Piel

Las expertas coinciden: el truco para hidratar la piel del rostro al llegar del veraneo

Trucos para hidratar la piel del rostro al llegar del veraneo. Fotomontaje con imágenes de Gema Herrerías y Cordon Press
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Es indiscutible que a la vuelta de las vacaciones la piel llega con un bronceado que sienta de maravilla, un tono que aporta una sensación de descanso y buena cara que favorece muchísimo, pero detrás de ese tono dorado la piel suele esconder un panorama muy diferente. La radiación solar prolongada, el salitre del mar, el cloro de las piscinas y las altas temperaturas dejan una huella que va mucho más allá del tono estival. Algunas de esas señales son la deshidratación profunda, la falta de elasticidad, una textura irregular, la dichosa hiperpigmentación y una incipiente pérdida de firmeza.

Al finalizar la temporada de veraneo, la piel suele presentarse tirante, apagada y áspera al tacto, por ello, septiembre y el comienzo del otoño se han consolidado como el momento estratégico indispensable en la agenda médico-estética y cosmética para devolver al rostro su jugosidad natural y reparar los daños acumulados.

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Gema Herrerías, farmacéutica y fundadora de la marca de dermocosmética que lleva su nombre y la doctora Mar Mira, especialista en medicina estética y directora médica de la clínica Mar Mira, nos dan las claves para hidratar el rostro al llegar del veraneo.

Gema Herrerías: la importancia de recuperar la Función Barrera

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Uno de los mayores descubrimientos en el cuidado cutáneo de los últimos años es el valor indiscutible de la función barrera. Formada por la capa más externa de la epidermis, el estrato córneo, junto con un manto hidrolipídico compuesto de lípidos, ceramidas, ácidos grasos y agua, esta estructura actúa como un auténtico muro defensivo que evita la pérdida de agua transepidérmica e impide la entrada de irritantes o microorganismos.

Durante el verano, el exceso de radiación ultravioleta, la deshidratación y los cambios térmicos alteran gravemente esta barrera. Como bien apunta la farmacéutica y experta en dermofarmacia Gema Herrerías, proteger y reparar este escudo debe ser la máxima prioridad postvacacional: “El mayor error que he detectado todos estos años es sobreexfoliar, sobretratar y pensar que cuanto más concentrado sea un tratamiento, mejores resultados vamos a tener, sin darle el valor que tiene la función barrera. Cuando la función barrera está alterada, hay una mayor permeabilidad y una mayor pérdida de agua. Los productos irritan, no hacen el mismo efecto e incluso se altera la renovación celular. Si priorizas que la función barrera esté bien, conseguirás una piel menos sensible, menos reactiva, más hidratada y retrasarás el envejecimiento prematuro de forma mucho más significativa”.

Por tanto, antes de lanzarte a usar ácidos exfoliantes potentes o retinoides a altas concentraciones para eliminar el bronceado que empieza a marchitarse, el primer paso obligado es calmar, reparar y nutrir la barrera cutánea con ingredientes biomiméticos como ceramidas, ácido hialurónico, niacinamida y ácidos grasos esenciales.

Mar Mira: la ayuda de la medicina estética

Quienes contemplen la posibilidad de acudir a una clínica especializada, están de suerte porque la bajada en la intensidad de la radiación solar en otoño convierte a esta época del año en la oportunidad más segura e idónea para iniciar tratamientos médico-estéticos personalizados.

“El verano supone un importante estrés para la piel. Aunque visualmente el bronceado aporte sensación de buena cara, a nivel biológico se produce una pérdida de hidratación, una degradación del colágeno y un aumento del daño oxidativo que conviene abordar cuanto antes. La vuelta del verano es el momento perfecto para hacer un diagnóstico y valorar qué necesita realmente cada paciente”, explica la Dra. Mar Mira, especialista en medicina estética.

La Dra. Mira explica cuáles son las pautas y protocolos fundamentales para restablecer la piel del rostro a la vuelta de las vacaciones y los clasifica en recuperar la hidratación y la luminosidad, tratar las manchas y estimular el colágeno.

