Aciertos y errores del funeral de Harald V de Noruega
Noruega despide, emocionada junto a las casas reales más importantes del mundo, al rey Harald V y las reinas de Europa coinciden en el luto negro con perlas blancas

Los reyes de España, Felipe VI y Letizia, junto a la reina Doña Sofía, han asistido a este funeral de Estado que hoy paralizaba Noruega.
El protocolo de duelo es tan evidente que es complicado salirse de él aunque en Noruega existe una tradición de respeto pero no de negro absoluto, ni de tocados obligatorios, como sucede en el estricto luto del protocolo británico. Pero esto no convierte todo en aciertos.
ACIERTOS
1. El rey Felipe VI con el uniforme de Gala de la Armada. La reina Letizia, con vestido simple y negro, de manga larga, diadema de trenza y collar de perlas, una pieza histórica de las joyas de pasar de la reina Victoria Eugenia. No es por patriotismo, que podría ser también, sino en la objetividad de muchos años de analista de moda y sus protocolos, pero nuestros reyes son el ejemplo perfecto de la sofisticación y la depuración de las monarquías de todo el mundo. Letizia lleva las perlas históricas de las “joyas de pasar” de la reina Victoria Eugenia.

2. La reina doña Sofía, que esperaba en la Catedral de Oslo mientras otros representantes reales caminaban detrás del féretro, también optó por el negro simple y su melena limpia sin tocado.
3. Haakon VIII, el nuevo rey de los noruegos, con uniforme militar de gala. Lo tiene difícil para superar la popularidad de su padre.

4. Su madre, la reina Sonia viuda, con tocado y velo largo.

5. El rey Carlos Gustavo de Suecia y la reina Silvia que también esperaba en la Catedral, con tocado y perlas.
6. Victoria y Magdalena, en riguroso luto, iban las primeras junto a su padre tras la familia real noruega en el cortejo fúnebre. Victoria de Suecia llamó la atención con su vestido tubo en negro estampado con tocado casquete.

7. El vestido abrigo y el sombrero con velo en plumeti de Sofía, mujer de Carlos Felipe de Suecia, han sido la sensación de este duelo.

8. Matilde de Bélgica con sombrero y gargantilla de perlas.

9. También con sombrero la reina Mary de Dinamarca.

10. La reina Máxima de Holanda estaba infinitamente más joven con su estilismo de luto que su hija la princesa Amalia.

11. La princesa Charlene de Mónaco con chaqueta, como Máxima, y simplicidad absoluta en las joyas y recogido.

12. Guillermo y la princesa Ana, representando a la monarquía del Reino Unido.

13. El luto limpio del príncipe Akishino y la princesa Kiko de Japón. Ella con sombrero casquete y perlas negras.

14. Cierro los aciertos con Rania de Jordania, que es una celebrity en toda regla más allá de su mundo royal. Estaba divina con su vestido con mini cinturón oro y gafas de sol XL en muchos momentos del cortejo. Seguro que será criticada en algunos medios protocolarios pero ella no deja de estar divina siempre bordeando con atrevimiento los límites de los protocolos pero sin saltárselos jamás. Y estaba bellísima.

ERRORES
1. Maud Angelica, hija de Marta de Marta Luisa de Noruega, con su tocado y recogido discordantes con toda la pulcritud de este duelo.
2. La presencia del hijo de la reina Mette-Marit, Marius Borg, nieto del rey fallecido y presente en todos los periódicos por sus escándalos públicos en manos de los tribunales, era tan innecesaria que solo se habría entendido desde un segundo plano.

3. Ingrid Alexandra de Noruega estaba bellísima en la proclamación de su hermano como rey, con aquel vestido largo y depurado y su tocado de velo con rejilla, pero hoy con abrigo largo y bailarinas no. Ya lo siento.

4. Con un largo extraño y con botas, Marta Luisa de Noruega tampoco era un ejemplo depurado del luto europeo.

5. Mette-Marit parecía ocultarse bajo su luto y un sombrero excesivo para este duelo.

6. Amalia de Holanda me gusta siempre con su naturalidad y espontaneidad, pero su luto de escote asimétrico y manga corta me parecía poco acertado para la fresca mañana noruega. Y encima le favorecía poco.

Pero hoy cierro con ella porque representa la frescura y la valía, como la de nuestra princesa Leonor, de las futuras reinas de la Europa del futuro.

