Armonía en pareja: cómo influye el feng shui en las relaciones dentro del hogar
Nuestro propio hogar puede ser la causa de las tensiones y discusiones y no siempre somos conscientes de ello
Feng Shui: qué es, qué beneficios tiene y cómo decorar según esta filosofía milenaria
Una vida equilibrada, alejada de las malas energías, es un deseo habitual para muchas personas y son muchos los aspectos que debemos tener en cuenta si queremos lograrlos. Algunos de ellos son personales, es importante trabajar en uno mismo, centrándose en las cosas que merece la pena potenciar y evitando aquellas que no. También la gente de la que nos rodeamos es clave, mejor que sean personas que sumen.
Nuestro hogar, aunque pueda parecernos algo extraño, es otro de los puntos esenciales que puede hacer que nuestra vida esté rodeada de energía positiva y para lograrlo, seguir las recomendaciones del feng shui puede ser una buena idea. Esto puede ayudarnos a crear espacios en los que nos sintamos cómodos, relajados y seguros, pero también que nos ayuden a atraer la abundancia y las buenas energías.
Un hogar en el que las energías fluyen como debe para atraer lo bueno y alejar lo malo también puede ayudarnos en nuestras relaciones, sobre todo en la convivencia, porque no siempre somos conscientes de lo mucho que nuestra casa puede estar influyendo en nuestra relación de pareja.
Cómo influye el feng shui en las relaciones dentro del hogar
Todas las casas tienen energía positiva y energía negativa, a través de las enseñanzas del feng shui lo que tratamos de hacer es potenciar esas cosas que queremos y nos hacen la vida más feliz, las cosas positivas, mientras intentamos neutralizar las negativas, o reducirlas al máximo. Esto no siempre es sencillo, porque en muchas ocasiones choca con lo que nos resulta más cómodo o práctico, también la propia estructura de la casa puede estar jugando en nuestra contra.
En ocasiones es suficiente con añadir los detalles adecuados, o con cambiar esos que no estamos colocando en el lugar adecuado, mover muebles, cambiar fotografías, añadir materiales extra… En otras, es la propia estructura de la casa la que potencia los aspectos negativos, con la colocación de las puertas o las ventanas, y en esos casos lo mejor es tratar de disminuir las consecuencias que pueden traer esos detalles a la convivencia.
"Lo que hace que discutas tanto dentro de tu casa tiene como origen el espacio donde vives", explica Kike Clavería, arquitecto feng shui, en sus redes sociales. "En muchas ocasiones, dentro de nuestras casas empiezan a suceder discusiones que son cada vez más frecuentes, más intensas, y no solemos relacionarlo con nuestras casas", explica el experto, que señala tres motivos como los principales para estas tensiones que acaban en discusión, ya sea con la familia o con la pareja.
El primero y más habitual es tener puertas de dormitorios enfrentadas entre sí, "Cuando sucede esto, se producen discusiones entre las personas que frecuentan esos dos espacios". La segunda de las causas es tener un espejo frente a la puerta principal, esto hace que la energía o chi que entra dentro de la casa se disperse, evitando que pueda distribuirse correctamente por toda la casa, generando conflictos y tensiones.
El tercero de los motivos que señala Clavería es "tener espacios muy yang, muy activos, como la cocina o el salón, en la parte yin de la casa, la parte tranquila. Cuando sucede esto, este exceso de movimiento y actividad en una parte con una energía tranquila, generará tensiones y conflictos".
En el caso de las parejas, en concreto, es todavía más importante cuidar los espacios y diseñarlos para potenciar las buenas energías, porque la tensión creada por la propia casa puede llegar a dañar gravemente la relación. Es importante que cada uno tenga su propio espacio personal, donde relajarse y recargar energía, no es necesario que sean habitaciones individuales, pueden ser rincones dentro de una misma estancia. Establecer esos límites y respetarlos es una parte fundamental para conseguir la armonía en el hogar.
Hay detalles más concretos que pueden ponerse en práctica, como colocar objetos en pares en el dormitorio, como cojines, velas o adornos, también poner plantas, decorar con corazones o crear un altar dedicado al amor y la unión de la pareja, donde no deben faltar cristales de cuarzo rosa.
Si tenemos la posibilidad de diseñar el dormitorio desde cero, no podemos perder de vista la importancia que tienen los colores en el feng shui. Lo mejor es que las paredes sean de colores claros, como el beis o el melocotón, pero esa no puede ser la dinámica en toda la estancia, porque los tonos neutros pueden 'apagar' la relación, combinarlo con elementos más vibrantes ayudará a que la relación mejore. En el dormitorio deben convivir dos energías, la de descanso, con los colores claros, y la de la pareja.
Pequeños detalles que pueden estar afectándonos más de lo que pensamos y que es posible cambiar solo siendo conscientes de que existe un problema y de que la solución está en nuestras manos.