Los humildes orígenes de Bad Bunny: de su barrio en Puerto Rico a su primer empleo en un supermercado
Bad Bunny es el personaje del momento, tanto por su éxito en los Grammy como por su potente actuación en el intermedio de la final de la SuperBowl de este año. Está en lo más alto del estrellato pero detrás del exitoso cantante y productor de música latina hay un hombre de orígenes humildes en Puerto Rico. Conocemos el entorno del que salió.
El artista puertorriqueño Bad Bunny, de 31 años, ha vuelto a situarse en el centro de la conversación pública. Después de alzarse con varios premios Grammy y ofrecer un discurso crítico con las políticas del presidente Trump está dispuesto a dejar al mundo boquiabierto con su esperado show de la final de la todopoderosa SuperBowl. Toda una proeza para Benito Antonio Martínez Ocasio, su nombre real, que emergió de una familia humilde del barrio de Almirante Sur, en el municipio de Vega Baja, perteneciente al Estado Libre Asociado de Estados Unidos.
Un vecindario auténtico y trabajos precarios
El vecindario en el que creció Bad Bunny, es de esos lugares que derrochan autenticidad: carreteras estrechas, vegetación cerrada y el canto de los gallos marcando el ritmo del día. Allí las familias se ayudan para llegar a fin de mes y los coches de mayor lujo tienen siete años de antigüedad. El centro social del barrio era la parroquia en la que ejerció de monaguillo: un punto de encuentro de una comunidad latina que celebraba la vida sencilla. Un entorno, en definitiva, en el que la vida se desarrollaba sin prisas y ni estridencias.
Los primeros trabajos de Bunny le sirvieron para ayudar económicamente en su casa, donde el dinero hacía falta. Para poder seguir estudiando, el artista empezó mozo de un supermercado metiendo productos en la bolsa de los clientes. Por unos pocos dólares Benito pasaba horas colocando productos y ayudando a los clientes. Los que fueron sus jefes ahora sacan pecho de su ilustre empleado y celebran que Bunny trabajó con responsabilidad y timidez. Aquel empleo formó parte de su vida entre 2013 y 2016, años en los que compaginaba el empleo con la universidad y con sus primeras maquetas caseras.