaba.

Desde entonces, Sonia ha mantenido siempre un perfil discreto y conciliador, y ha sido uno de los pilares en los que se ha apoyado la monarquía de su país. Pese a las críticas iniciales, supo ganarse el favor de su pueblo, y ha sido y sigue siendo no solo una de las figuras más apreciadas de la casa real noruega, sino la persona que contribuyó a fortalecer la imagen de su esposo como príncipe y, después, como rey: la pareja siempre obtuvo un altísimo grado de aprobación social. Además, allanó el camino de otras figuras de la realeza que llegaban a ese mundo desde fuera de esa burbuja elitista.

Sonia y Harald en una imagen de archivo

Una vida lejos del protocolo a partir de hoy

Cuando Harald fue ingresado a causa de la anemia hemolítica que lo ha tenido hospitalizado hasta su fallecimiento, Haakon, desde hoy nuevo rey de Noruega con el título de Haakon VIII, asumió las funciones de su padre. Fue entonces cuando Sonia pudo no solo estar al lado de su esposo hasta el final, sino también abandonar una agenda que, a pesar de haberse reducido notablemente en los últimos tiempos, no terminaba de estar despejada. 

Y es que la casa real noruega ha vivido numerosos momentos convulsos en los últimos años que han impedido un retiro público para la hasta hoy reina consorte: el suicidio de Ari Behn, exmarido de Marta Luisa, en la Navidad de 2019; la salida de esta última de la vida institucional debido a sus negocios privados y a su relación con el chamán Durek Verrett; la enfermedad de Mette-Marit y la acusación y posterior condena de Marius Borg han sido golpes sucesivos que han hecho que Sonia haya tenido mayor presencia mediática de la deseada y con el objetivo de ofrecer una imagen más amable de la monarquía. El retiro de la vida pública llega por fin, pero también se inicia una etapa sin el hombre al que amó durante casi 70 años.