La convulsa historia de Tatoi, el palacio en ruinas en el que descansa Irene de Grecia y donde se crio la reina Sofía
Los restos mortales de la hermana de la reina Sofía descansan en la que fuera su residencia, que ha atravesado numerosos saqueos e incendios
El detalle de Leonor con su abuela, la reina Sofía, al verla llorar en el funeral por su hermana y otros gestos y curiosidades del adiós a Irene en Atenas
Tres años después de la muerte del rey Constantino de Grecia, Atenas ha acogido este mediodía el funeral de la princesa Irene de Grecia, su hermana pequeña. Cuatro días después de su fallecimiento en el Palacio de la Zarzuela, la hermana de la reina Sofía y su gran confidente ha sido homenajeada en una misa en la catedral ortodoxa de la capital helena, que ha vuelto a reunir a las familias reales griegas y españolas, con algunas ausencias. Tras la ceremonia, todos ellos se han desplazado unos veinte kilómetros al norte, al Palacio Real de Tatoi, para su entierro, siguiendo su deseo. Un lugar con una convulsa historia detrás.
Así ha sido el entierro de Irene de Grecia en el cementerio de Tatoi
La princesa dejó claras sus voluntades de cara a su eventual muerte, que se han ido cumpliendo en los últimos días, en España y en Grecia. El último punto de las mismas pasaba por su entierro en el cementerio del mencionado palacio real. En este descansan los restos mortales de sus padres, los reyes Pablo y Federica de Grecia, y de su hermano Constantino, tras su muerte en 2023. El lugar tiene una fuerte conexión sentimental con la familia real griega: fue donde los tres hermanos pasaron parte de su infancia.
Es allí donde se han desplazado tras la misa todos los asistentes al funeral. El cortejo fúnebre ha incluido a la reina Sofía, los reyes Felipe VI y Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía, las infantas Elena y Cristina, Victoria Federica de Marichalar, Pablo, Miguel e Irene Urdangarin. Junto a ellos, numerosos miembros de la familia real griega. Dentro de una pequeña capilla se ha celebrado el sepelio, antes de su entierro definitivo en el terreno previsto para el panteón, en una zona forestal con numerosos árboles talados. La reina emérita, consolada por sus parientes, portaba con ella una bandera de Grecia.
Así es el Palacio Real de Tatoi, donde crio la reina Sofía
Se trata de una finca forestal al norte de la capital, a los pies del Monte Parnitha. Fue adquirida por el rey Jorge I de Grecia en 1872, construyendo una explotación agrícola y ganadera, así como una villa para pasar los veranos familiares. La edificación principal, de aires neoclásicos e inspirada en el palacio ruso de Peterhof, se construyó entre entre 1884 y 1886, se inserta en una finca que originalmente tenía más de cuatro mil hectáreas. En la parte meridional de la misma se levantó un panteón, en el que se ha enterrado a numerosos miembros de la casa real griega.
Los incendios, saqueos y ruinas que han marcado la historia de Tatoi
La historia de Tatoi es ciertamente fascinante y convulsa, habiendo atravesado todo tipo de vicisitudes. Tras ser las colinas en las que se asienta escenario de numerosas batallas en la Edad Antigua, en los años posteriores a su inauguración, coincidiendo con la Primera Guerra Mundial, sufrió numerosos incendios y saqueos, destruyéndose buena parte de su propiedad. Con los años, se fue recuperando de los estragos, siendo reconstruida a mediados del siglo pasado prácticamente desde cero tras otros incendios.
La renovación de Tatoi, durante la cual se convirtió en residencia oficial de los reyes Pablo y Federica coincidiendo con la infancia de la reina Sofía y sus hermanos, apenas duraría un par de décadas. En 1967, el rey Constantino fracasó en su intento de derrocar a la junta militar tras el golpe de Estado en el país, y la familia real se tuvo que exiliar. Cerrada como residencia real, entre debates sobre su uso, se vio sumida en una sucesión de saqueos, destrozos y expolios de los muebles de su interior y hasta de los materiales de construcción. La finca se le expropió a la familia en los setenta, pagándoles el gobierno heleno una indemnización en 2003 de más de trece millones de euros, con la que se confirmó la propiedad estatal.
La situación actual del Palacio de Tatoi, ya en proceso de restauración
Pese a que la expropiación se justificó en el interés general en la finca, esta ha seguido sufriendo un abandono total con el paso de los años. Varias investigaciones y movimientos de la sociedad civil han reclamado la recuperación y reconstrucción del palacio, entre distintas polémicas con los sucesivos ejecutivos griegos, todo ello con el trasfondo de la fuerte crisis vivida en el país desde el año 2008. En 2020 se empezaron las primeras obras de restauración y conservación preventiva, encontrándose en el interior varios carruajes reales históricos en buen estado, incluido el de la boda de la reina Sofía y el rey Juan Carlos en Atenas en 1962.
En el 2021 el lugar fue víctima de un nuevo incendio que arrasó con varios edificios en estado ruinoso y el bosque que rodea el cementerio. Sumida en nuevos trabajos de restauración, en los últimos años, se espera que en los próximos meses se pueda reabrir, de nuevo, como parte de un museo.