Una ingeniera de la salud explica cómo limpiar la fruta de pesticidas sin recurrir a químicos: "Puede marcar una gran diferencia"

El sencillo gesto que puedes incorporar en tu rutina diaria para reducir la exposición a pesticidas sin complicarte demasiado
Blanca Gómez, psiconeuróloga y experta en tóxicos del hogar: “Lo que usas para cocinar se cuela en tu plato”
Cada vez prestamos más atención a lo que comemos, pero hay un detalle que muchas veces pasamos por alto: cómo limpiamos los alimentos antes de consumirlos. Marta Vega, ingeniera de la salud y divulgadora en redes sociales, lleva tiempo poniendo el foco en este tipo de hábitos cotidianos. Con casi 176.000 seguidores en Instagram, se ha convertido en una referencia a la hora de hablar de bienestar desde un enfoque práctico y basado en evidencia. Y uno de sus últimos posts ha despertado especial interés.
“Sé que la exposición diaria a pesticidas no es un detalle menor”, explica. Y es que, según cuenta, frutas tan habituales como las fresas pueden contener residuos de compuestos químicos que actúan como disruptores hormonales. Es decir, sustancias capaces de interferir en el sistema endocrino incluso en dosis pequeñas. Un dato que cambia bastante la perspectiva.
Para Vega, no se trata solo de elegir bien los alimentos, sino también de cómo los consumimos. “Cuando hablamos de salud hormonal, fertilidad, energía o metabolismo, no solo importa lo que comes, sino cómo lo consumes”, señala. En este sentido, insiste en que pequeños gestos pueden tener un impacto real en la salud a largo plazo.
El truco que puedes hacer en casa
Lejos de soluciones complicadas, la experta propone un método sencillo y al alcance de cualquiera con el objetivo de reducir al máximo los residuos de pesticidas sin necesidad de recurrir a productos químicos específicos. El proceso es fácil. Basta con colocar la fruta o verdura en un bol, cubrirla con agua caliente y añadir vinagre de manzana en una proporción de una parte de vinagre por cada diez de agua. Después, solo hay que dejarlo actuar durante unos diez minutos.
Según explica, este truco no es casual. “La ciencia ha demostrado que ciertos métodos de lavado pueden reducir significativamente los residuos de pesticidas”, afirma. De hecho, señala que en algunos estudios se ha observado una reducción de hasta el 82% en frutas lavadas con vinagre.
Más allá de la limpieza
El beneficio, según Vega, va mucho más allá de lo evidente. Menos exposición a pesticidas significa también menos carga tóxica en el organismo. Y eso se traduce en decisiones más conscientes y, en consecuencia, en una mejora del bienestar general.
Entre las ventajas que destaca están la reducción de disruptores hormonales, una menor exposición a sustancias químicas y un mayor control sobre lo que ingerimos a diario. Todo ello sin necesidad de hacer grandes cambios en la rutina. Además, comparte un pequeño truco extra para conservar mejor la fruta. Una vez lavada y seca, recomienda guardarla en la nevera sobre papel absorbente. De esta forma, se elimina el exceso de humedad y se alarga su vida útil. Pues al final, cuidar lo que comes también pasa por cuidar cómo lo preparas.
