La casa de estilo nórdico de Miguel Frigenti y su novio en Madrid: con decoración funcional y gran vestidor
La casa de Miguel Frigenti y Nua Batle es un piso luminoso y funcional de estilo nórdico en Madrid, donde destacan los tonos claros, el orden y un gran vestidor pensado para el día a día
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Miguel Frigenti y Nua Batle han convertido su piso de Madrid en un reflejo muy claro de su forma de vivir: práctico, ordenado y pensado para el día a día. La casa del colaborador de televisión y de su pareja apuesta por un estilo nórdico sencillo, con tonos claros, muebles funcionales y espacios bien aprovechados que transmiten calma y comodidad. Un hogar luminoso y acogedor que fusiona diseño y funcionalidad, y que demuestra que no hace falta recargar para crear un ambiente cálido y personal, tal y como se aprecia en cada rincón de esta vivienda.
Miguel Frigenti y Nua Batle han buscado crear en su vivienda un hogar cómodo, ordenado y fácil de mantener. En el piso de la pareja predominan los tonos claros, con el blanco como color base en paredes y mobiliario, combinado con madera clara en suelos y muebles. Esta fusión aporta calidez sin restar luminosidad a los espacios y refuerza ese aire nórdico que recorre todo el piso.
La distribución está pensada para aprovechar al máximo cada metro cuadrado, con estancias bien delimitadas y una circulación fluida entre ellas. No hay elementos en exceso ni una decoración recargada. Cada pieza tiene una función concreta y encaja dentro de la práctica del día a día, donde prima la sensación de orden y amplitud. La luz natural juega un papel fundamental, especialmente en las zonas comunes, que se abren al exterior a través de grandes ventanales vestidos con cortinas ligeras en tonos neutros.
Salón, cocina, dormitorio y vestidor: así es cada estancia
El salón es el corazón de la casa y uno de los espacios donde la pareja pasa más tiempo. Está presidido por un sofá amplio de tres plazas con chaise longue en tonos grises, pensado para el descanso y para compartir momentos de ocio, ya sea viendo la televisión, jugando a la consola o simplemente relajándose junto a su perrita Nina. Frente a él, un mueble bajo de madera clara y blanco sostiene la televisión y varios elementos de almacenaje, manteniendo el estilo limpio y orenado de la vivienda. Una alfombra neutra delimita la zona de estar y aporta un extra de confort.
La cocina sigue la misma línea funcional. Se trata de un espacio práctico, con muebles blancos y electrodomésticos integrados, donde todo está colocado para facilitar el día a día. No es una cocina excesivamente grande, pero está bien aprovechada y cuenta con una ventana que aporta luz natural. Las plantas se convierten aquí en el principal recurso decorativo, aportando frescura sin romper el estilo del espacio.
El dormitorio principal mantiene la sencillez del resto de la vivienda. La cama, amplia y con canapé, ofrece espacio extra de almacenaje, mientras que el cabecero de madera y las mesillas blancas refuerzan el estilo nórdico. La ropa de cama, con estampados sencillos y toques de color, le da una nota más personal y desenfadada a la decoración de la estancia, así como la gran fotografía que tienen sobre el cabecero de la ciudad de Nueva York a todo color.
Uno de los espacios más destacados del piso es el vestidor. Miguel, muy vinculado al mundo de la imagen, cuenta con un gran armario organizado al detalle, con estanterías, cajones y barras para colgar la ropa en grandes armarios de suelo a techo de madera de nogal. Todo está pensado para mantener el orden y tener cada prenda a la vista, convirtiendo esta estancia en una de las más funcionales de la casa.
El despacho es también una de las estancias más destacadas de la casa. Se trata de una habitación luminosa, equipada con una mesa amplia y pensada para el teletrabajo y la creación de contenidos. Un espacio tranquilo que permite concentrarse y trabajar sin distracciones.
En general, el piso de Miguel Frigenti y Nua Batle es un ejemplo de cómo el estilo nórdico puede adaptarse a la vida real. Es un piso práctico, acogedor y pensado para disfrutarlo día tras día, donde cada rincón cumple una función para hacer más fácil la rutina de la semana y que refleja a la perfección la personalidad de quienes lo habitan.