Casas de Famosos

La distribución del futuro piso de Alba Díaz: los ‘pros’ y ‘contras’, analizados por una interiorista

Alba Díaz
Alba Díaz. Instagram
Compartir

MadridAlba Díaz está viviendo uno de esos momentos que marcan un antes y un después: la compra de su primera vivienda. La hija de Vicky Martín Berrocal se ha lanzado de lleno a la reforma de un piso que, aunque no destaca por sus dimensiones, sí lo hace por las posibilidades que ofrece. Y como buena influencer no lo está viviendo en silencio ya que desde el primer minuto ha ido compartiendo en Instagram vídeos del proceso, enseñando planos, avances y, sobre todo, pidiendo opinión a sus seguidores sobre cada paso. Pero, más allá del entusiasmo y las buenas ideas, ¿qué tal está planteada realmente la distribución? La interiorista Gema Ortega analiza cada decisión y desvela qué funciona… y qué quizá habría que replantear.

PUEDE INTERESARTE

Un salón abierto con muchas decisiones clave

Nada más entrar, el piso se abre a un espacio diáfano que marca el tono general de la vivienda. A la derecha se sitúa la cocina, estrecha y alargada, que Alba ha decidido “ocultar” mediante una gran cortina que recorre toda la pared desde la entrada. “Es una solución estética interesante y muy ligera visualmente, sobre todo para no saturar el espacio con puertas”, explica Gema Ortega. “El problema es que una cortina no aísla ni olores ni ruido, así que en el día a día puede resultar poco práctica. Funciona mejor como recurso puntual que como solución fija”.

En el salón, la apuesta es clara: a la izquierda, un sofá XXL acompañado de una mesa de centro de acero para dar ese toque industrial que tanto se lleva. Al fondo, dos grandes ventanas con la televisión colocada entre ambas, una decisión que no pasa desapercibida. “Colocar la tele entre ventanas puede generar reflejos incómodos y dificultar la visualización. Es importante valorar la orientación de la luz antes de fijar ese punto”, señala la interiorista. Además, Alba quiere instalar una gran cortina que cubra toda esa pared, algo que, según Ortega, sí suma: “Unificar visualmente las ventanas con una cortina continua aporta sensación de orden y amplitud. Aquí es un acierto”.

PUEDE INTERESARTE

¿Demasiado mobiliario o un rincón con encanto?

En la esquina izquierda del fondo, Alba plantea crear una zona chill out con un mueble bajo, librería y un segundo sofá más pequeño. Y aquí surge la gran duda: ¿puede resultar demasiado recargado? “La idea del chill out es buena porque zonifica el espacio y lo hace más versátil”, explica Gema. “Pero el riesgo está en la acumulación. En un piso pequeño, cada pieza cuenta. Si no se eligen muebles ligeros y bien proporcionados, puede saturar visualmente el salón”. La clave, según la experta, está en aligerar. “Optar por una librería abierta, un sofá de líneas simples y evitar muebles demasiado voluminosos puede hacer que funcione sin problema”.

Separar el dormitorio: una decisión acertada

El acceso al dormitorio se encuentra en la misma zona del salón, en la esquina izquierda. Aunque en un principio Alba no quería dividir espacios, finalmente ha optado por separar la habitación. “Es una decisión muy acertada”, afirma Ortega. “Separar el dormitorio mejora el descanso, aporta intimidad y ayuda a organizar mejor la vivienda. Los espacios abiertos están muy bien estéticamente, pero no siempre son los más funcionales para el día a día”.

Dentro del dormitorio, encontramos dos grandes ventanas y la cama situada en el centro. A uno de los lados, Alba quiere colocar los armarios. “Siempre que sea posible, es mejor colocar los armarios de frente a la cama y no en un lateral”, recomienda la interiorista. “De este modo se consigue una distribución más equilibrada y se facilita la circulación. En un lateral pueden generar sensación de pasillo o de espacio más estrecho”.

Baño en suite… pero con matices

Uno de los puntos más controvertidos del diseño es el baño, al que se accede directamente desde el dormitorio. Es el único baño de la casa, y Alba ha decidido integrarlo completamente en la habitación… sin puerta, sustituyéndola por una cortina. “No es una buena idea”, sentencia Ortega con claridad. “Un baño necesita privacidad, aislamiento de humedad y control de olores. Una cortina no cumple ninguna de estas funciones. A nivel estético puede parecer ligera, pero a nivel práctico es un error”. Además, al tratarse del único baño, la experta añade otro matiz importante. “Si hay visitas, obligarlas a entrar en el dormitorio no es lo más cómodo. Siempre que se pueda, es mejor que el baño tenga acceso independiente desde una zona común”.

Vestidor junto al baño: práctico, pero con condiciones

Por último, Alba quiere ubicar el vestidor junto al baño, dentro del propio dormitorio. Una idea que, bien ejecutada, puede funcionar. “Es una distribución muy habitual y cómoda, sobre todo para el uso diario”, explica Ortega. “Pero hay que tener cuidado con la humedad del baño. Es fundamental una buena ventilación y, si es posible, separar mínimamente ambos espacios para proteger la ropa”.

En conjunto, el piso de Alba tiene una base muy interesante y decisiones con mucho potencial. Eso sí, como apunta la interiorista, “en espacios pequeños, cada elección tiene un impacto enorme. Ajustar bien los detalles marcará la diferencia entre una casa bonita… y una casa realmente cómoda”.