Eduardo Navarrete abre las puertas de su casa de estilo moderno en Madrid: comedor nórdico y baño en rosa

La casa de Eduardo Navarrete en Madrid es un espacio moderno y luminoso, con estancias abiertas, muebles de inspiración nórdica y detalles con personalidad como la cocina negra y el baño rosa
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Eduardo Navarrete ha abierto las puertas de su casa en Madrid y ha dejado claro que su universo creativo no termina en la moda. El diseñador vive en un céntrico piso en el barrio de La Latina que refleja a la perfección su personalidad: moderno, luminoso y con una marcada esencia mediterránea. Tras una reforma en la que moldeó la vivenda completamente a su gusto, el espacio cuenta con estancias abiertas, mobiliario de inspiración nórdica y piezas con valor sentimental que convierten su hogar en un lugar acogedor y con mucho estilo.
Un piso con esencia mediterránea en el centro de Madrid
La vivienda de Eduardo Navarrete se encuentra en pleno corazón de Madrid, en el barrio de La Latina, y responde al concepto de piso antiguo reformado que mantiene su estructura original, pero actualizado con un estilo contemporáneo. El diseñador ha sabido fusionar elementos industriales, como el ladrillo visto o las vigas, con materiales cálidos y naturales que aportan confort y luminosidad a los espacios. El resultado es un espacio abierto y funcional donde predominan los tonos claros y las texturas orgánicas. La madera natural, el yute y otros tejidos de fibras vegetales están muy presentes en la decoración, un guiño a sus raíces alicantinas y a esa esencia mediterránea que siempre reivindica. Tras la reforma, la casa respira modernidad sin perder el encanto de la arquitectura original, con techos altos y detalles estructurales que aportan un extra de personalidad.
Uno de los puntos más destacados del salón es la pared de palillería, convertida en pieza protagonista sin sobrecargar la estancia. Este recurso aporta calidez, en línea con esa idea de hogar acogedor que el propio Navarrete ha definido como "coqueto" y lleno de simbolismo. La distribución favorece la conexión entre las distintas zonas, creando una sensación de continuidad entre salón, comedor y cocina. El mobiliario, de líneas sencillas y funcionales, encaja con un estilo nórdico que prioriza la luz y la comodidad.
La cocina, el comedor mediterráneo, el baño rosa y un dormitorio minimalista
El comedor ocupa un lugar central en la vivienda y, como el propio diseñador ha explicado, la mesa fue una de las decisiones más meditadas del proceso de decoración. Finalmente se decantó por una pieza de madera natural y maciza, concebida como el epicentro de reuniones y celebraciones. La elección refuerza esa apuesta por los materiales nobles y por un ambiente cálido que invite a compartir con amigos y familiares.
La cocina, por su parte, presenta un contraste más atrevido. Los azulejos negros aportan un aire industrial y moderno que rompe con los tonos suaves del resto de la casa. Esta elección convierte la estancia en un espacio con personalidad propia, donde funcionalidad y diseño se dan la mano. La combinación de superficies oscuras con otros elementos más claros evita que la decoración resulte pesada y mantiene el estilo del resto del piso.
Uno de los espacios más llamativos es el baño, revestido con azulejos en tono rosa. Este detalle aporta un toque rompedor y demuestra que Navarrete no teme incorporar color y originalidad en su hogar. El rosa se integra perfectamente como un guiño creativo y original dentro de un piso dominado por materiales naturales y líneas depuradas.
El dormitorio principal, en cambio, apuesta por un estilo más minimalista y neutro. Se trata de un espacio concebido para el descanso, donde predominan el blanco y los tonos suaves. La decoración no abunda en esta estancia, en contraste con otros espacios más expresivos de la casa. Aquí, el vestidor adquiere un papel relevante. Según ha contado el propio diseñador en 'Woman', es un rincón cargado de recuerdos, donde guarda piezas especiales que forman parte de su historia profesional, donde se encuentran regalos como un vestido que Paco Rabanne creó para Norma Duval, y que la vedette le regaló hace años, o unos zapatos de Emanuel Ungaro que le regaló también Nieves Álvarez.
