Separación

Ágatha Ruiz de la Prada habla como nunca de su divorcio con Pedro J. Ramírez: "Perdí 18 kilos en un mes"

Ágatha Ruiz de la Prada
Ágatha Ruiz de la Prada, en una fotografía de archivo. Europa Press
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Ágatha Ruiz de la Prada nunca ha creído mucho en el amor porque con sus padres nunca vivió que fuese "muy importante". La diseñadora era pequeña y había un nivel de vida en su casa que desapareció cuando sus padres se separaron. "Nosotros veraneábamos, teníamos un barco, vivíamos en una casa increíble de 1500 metros cuadrados. Mi madre se separa, se va a vivir a casa de mis abuelos, y luego le dan un piso, para mi gusto, era una mierda en comparación con el otro. Todos tuvimos esa referencia", cuenta en su charla con Vicky Martín Berrocal en el podcast 'A solas con..'. Es por eso que ella no se hubiese divorciado de Pedro J. Ramírez, el periodista con el que estuvo tres décadas y fue el padre de sus dos hijos.

Pedro J. Ramírez y Ágatha Ruiz de la Prada
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En esta conversación, Ágatha confiesa que durante su matrimonio ella hacía su vida, estaba pendiente de sus desfiles y de sus cosas. Tenía tienda en París, Milán y Nueva York, siempre iba sola y tenía amigos en cada ciudad. "Cuando me separé no lo noté una burrada, yo ya hacía mucha vida sola. No fue el amor de mi vida. Igual te has enamorado de otro que ha durado dos horas y ha sido el amor de tu vida. Me ha pasado", asegura. Ni ella misma pensó en durar tantos años con su marido, pero sí pensaba que hacían una buena pareja. "Pero ahora me doy cuenta que hacen una pareja buenísima porque se han juntado el hambre con las ganas de comer", dice sobre la relación del periodista con Cruz Sánchez de Lara.

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La diseñadora confiesa que lo único que le chocó de su divorcio fue que le "cogiese de sorpresa". Ágatha siguió los consejos de su mejor amiga y aprovechó el tiempo libre para ver series y cumplir con todas las etapas que se deben pasar en esa situación: la rabia, el enfado, la aceptación, etc. "Siempre tienes que pensar cosas malas, todo lo horrible que te puedas acordar", le dice a Vicky. "Tú sabes la cantidad infinita de oportunidades que yo tenía y, como era tan buena, nunca las aproveché. Yo estaba a lo mío. Mis niños, el estudio, la maleta, los viajes... Con todo ese lío que tenía yo, no tenía emociones. Esto es una emoción bestial y te sirve para lo malo y para lo bueno. Adelgacé 18 kilos en un mes, no estaba gorda, estaba normal", cuenta sobre lo que vivió tras el divorcio.

Pedro J. Ramírez y Ágatha Ruiz de la Prada

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Ruiz de la Prada dice que a la edad que tenían sus hijos el divorcio fue "mucho más duro para ellos" que para ella. Para la diseñadora tuvo cosas buenas, pero cree que para sus hijos no fue así. "Cuando son muy pequeñitos no sufren tanto, pero para unos jóvenes, que tenían idolatrada la relación de sus padres, es durísimo. Fue durísimo para mis hijos. Yo me hubiera quedado por mis hijos. Yo no soy tan romántica y antepongo a mis hijos. Tampoco estaba mal. Yo no discutía nunca", confiesa. Para ella lo más importante era "mantener la familia", por eso en ningún momento se planteó la separación.

Pedro J. Ramírez sus hijos