Crisis de parejas famosas

Indicios de la crisis entre Enrique Ponce y Ana Soria: ni planes comunes ni química familiar

El verano que ahora termina ha sido muy atípico para Enrique Ponce y Ana Soria, de 54 y 27 años respectivamente. La pareja, que tantos momentos memorables ha regalado a la prensa rosa durante la temporada estival, atraviesa una etapa peculiar. Aunque el entorno de la pareja cierra filas y asegura que todo está fenomenal entre ambos, en el mundo del toro los comentarios apuntan en otra dirección. Repasamos los indicios que sugieren que el tándem no vive su mejor momento.

La pareja, en una imagen de archivo. Europa Press

Periodista especializado en corazón y autor del blog ‘Oteradas’.

Compartir

Crisis en el paraíso. Las informaciones que apuntan a un enfriamiento en la relación entre Enrique Ponce, de 54 años, y Ana Soria, de 27, se han multiplicado en los últimos tiempos. El entorno almeriense de la pareja asegura que están fenomenal e intenta cortar de raíz cualquier suceso noticiable, pero los acontecimientos apuntan hacia otro lado. Existen hasta siete indicios informativos que señalan una posible crisis en la pareja, que tantos momentos de gloria regaló en los veranos de la pandemia.

1. Las vacaciones con amigas de Ana Soria

Este año la pareja no ha querido disfrutar de las vacaciones junta. Mientras Enrique Ponce ha estado trabajando como apoderado del matador David de Miranda, ella ha optado por vivir la temporada estival en compañía de sus amigas. La rubia, que se graduó hace unas semanas del Máster en Abogacía que cursó, ha pasado un verano marcado por planes juveniles y momentos en familia. Muchos seres queridos, pero sin rastro del diestro de Chiva. “Está apoyando mucho a su hermano, que ha abierto una tasca en San José con unos amigos”, abundan desde su círculo más íntimo.

PUEDE INTERESARTE

2. Soria no acudió a la presentación de las memorias de su novio

Desde aquella entrevista conjunta en televisión en la que su imagen salió un tanto maltrecha, Ana Soria ha evitado exponerse con su pareja. Sin embargo, a muchos les extrañó que la joven jurista no apareciese en la presentación del libro que repasa la trayectoria taurina de su amado. Ponce presentó el libro 'Punto Final' en Las Ventas la pasada primavera. Se trata de un volumen muy emotivo en el que Paco Delgado describe sus últimas diez temporadas en los ruedos. La ausencia de Soria hizo saltar las alarmas. “Todo bien, gracias”, fue la única respuesta de Ponce al respecto.

PUEDE INTERESARTE

3. Tampoco acudió a un homenaje

El de Las Ventas no ha sido el único plantón que Ana Soria ha protagonizado. La semana pasada tampoco se la vio en el homenaje que el Excelentísimo Club Taurino de Bilbao dedicó al maestro de Chiva. En el evento se dieron cita destacados miembros del entorno de Enrique, algo que acentuó la destacada ausencia de su pareja.

4. A ella no le gusta ‘La Cetrina’

Otro punto de distancia entre Ana Soria y Enrique Ponce pasa por que a ella no le gusta visitar la finca ‘La Cetrina’, el gran emblema de la vida torera de él. Por mucho amor que tuviera a Ponce, para ella vivir en una hacienda situada en un pueblo de Jaén nunca ha sido negociable. Los trabajadores de la finca aseguran que por allí no pasa, mientras que Enrique sí suele visitar la dehesa para supervisar los negocios que allí ha desplegado: una plantación de olivares y una finca de bodas.

5. Reticencias familiares

La figura de Ana Soria no ha sido fácil de digerir para la familia del torero. Aunque él sostiene que la relación con la joven almeriense empezó en 2020, un lapsus durante una entrevista fijó la fecha de arranque en, al menos, dos años antes. “Ese día corté cuatro orejas”, declaró el torero recordando el momento en el que Cupido disparó hacia el corazón de ambos. Con sus palabras, Ponce destapó, sin querer, que estaba hablando de una faena acontecida en agosto de 2017, ya que es una hazaña de su carrera que no se repitió. Enrique es padre de dos hijas y, según publicaron diferentes medios, les molestó mucho descubrir la relación de su padre con Ana Soria a través de las redes sociales. Además, según publicó Paloma Barrientos en Vanitatis, parece que hay ciertos desencuentros relacionados con el dinero que él debe pasar a sus descendientes.

6. Una boda planeada pero nunca celebrada

El impresionante bodorrio que Enrique Ponce y Ana Soria organizaron hace dos años al exmagistrado Baltasar Garzón y a la ex fiscal general del Estado Dolores Delgado dio pie a la noticia de que ellos también iban a casarse. Así lo informó 'Diez Minutos', asegurando que se trataba de una información ampliamente contrastada. ¿Por qué finalmente no ha habido “sí, quiero” entre Ana y Enrique? Solo ellos lo saben.

7. El mundo del toro no la quiere

El mundo taurino en el que se mueve Enrique Ponce no termina de aceptar a la joven pareja del matador. Los motivos no serían la diferencia de edad de 26 años entre ellos, sino otros factores más profundos: desde las amistades de ella vinculadas al Gobierno de Sánchez hasta el desplante que su figura supone para Paloma Cuevas, quien, no hay que olvidar, es hija de Victoriano Valencia. Cuevas desciende de una saga taurina mucho más respetada y querida en los cosos que la familia Soria.