Recuperar la hidratación y la luminosidad perdidas

La exposición solar debilita la barrera cutánea y acelera la pérdida de agua epidérmica, dejando el rostro apagado, así que el objetivo inmediato tras las vacaciones es restaurar el confort de la piel. Los tratamientos destinados a la hidratación profunda mediante microinyecciones de ácido hialurónico no reticulado y complejos vitamínicos reponen el volumen hídrico y devuelven la elasticidad. “Muchas veces el cambio más evidente no está en corregir una arruga, sino en devolver a la piel la hidratación y la luminosidad perdidas”, destaca la doctora.

Tratar las manchas

Al desparecer el bronceado, los léntigos y melasmas acumulados durante el verano salen a la luz, por eso la hiperpigmentación es la consulta estrella de septiembre. El otoño es el momento ideal para aplicar protocolos despigmentantes como peelings médicos o láser, pero siempre bajo diagnóstico porque como explica la experta, “no todas las manchas tienen el mismo origen; determinar su causa es indispensable antes de aplicar cualquier procedimiento”.

Estimular el colágeno y la firmeza

La radiación UV destruye las fibras de colágeno y elastina y para revertir este fotoenvejecimiento, la medicina estética actual se apoya en la bioestimulación cutánea, o lo que es lo mismo, inducción celular de colágeno propio. “Hoy la medicina estética no consiste únicamente en corregir, sino también en preservar. Estimular el colágeno nos permite mejorar la calidad de la piel desde un enfoque regenerativo y progresivo», aclara la doctora.

Rutina postverano en 3 pasos

De manera sencilla, después del verano hay que aliarse con una rutina de belleza sencilla pero eficaz que comienza con una limpieza ultra-suave en la que se sustituyan los productos agresivos por una doble limpieza limpiadores en aceite o leches hidratantes que respeten el manto lípido, seguida de la aplicación de un sérum reparador e hidratante que combine ácido hialurónico de diferentes pesos moleculares con ácidos grasos omega 3, 6 y 9, niacinamida con propiedades despigmentantes y antioxidantes, y ceramidas para reparar y preservar la función barrera de la piel, manteniendo su hidratación y elasticidad. Finalmente, no hay que olvidar la fotoprotección diaria, porque el sol en cualquier época del año sigue envejeciendo la piel.

Rutina postverano sencilla y eficaz

Para potenciar desde casa los resultados de los tratamientos clínicos y asegurar que la función barrera se recupere en tiempo récord, es necesario aliarse con una rutina de belleza sencilla pero eficaz.

Empieza el día con una limpieza suave de base acuosa, un gel suave o espuma, para retirar los restos de sebo producidos durante la noche y los restos de tratamiento nocturno, respetando los lípidos naturales de la piel. Alíate con los antioxidantes (Vitamina C) para neutraliza los radicales libres acumulados por el estrés solar y aportar luminosidad inmediata a la piel del rostro. Finalmente, sella con una fórmula rica en ácido hialurónico o ceramidas y finaliza siempre con un protector solar de amplio espectro (SPF 50), porque el sol de otoño (y también el del invierno) sigue generando daño oxidativo.

Por la noche, el gesto innegociable a la vuelta del verano es la doble limpieza. La combinación de filtros solares resistentes al agua, sudor y maquillaje no se elimina correctamente con un solo limpiador, así que es necesario un primer paso con un aceite o bálsamo desmaquillante para disolver la grasa y la fotoprotección y un segundo paso con un limpiador acuoso para retirar impurezas hidrosolubles y dejar el poro limpio sin alterar el manto hidrolipídico.

Tras el descanso estival y una vez que la función barrera esté restaurada y calmada, es el momento de reintroducir los retinoides de forma progresiva. Es el activo por excelencia para acelerar la renovación celular, tratar la hiperpigmentación y reactivar la síntesis endógena de colágeno. Finaliza con una crema nutritiva rica en ceramidas, ácidos grasos esenciales y niacinamida para reponer la barrera cutánea mientras duermes.