Blanca Llácer, farmacéutica, sobre la mascarilla viral de Nivea y limón para quitar las manchas: “La barbaridad más grande"
La mascarilla viral de Nivea, limón, bicarbonato y maicena promete borrar manchas en un minuto: alerta, la realidad es que puede provocarte más pigmentación
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Sabemos que hay láser despigmentante, exfoliantes, vitamina C y retinoides, por mencionar algunas formas eficaces de tratar hiperpigmentación, sin embargo, las búsquedas de remedios caseros para quitar las manchas, sobre todo ahora que se acerca el verano, se disparan. Y todavía hay quien cree en ellas. Uno de los últimos propone una mascarilla casera para eliminar manchas con crema Nivea, limón, bicarbonato y maicena. Se mezcla todo, se aplica en la cara, se deja un minuto y listo. O eso promete. El problema es que la piel no funciona así. Y menos cuando hablamos de manchas, inflamación y sol.
Blanca Llácer, farmacéutica especialista en Dermofarmacia y fundadora y CEO de THE LAB, cuenta a Divinity que “la piel no es un laboratorio doméstico”. Y sobre este tipo de contenidos virales, lo tiene claro: “Decir la barbaridad más grande es directamente proporcional a hacerse viral”. Cuanto más fácil, más casero y más milagroso suena el remedio, más rápido corre por redes. Aunque pueda ser una pésima idea.
El limón no aclara manchas: puede provocarlas
La gran trampa está en pensar que, porque algo es natural, es seguro. Y no. “Uno de los mayores errores que estamos viendo en redes sociales es confundir el origen natural de un ingrediente con su seguridad sobre la piel”, explica Llácer. El limón puede estar muy bien en una limonada, pero no como despigmentante eficaz, por muy barato que sea.
La farmacéutica recuerda que algunos ácidos cosméticos se inspiran en los ácidos presentes en frutas, sobre todo cítricos. Pero eso no significa que aplicar zumo de limón en la cara sea lo mismo que usar un producto formulado. “Existe una diferencia enorme entre un activo dermatológico desarrollado bajo estrictos controles científicos y aplicar directamente zumo de limón sobre la piel como si de una fórmula magistral se tratase”, señala.
El limón es ácido, puede irritar y alterar la barrera cutánea. Y no hace falta acabar con la cara roja como un tomate para que haya daño. “Basta con generar una leve irritación o eritema para activar mecanismos biológicos capaces de alterar la producción de melanina”, advierte. Traducido: puede terminar manchando más.
El minuto que nada lo cambia
Que el vídeo diga que hay que dejar la mezcla solo un minuto no convierte el experimento en seguro. La piel no va con temporizador. Si se irrita, se inflama o se sensibiliza, la mancha puede empeorar igual.
Además, con el sol el riesgo se dispara. Llácer explica que “el limón contiene compuestos fotosensibilizantes, especialmente furocumarinas”, capaces de reaccionar con la radiación ultravioleta y provocar fitofotodermatitis. Esto puede traducirse en enrojecimiento, quemaduras, ampollas y manchas oscuras posteriores. Justo lo contrario de lo que promete el vídeo.
Nivea, bicarbonato y maicena: no es cosmética, es improvisar
Otro error es pensar que una crema ya formulada, como es el caso de la Nivea Cream, puede usarse como base para añadir lo que haya en la cocina. “El principal problema de estas recetas virales es pensar que una crema cosmética es una base neutra sobre la que podemos añadir ingredientes de cocina sin consecuencias”, apunta Llácer.
“Una crema tiene su pH, sus conservantes, su estabilidad y su equilibrio. Al meter limón, bicarbonato o maicena, todo eso se altera. Cuando añadimos sustancias externas, modificamos por completo el equilibrio para el que fue diseñada la fórmula”, explica.
“El bicarbonato, además, tiene un pH alcalino; el limón, muy ácido”, dice. Entonces, mezclarlos “a ojo” no compensa nada de forma fiable. “Puede irritar, deshidratar, alterar la barrera y dejar la piel más vulnerable. Y la maicena, aunque parezca inocente, no convierte la mezcla en un tratamiento antimanchas”.
También está el riesgo de contaminar la fórmula. “Los cosméticos están formulados con sistemas conservantes específicos. Cuando introducimos ingredientes frescos y manipulamos la fórmula original podemos comprometer esa protección”, advierte la farmacéutica.
Entonces, ¿qué sí funciona?
Para tratar manchas en casa, mejor olvidarse de remedios caseros y confiar en la ciencia. Llácer recomienda activos como "la niacinamida, con acción antioxidante, antiinflamatoria y despigmentante; la vitamina C estabilizada; el resveratrol; el bakuchiol; algunos ácidos como el mandélico o el láctico; y enzimas como papaína o bromelina”. Pero hay una base que no se negocia: “Ningún tratamiento antimanchas tiene sentido sin una fotoprotección avanzada diaria”, concluye.