La infancia y raíces de Nicole Kidman: educación feminista, un nombre hawaiano, complejo de 'patito feo' y una curiosa fobia

La actriz, que cuenta de nacimiento con la doble nacionalidad estadounidense y australiana, tuvo que lidiar con problemas de aceptación en su infancia y adolescencia
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Han pasado 28 años desde que se estrenó ‘Prácticamente magia’, cuya segunda parte acaba de ver la luz. Desde entonces hasta hoy, Nicole Kidman ha desarrollado una carrera como actriz tan extensa como envidiable. En aquella película daba vida a una huérfana criada junto a su hermana (interpretada por Sandra Bullock) por dos tías excéntricas. La película comienza con la infancia de las dos protagonistas. La verdadera infancia de Nicole dista mucho de ser la de una futura bruja, pero no está exenta de curiosidades. Te invitamos a conocerlas.
Criada por padres de talante progresista
Nicole Kidman tiene la doble nacionalidad australiana y estadounidense porque sus padres habían nacido en Australia, pero ella vino al mundo en Hawái, el archipiélago del Pacífico perteneciente a Estados Unidos; el motivo era que Antony y Janelle Ann, sus progenitores, estaban temporalmente en Honolulu debido a los estudios universitarios de su padre. Antony era bioquímico y psicólogo clínico; Janelle editaba los libros de su marido y además era instructora de enfermería.
Un detalle menos conocido de Nicole es su nombre hawaiano, Hōkūlani. Lo dio a conocer en ‘The Graham Norton Show’, un ‘talk show’ británico de la BBC en el que la actriz estuvo diez años atrás junto a estrellas como Meryl Streep. Desveló también su hermoso significado, “estrella del cielo”, y que sus progenitores se lo pusieron inspirados por un bebé elefante del zoo de Honolulu que se llamó así y nació casi al mismo tiempo que ella.
El ambiente en el que creció la actriz fue muy progresista. Sus padres participaban en protestas contra la guerra de Vietnam, que había empezado doce años antes del nacimiento de la actriz y aún había de durar ocho más. En consonancia con esta forma de pensar, su madre le prohibía jugar con muñecas Barbie debido a que promovían un culto al cuerpo perfecto. Lejos de conformarse, la actriz terminó sustrayendo una de una tienda cuando era pequeña. Finalmente, su madre cedió y se la compró.
Tartamudez y acoso escolar debido a su aspecto físico
De niña sufrió una curiosa fobia que aún no ha superado: no soporta las mariposas ni las polillas. A pesar de sus numerosos intentos por superarla (llegó a entrar en el mariposario del Museo Americano de Historia Natural), ha sido imposible. Si veía en la puerta de su casa, volviendo del colegio, una mariposa o una polilla en la puerta, “saltaba la valla, me arrastraba por el lateral de la casa… Cualquier cosa con tal de evitar pasar por la puerta principal”, explicaba en los primeros 2000 a ‘World Entertainment News Network’.
En su infancia tuvo que lidiar con muchos otros problemas. Uno de ellos era la tartamudez. Así lo confesó recientemente en una entrevista para el medio ‘Attitude’: “Todo el mundo me decía: ‘Para, haz una pausa, piensa en lo que quieres decir y luego, dilo”. De este modo, comenzó a aprender una técnica para controlar la respiración y evitar esos episodios, aunque reconoce que, de cuando en cuando, aún le pasa.
No fue el único obstáculo al que se enfrentó de niña. En el pódcast ‘The Radio Times’, hace un par de años, explicaba cómo padecía las burlas de sus compañeros por ser muy delgada y alta. “Me llamaban cigüeña”, contaba, y reconocía que entonces deseaba medir menos y tener más curvas. De su adolescencia, y en relación con su complexión física, le contaba a la revista ‘Talk’: “Fue horrible. No le gustaba a ningún chico”. De hecho, su estatura llegó a ser un obstáculo en sus primeros castings, y le decían que jamás llegaría a tener una carrera debido a su 1,80 metros. “Te medían antes de entrar. Estaba muerta de vergüenza”, reflexionaba en dicho pódcast. Por suerte para todos los amantes del cine y la televisión, aquellos augurios no se hicieron realidad.
