Las raíces manchegas de José Mota: su infancia en Montiel y su blindada vida familiar

El cómico reivindica una infancia como la suya, donde los niños eran los auténticos protagonistas de la calle y en un medio, el rural, al que se ha dado la espalda
La desconocida faceta de José Mota como padre de Daniela, José y Valeria, sus tres hijos con Patricia Rivas
Si has escuchado a alguno de los personajes de José Mota seguro que te has quedado con expresiones como “cansaliebres”, “hartosopas” o “cabezaalberca”. Son dichos típicamente manchegos que él ha sabido incorporar con naturalidad a su imaginario porque es de allí, de La Mancha, de donde procede. Aunque actualmente reside en Madrid, es en esa región en la que José Mota nació y creció, donde tiene sus raíces y donde también ha hallado su refugio, el que le ha dado todo aquello que no le dan las grandes ciudades. Así es el lado más personal e íntimo del cómico.
Una infancia en la que las calles eran puro juego
Montiel es un municipio de Ciudad Real con poco más de 1.200 habitantes. Es un pueblo tranquilo, y allí regresa José Mota siempre que puede. “Siento que cuando voy a Montiel me encuentro otra vez con el niño que fui y que todavía sigue ahí”. Mota, que actualmente reside en Mirasierra, un barrio residencial al norte de Madrid, reivindica a menudo esa España rural a la que, considera, se le ha dado la espalda, y donde están sus raíces. Es a Montiel adonde vuelve para descansar, para desconectar y para aliarse con ese “no ruido”, como él lo definió hace algunos años: “Montiel me ha permitido escuchar en el ‘no ruido’ del pueblo cosas que la gran ciudad no me ha permitido”, le confesaba a Cristina Pardo.
En este municipio, famoso porque allí se ubica el arranque de ‘Don Quijote’ y también una buena parte de sus aventuras, José Mota pasó su infancia, “en aquellas niñeces en las que las calles nos pertenecían a los niños”, decía en el pódcast ‘A la de tres’. No había apenas coches y el pueblo entero se convertía en un parque de atracciones. “Volvía del cole y cogía un trocito de pan y un trocito de chocolate, esa era mi merienda, y me iba a jugar a las eras al fútbol”. Y no solo las calles o los campos: el castillo de Montiel, levantado en el siglo X por los musulmanes y que ha ido sufriendo diversas transformaciones, era otro de los lugares en los que Mota y sus amigos de la infancia se reunían para jugar “a las batallas”.

La blindada vida privada de José Mota: casado, tres hijos y una crisis matrimonial
“Hay gente que narra cada minuto de su vida y yo no estoy dispuesto”, decía Mota a ‘Vertele’ en 2019. El actor le declaró la guerra a las redes sociales, aunque cuenta con perfiles en los que únicamente promociona su trabajo. Al otro lado de esa exposición pública está su vida familiar, que mantiene completamente separada de su trabajo.
Conoció a Patricia Rivas, su mujer, en el año 2000. La actriz gaditana y el cómico se enamoraron perdidamente y terminaron contrayendo matrimonio en 2005, en Colmenar Viejo. En 2007 nacía Daniela, su primogénita; pero la pareja terminaría separándose en 2010. ¿El motivo? El inesperado y arrollador éxito de José en solitario, después de haber dejado atrás su etapa en Cruz y Raya. Aquello provocó que no dedicara suficiente tiempo a su vida familiar.

Un año después, y tras los rumores que lo relacionaron brevemente con Jesica Asensio, hija de Antonio Asensio, Patricia y José decidieron darse una segunda oportunidad. Fue en aquel 2011 cuando él declaraba a ‘Vanitatis’ que su mujer era una de las mujeres más guapas que había conocido. También aseguraba que su relación gozaba de buena salud y que pensaban en tener más hijos.
El primer embarazo de Patricia tras aquella crisis no terminó bien y perdía al bebé que esperaban. Vivieron aquel duelo en la más estricta intimidad. Un año más tarde, en 2013, nacía el segundo hijo de la pareja, José, y en 2015 llegaba Valeria, la tercera. Una familia numerosa que, como viene siendo habitual a lo largo de su trayectoria, sigue protegiendo de la exposición mediática.
