Decoración

Feng shui emocional: cómo tu casa refleja y afecta a tu estado de ánimo

Tu casa refleja tu estado de ánimo y viceversa. Unsplash
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MadridNuestro hogar es una parte fundamental de nuestra vida y cambia y evoluciona con nosotros, haciendo que siempre sea el espacio en el que podemos refugiarnos. O por lo menos esa es la intención cuando lo decoramos con todos esos elementos que tanto nos gustan. Del mismo modo que ponemos nuestras emociones en ellos, esa selección de complementos y muebles también puede interferir en la manera en la que nos sentimos. 

Esto es algo que defiende el feng shui, que emplea la decoración y los detalles estructurales de nuestra casa para dirigir la energía, potenciando aquella más positiva y reduciendo las que son negativas para construir un hogar en armonía y equilibrio. Esto no siempre funciona, hay veces que una iluminación poco adecuada o un pasillo excesivamente largo puede jugar en nuestra contra, potenciando los conflictos o manteniendo alejada la abundancia. El feng shui puede ayudarnos a evitar esto. 

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Feng shui emocional: cómo tu casa refleja y afecta a tu estado de ánimo

Vivimos en una época donde lo más habitual es que el estrés y las prisas sean la norma, esto hace que no siempre nos resulte sencillo encontrar nuestra paz interior y busquemos maneras de lograrlo, ya sea a través del ejercicio o de otras técnicas, como la meditación. Crear un espacio en el que podamos sentirnos bien es algo por lo que aboga el feng shui, una disciplina que estudia cómo los espacios pueden influir en nuestro bienestar físico y emocional. 

Si conseguimos que nuestro espacio se alinee con nuestras necesidades, podemos conseguir muchos beneficios, más de los que pensamos, porque no solo mejora nuestro bienestar y la convivencia, también podemos lograr reducir el estrés, mejorar la calidad del sueño y la concentración, así como la armonía familiar, además de lograr atraer una mayor prosperidad a nuestras vidas. En un ambiente equilibrado gracias al feng shui descansamos mejor y nos sentimos más tranquilos. 

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El entorno refleja y amplifica nuestro estado interior y esto funciona en dos direcciones, quiere decir que un ambiente armonioso, equilibrado y ordenado logrará que esas emociones sean también nuestras, obteniendo una mayor calma mental. Tal vez por eso los pilares fundamentales del feng shui, más allá de los detalles concretos, son el orden y la limpieza. Esto es algo esencial, esta filosofía nos invita a deshacernos de todo aquello que nos estorba, eliminar trastos que no usamos o que no nos interesa tener y quedarnos con lo esencial, que no tiene por qué ser lo mínimo. También a que nuestra casa sea un lugar limpio.

Hay ciertos indicadores que nos señalan que existe un desequilibrio en nuestros hogares y eso hace que también lo haya en nuestro interior. Algunos de ellos son el exceso de acumulación de objetos sin función clara, las habitaciones saturadas visualmente o los rincones desordenados y olvidados. 

El feng shui intenta que la energía vital o chi circule libremente y para ello recomienda tips tan sencillos como ventilar cada mañana. Este pequeño detalle ayuda a que el ambiente se sienta más energizado, lo que mejora el estado de ánimo y reduce el estrés. No siempre es sencillo lograrlo, hay veces que es la propia distribución de la casa la que hace que esa energía no circule de la manera adecuada, como al tener una ventana frente a la puerta o en el caso de los pasillos largos y estrechos, en los que se recomienda poner algún mueble en alguno de los lados para frenar la energía y que transcurra de manera más calmada para poder marcar la diferencia. 

El chi estancado o bloqueado puede contribuir a potenciar la ansiedad y los sentimientos de tristeza. 

Si no queremos que eso suceda, hay ciertos consejos que hay que seguir, como mantener la entrada despejada, ordenada y limpia, porque el desorden bloquea el chi, bien iluminada y libre de obstáculos, también evitar colocar un espejo justo enfrente de esta puerta porque eso evita que el chi pueda repartirse adecuadamente. Un ambiente agradable en el comedor puede mejorar nuestra relación con la comida, así que mejor apostar por tonos cálidos, como los amarillos y naranjas. 

Incluir plantas vivas en la cocina ayuda a mejorar la calidad del aire, pero también añade vida al espacio. El dormitorio no puede ser un espacio multitarea, si lo usamos como despacho, podemos bloquear la energía y este debe ser nuestro espacio de relajación, por eso se recomienda reducir estímulos visuales y usar una decoración tranquila. 

Siempre que sea posible, lo mejor es aprovechar la luz natural y apostar por una iluminación que evite dejar rincones a oscuras. Conviene emplear materiales naturales, que suavizan la energía de los espacios, que los espejos nunca estén frente a puertas o camas, porque son dispersores de energía. Importante también no olvidarnos de los olores, porque los aromas naturales invocan campos de energía sutiles que mejoran el chi.