Los momentos que han marcado la vida de Isabel II: de la muerte de Lady Di a la condena de su hijo Andrés

  • Isabel II es una de las monarcas más queridas de Europa.

  • La británica lleva más de 70 años de reinado a sus espaldas donde han sucedido una infinidad de cosas.

  • Entre los momentos que han marcado su vida se encuentra la muerte de Lady Di, el Brexit o la implicación del príncipe Andrés con Jeffrey Epstein.

Isabel II es uno de los rostros más queridos de la población británica. Para los ingleses, la monarca es todo un referente, una persona afable, que se preocupa por su pueblo. Probablemente esta imagen ha estado cuestionada en más de una ocasión, pero la reina de Inglaterra ha sabido ganarse la confianza de sus adeptos.

La vida de Isabel ha sido extensa, ya que comenzó su reinado cuando todavía era muy joven, tras la repentina muerte de su padre. Desde hace más de 70 años, Isabel ostenta el trono como reina de Inglaterra y pocos ven viable la posibilidad de que su nieto, el príncipe Guillermo, vaya a gobernar tantos años cómo lo ha hecho ella. Incluso no saben a qué edad tendrá su hijo, el príncipe Carlos, el privilegio de dirigir a su país desde el Palacio de Buckingham.

La llegada de Isabel II al trono

El reinado de Isabel II comenzó a mitad del siglo XX, coincidiendo con la Guerra Fría. Durante todos estos años, han pasado una infinidad de momentos históricos que, probablemente, han marcado la vida de la monarca.

Lo cierto es que Isabel II no estaba destinada a ser reina y ella tampoco se lo esperaba. Así, su tío, que no tenía descendencia, el rey Eduardo VIII decidió renunciar al trono. La razón no era otra que se había enamorado de una mujer divorciada, Wallis Simpson, algo que no estaba bien visto entre la sociedad inglesa de la época y mucho menos entre los miembros del Parlamento.

Y, efectivamente, el Parlamento se opuso al matrimonio, lo que hizo que Eduardo abdicara en diciembre de 1936, cuando ni siquiera había cumplido un año de reinado. Además, tampoco caía muy bien entre los miembros de la realeza, ya que se había manifestado, en diversas ocasiones, a favor del nazismo. Es por eso que el trono recayó en manos de su hermano, que reinó durante unos 16 años, hasta su muerte. Su repentino fallecimiento, que pilló a su hija Isabel de viaje, la convirtió en reina de Inglaterra.

Su boda con Felipe Mountbatten

Otro de los momentos más importantes de la vida de Isabel fue cuando se casó con Felipe Mountbatten y estuvo a su lado hasta el final de sus días. El 20 de noviembre de 1947 ambos contrajeron matrimonio y muy pronto comenzaron con sus visitas oficiales, como futuros monarcas, debido al delicado estado de salud de Jorge VI. Fue durante un viaje a Kenia, en febrero de 1952, cuando se produjo la muerte del hombre.

Tras esto, la reina se mantuvo un año de luto, tal y como marcaba la tradición. Es por eso que no fue hasta junio de 1953 cuando fue coronada como reina de Inglaterra. La ceremonia fue retransmitida a través de la televisión y congregó a una infinidad de personas que querían clamar a la nueva reina.

La avalancha de lodo en Gales

Poco tiempo después, Isabel se tuvo que enfrentar a un complicado momento, que ella misma calificaría como “uno de sus principales errores”. Todo sucedió en octubre de 1966 cuando una avalancha de lodo arrasó el pueblo de Aberfan, en Gales.

La tragedia dejó 144 muertos, entre los que se encontraban muchos niños. Isabel tardó muchos días en visitar el lugar afectado, concretamente una semana, lo que hizo que recibiera una infinidad de críticas. Tras reconocer su error, la reina visitó la zona en varias ocasiones, una de las últimas en 2012.

La subida al poder de Margaret Thatcher

También, uno de los momentos más difíciles de su carrera fue la subida al poder de Margaret Thatcher, convirtiéndose en la primera mujer que lograba su cargo como Primera Ministra de Reino Unido. Aunque, a priori, todo apuntaba a que ambas mantendrían una estrecha relación, lo que cierto es que fue de lo más fría. Con el paso del tiempo sí que fueron acercando posturas, tanto es así que, tras su muerte, la reina acudió a su funeral, el primero desde el fallecimiento de Winston Churchill.

El nombre que la reina jamás olvidará: Diana Spencer

Probablemente Isabel nunca olvidará un nombre: el de Diana Spencer. El 29 de julio de 1981, Carlos y Lady Di se dieron el ‘sí, quiero’ en la catedral de San Pablo, en Londres, en un enlace que fue seguido por una infinidad de curiosos. La relación siempre se ilustró como idílica, pero nada más lejos de la realidad. Diana no quiso casarse nunca con el príncipe Carlos y su relación se convirtió en tortuosa en cuanto apareció en la vida del matrimonio Camila Parker Bowles.

Para que la imagen de la casa real no se desvirtuara, Isabel decidió tomar cartas en el asunto y sugirió a la pareja el divorcio, que se llevó a cabo a principios de 1996. Pero en agosto del año siguiente se produjo un acontecimiento que dejó helada a toda la población inglesa: Diana fallecía en un accidente de tráfico en la ciudad de París.

El peor año de su vida fue 1992

Sin duda, el peor año para la reina de Inglaterra fue 1992. A principios de ese año, se incendió el Palacio de Windsor y se inició la separación de Carlos y Diana, así como la del príncipe Andrés y Sarah Ferguson. También, se publicó el libro de Andrew Morton, Diana: su verdadera historia, en el que participó la propia Lady Di y donde se contaban detalles sobre su relación que no dejaban bien ni a la reina ni a su hijo.

El escándalo de su hijo Andrés

A partir de este momento, e intentando solventar todos estos inconvenientes, su vida fue muy tranquila. Aún así, a pesar de esta aparente tranquilidad, hace unos años se encontró con algunos frentes abiertos. Su hijo favorito, el príncipe Andrés, se ha visto involucrado en una trama con el millonario y pedófilo estadounidense Jeffrey Epstein. Tanto es así, que Andrés ha sido condenado a pagar una gran cantidad de dinero y ha sido relegado de las obligaciones reales.

El adiós de Harry a la corona británica

Tampoco podemos olvidar que le ha costado mucho aceptar a la que sería la mujer de su nieto Harry. Además, a Isabel tampoco le hizo demasiada ilusión que tanto ella como su marido y sus hijos vivan lejos de Inglaterra y se hayan desligado del mundo ‘royal’.

La muerte de su marido

En los últimos tiempos se ha enfrentado a un Brexit y a la muerte de su marido. El príncipe Felipe falleció en abril de 2021 debido a su delicado estado de salud, que ya arrastraba desde hace años. Para Isabel fue un momento muy complicado, ya que su marido se había mantenido siempre a su lado.