Adiós a Irene de Grecia, gran confidente de la reina Sofía: así ha sido la vida de la ‘Tía Pecu’
Jornada de profunda tristeza en el Palacio de la Zarzuela: la hermana de la Reina Sofía, Irene de Grecia, ha fallecido a los 83 años. Se marcha el miembro más libre de la realeza y que en sus últimos años ha sido la gran confidente y amiga de la madre del Rey Felipe. Una mujer que siempre ha vivido como ha sentido y que se ganó el apodo de Tía Pecu (por peculiar) por parte de sus reales sobrinos.
Irene nació en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, el 11 de mayo de 1942. Sus padres, los entonces príncipes Pablo de Grecia y Federica de Hannover, tuvieron que exiliarse allí tras la invasión italiana y la ocupación nazi de Grecia durante la Segunda Guerra Mundial. Es la menor de tres hermanos: su hermana Sofía nació en 1938 y su hermano Constantino en 1940.
Una mujer de vida alternativa
A pesar de haberse criado en el seno de una familia de sangre azul, Irene siempre ha vivido de manera libérrima. Nunca se casó, estudió Arqueología y vivió seis años en la India, donde se codeó con la familia Gadhi y se cultivó en el mundo de la meditación y el yoga. Gran viajera, fue una de las primeras vegetarianas y defensora de los animales. Durante cuatro años estuvo al frente de la asociación benéfica, Mundo en Armonía, constituida hace casi cuatro décadas para procurar “el bienestar moral, espiritual y material de todos los seres vivos”.
Rebelde pero muy filantrópica cultivó su faceta solidaria de manera discreta. Unos principios que también trasladó a su presencia física: solo iba a la peluquería para citas relevantes y que no le gustaba llevar prendas de alta costura ni joyas llamativas. Circula una anécdota sobre la conversación que tuvo en un evento con una mujer, que presumía de lo carísimo que era lo que llevaba puesto. "Pues yo estos zapatos los he comprado por 20 euros en el mercadillo de Majadahonda. ¡A que son preciosos!", le soltó sin inmutarse.
La mejor aliada de la Reina Sofía
Instalada en el Palacio de la Zarzuela desde la muerte de su madre ha sido durante últimos años la compañera inseparable de la Reina Sofía. En Zarzuela contaba con una pequeña suite con salón independiente. Cuando padeció un cáncer, en 2002, Doña Sofía fue quien la cuidó: “Se sentaba en un sillón en la habitación para hacerme compañía y a la vez estudiaba sus papeles y ponía al día la agenda. Cuidó de mí en cada momento durante aquellos meses”, dijo en su biografía.
Discreta y siempre en segundo plano Irene ha estado muy presente en la vida de todos sus sobrinos, siempre ha estado presente en todos los acontecimientos familiares. Sentía gran apego por la Princesa Sofía con la que, si se ven fotos de ella de joven, puede apreciarse el grandísimo parecido que tenía con ella.
Sus últimos años
Los últimos años no han sido fáciles para Irene, algunos medios han hablado de que padeció Alzheimer, si bien este extremo ni se ha confirmado ni desmentido. Sea como fuere, la preocupación por su salud se disparó desde que se la vio en silla de ruedas y muy desmejorada en el verano de 2024.