Aciertos y errores del duelo de looks entre Melania Trump y Camila de Inglaterra
Camila versus Melanie Trump, cero errores en un duelo de estilos más allá de los protocolos en la visita oficial de los reyes de Inglaterra a los Estados Unidos de América en plena crisis mundial.

Con la guerra de Irán en los ojos del mundo Carlos III y Camila de Inglaterra visitan oficialmente la tierra de Donald Trump. Y el pulso de la imagen y un sinfín de pequeños gestos se apoderan de los flashes y de las noticias en un viaje que pretende reordenar una relación que estaba herida entre ambas naciones.
Hacía 20 años que Inglaterra no visitaba los Estados Unidos y Camila y Melania sabían de sobra que sus indumentarias, sus gestos, sus protocolos iban a significar mucho más de lo que algunos piensan.
Aciertos
1. Nada más llegar Camila ya marcaba mensajes muy concretos de pura diplomacia con su abrigo vestido en rosa de Dior y ese broche Cartier de Isabel II con las banderas entrelazadas del Reino Unido y Estados Unidos.

En el primer encuentro oficial, Melania y Camila ya apuntaban al empaste de colores que iba a sucederse durante todo este viaje.
1. La reina con diseño blanco de flores bordadas de Anna Valentine.

2. Melania con un dos piezas de falda y chaqueta en amarillo lavado de Adam Lippes.

El recibimiento con honores, con alfombra roja y revista militar se producía el segundo día de la visita pero era el primer acto protocolario importante y uno de los grandes duelos de este viaje. Ambas damas echaron el resto.
3. Camila con vestido y abrigo en menta claro. Sombrero muy Ascot y todo el poderío en su solapa con el broche Cullinan V, ese diamante corazón de 18 quilates engastado en platino que Isabel II heredó de la reina María en 1953 y que era uno de sus talismanes.

4. Melania tiró de marca USA con un dos piezas en blanco en seda y lana de Ralph Lauren, sombrero cordobés de paja y salones de Manolo Blahnik.

La cena de Estado del martes volvía a unir a ambas, con todas las distancias de tonos y significados, a través del rosa.
5. Camila con vestido rosa fucsia de Fiona Clare y el espectacular collar de amatistas y diamantes de la reina Victoria. Vuelta al poderío regio.

6. Melania tira la casa, Blanca o no, por la ventana con un vestido arquitectura en rosa polvo de Christian Dior Alta Costura con guantes Gilga en blanco. El poder del lujo francés y el cine americano unidos.

Errores
Trump, estaba claro, era el único que podía errar todas las veces del mundo en esta visita y seguramente a conciencia, lo que también define el lenguaje no verbal de este viaje y los mensajes al mundo.
1. El primer error era tratar al rey Carlos III con esa condescendencia teatral que casi llegaba a la burla, resaltando lo “fantástico” que es el rey de Inglaterra y lo buenos “amigos” que son los países.

2. Otro de los gestos que no ha pasado desapercibido para nadie es el de las manos de Trump y Melania en el inicio de la recepción de la Cena de Gala. Ella se suelta de su mano y él vuelve a buscarla y la agarra sin dejarla libre en un curioso mensaje de poder y dominio de todo lo que toca que la prensa de medio mundo capturó con tino.

3. A Melania le pueden los gestos de su cara. Su rictus serio hasta el límite en este momento de las manos y en muchos otros en los que no está cómoda con lo que dice o hace su marido, el presidente de los Estados Unidos. debería controlarlos, aunque no le guste.

4. Camila ha sabido forjar una imagen impecable de británica elegancia pero, por rizar el rizo en su análisis, algunos de sus zapatos de día la debilitan puntualmente. El ejemplo claro es el total look oscuro con zapatos de tacón bajo y ancho en el encuentro literario en la Biblioteca Pública de Nueva York con Sarah Jessica Parker. La actriz resplandecía y la reina se opacaba.

Pero dicho todo esto y más allá de las crisis internacionales, Melania y Camila han demostrado una vez más al mundo la importancia de los armarios, los protocolos, las modas, los gestos, los detalles y del lenguaje no verbal de cualquier situación y momento.

