Aciertos y errores de los looks de los Premios Mariano de Cavia
La reina Letizia saca de su armario su vestido midi negro con bolsillos de marca España, lo combina con las joyas de la reina Victoria Eugenia y vuelve a lanzar al mundo la divina factura de la firma The 2nd Skin.

En la sede del diaro ABC se celebraba anoche la 106 edición de los Premios Mariano de Cavia, Luca de Tena y Mingote.
Aciertos
1. La reina y su citado vestido The 2nd Skin, ya icónico en su vestidor, en tafetán negro de falda midi con volumen, bolsillos y cinturón slim. Está espléndida siempre con él. Lo combinó con el bolso joya Bow Tie Crystal de Aquazurra y una de las espectaculares pulseras gemelas de Cartier de la reina Victoria Eugenia.

2. ¿Puede el rey estar más guapo con esmoquin?

3. Juntos, los Reyes de España, forman una pareja perfecta de imagen y moda que se han convertido en la pareja royal más valorada del mundo. Doy fe.
4. El buen look en general de la periodista Ima Sanchís, también premiada, con su vestido fluido en gasa turquesa y collar de perlas extra large.

5. Carmen Posadas siempre me gusta. Ayer estaba perfecta con su dos piezas de pantalón y cuerpo casaca en naranja quemado.

6. El rojo satén de escote asimétrico de la premiada Karina Sainz Borgo.

Errores
Que esta columna no habla de política no tendría que estar diciéndolo cada dos por tres pero para los involucionados no me importa repetirlo hasta la saciedad.
1. Dicho esto, no, no me gustaba el look white con ese casi crop top cruzado de Isabel Díaz Ayuso, que había encontrado un buen hilo conductor a su armario últimamente pero que anoche se trastabilló. Aisladamente, espero, porque me gustaba esa nueva imagen mucho más depurada que en sus inicios públicos.

No hubo más errores, al menos visibles, en esta clásica ceremonia de premios.
A nuestro alcalde madrileño no podría ponerle en el error por su tamaño físico, porque las anatomías de cada cual no pueden ser un error nunca, ni era error en sí su esmoquin clásico. Pero cierto es que muchas veces parece el muñeco de una tarta que algunos, como Makoke en su cacareada boda, descuartizarían a hachazos. Señor alcalde, no me lo tome en cuenta que esto no es más que humor de opinión, que a veces bien nos viene con la que está cayendo en nuestra política general.


