Eduardo Senante, farmacéutico, responde: ¿Está sobrevalorado el sérum de ácido hialurónico?

El farmacéutico advierte: incorporar un sérum específico de ácido hialurónico en la rutina de skincare puede resultar redundante
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Durante años, el sérum de ácido hialurónico ha sido considerado un imprescindible en cualquier rutina de cuidado facial, un cosmético que prometía una piel más hidratada, jugosa y joven, y su presencia se volvió casi obligatoria tanto en rutinas minimalistas como en las más complejas. Sin embargo, en Estados Unidos cada vez más dermatólogos y expertos en cuidado de la piel empiezan a cuestionar si este producto es realmente tan necesario como se nos ha hecho creer. La duda ahora es si estamos ante un ingrediente estrella o ante un producto sobrevalorado.
El ácido hialurónico es, sin duda, un activo muy interesante, se trata de una molécula capaz de retener grandes cantidades de agua, lo que explica su popularidad en cosmética. No obstante, como ocurre con muchas tendencias 'beauty', el problema no está tanto en el ingrediente en sí, sino en cómo se utiliza, cómo se formula y cómo se comunica al consumidor.
Para Eduardo Senante, farmacéutico especialista en dermocosmética y titular de Farmacia Senante, no siempre es necesario incorporar un sérum específico de ácido hialurónico en la rutina de skincare: “hoy en día, la mayoría de los limpiadores, cremas hidratantes e incluso protectores solares ya contienen ácido hialurónico en cantidades suficientes como para cumplir su función”, explica, esto significa que, en muchas rutinas, añadir un producto más con el mismo ingrediente puede resultar redundante e innecesario.
En otras palabras, si ya estamos usando productos bien formulados, con activos humectantes e hidratantes, el sérum de ácido hialurónico no es imprescindible para todo el mundo. Especialmente en pieles jóvenes, normales o mixtas, puede no aportar un beneficio adicional real.
Otro punto clave que genera controversia es el precio. En el mercado encontramos sérums de ácido hialurónico que oscilan entre los 10 y los 300 euros y para Senante, esta diferencia no tiene justificación: “el ácido hialurónico es un ingrediente relativamente barato. No tiene sentido que un sérum con este activo cueste 100, 200 o 300 euros”. Esto no significa que todos los sérums deban costar lo mismo, ya que la fórmula, la textura o la combinación con otros activos influyen en el precio final. Sin embargo, pagar cifras muy elevadas únicamente por la presencia de ácido hialurónico responde más a estrategias de marketing que a una mejora real del producto. De hecho, existen opciones muy asequibles que cumplen perfectamente su función.
El gran error es pensar que el ácido hialurónico hidrata

Uno de los aspectos más importantes, y menos comprendidos, es cómo actúa realmente el ácido hialurónico. A menudo se dice que es “hidratante”, pero esta afirmación no es del todo correcta. El ácido hialurónico es un humectante, no es hidratante. Es decir, no aporta agua por sí mismo, sino que retiene la humedad que ya existe en la piel.
Aquí es donde muchas personas cometen errores que pueden resultar contraproducentes. Aplicar un sérum de ácido hialurónico sobre la piel completamente seca, o en ambientes muy secos, puede provocar justo el efecto contrario al deseado, como dice Senante “sensación de tirantez, enrojecimiento, deshidratación y disconfort”.
El farmacéutico explica la manera correcta de aplicarlo y la razón por la que es tan importante. “Para que el ácido hialurónico funcione correctamente, es fundamental aportar humedad previamente”. La hidratación se puede aportar con una bruma hidratante, con agua termal o aplicándolo justo después de la limpieza, cuando la piel aún está ligeramente húmeda. El orden ideal sería comenzar con una limpieza facial, seguidamente aportar humedad con una bruma o con la piel ligeramente húmeda, aplicar el sérum de ácido hialurónico y sellar con un producto oclusivo.
Este último paso es clave. Tras el sérum, es imprescindible aplicar una crema que evite la pérdida de esa humedad retenida con ingredientes como las ceramidas, los aceites o las mantecas, que ayudan a reforzar la barrera cutánea y a mantener el agua en la piel durante más tiempo.
En definitiva, un sérum de ácido hialurónico no es un producto inútil, pero tampoco es el milagro universal que durante años se ha vendido. Su utilidad depende del tipo de piel, del entorno, del resto de la rutina y, sobre todo, de su correcta aplicación, es decir, más que acumular productos, lo importante es entender qué necesita realmente nuestra piel. En muchos casos, una buena crema hidratante bien formulada puede ofrecer resultados iguales o incluso mejores que un sérum independiente, porque en 'skincare', menos es muchas veces más y saber usar bien los activos es lo que diferencia a una buena rutina de belleza.
