No tires el tendedero roto: conviértelo en una mesa con este DIY viral para amantes de la decoración
Una idea sencilla para reutilizar su estructura y crear un mueble auxiliar con almacenaje
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MadridCuando un tendedero empieza a oxidarse, pierde una varilla o deja de abrirse correctamente, lo más habitual es llevarlo directamente al punto limpio. Sin embargo, antes de despedirte de él, merece la pena echar un vistazo a este DIY que circula por Instagram. Con la estructura metálica, unas tablas de madera y una capa de pintura se puede crear una mesa auxiliar muy práctica y bastante más bonita de lo que cabría imaginar.
El resultado poco tiene que ver con el objeto ‘original’ ya que la parte superior funciona como mesa de centro, mientras que las varillas que se conservan sirven para colocar dos baldas a diferentes alturas. Una solución especialmente útil para salones pequeños en los que siempre viene bien ganar algo de almacenaje. Además, puede personalizarse con facilidad. Por ejemplo, en el vídeo se utiliza una tabla circular de madera y la estructura se pinta de blanco, pero tanto el tamaño como el color pueden adaptarse al estilo de cada casa.
Desmontar el tendedero y aprovechar las alas
El primer paso consiste en retirar los tornillos o remaches que mantienen unidas las diferentes piezas del tendedero. Para hacerlo se puede utilizar un taladro, trabajando con cuidado hasta separar la estructura principal. De todo el conjunto únicamente se necesitan las alas laterales, que se convertirán en las patas y el soporte de la nueva mesa.
Después hay que preparar los extremos metálicos. Con ayuda de unos alicates, se doblan las zonas en las que estaban colocados los remaches y se recortan las partes que sobresalgan. Es importante lijar bien cada borde para eliminar restos de óxido y evitar que queden picos o zonas cortantes. Una vez que la superficie esté limpia y lisa, ya puede aplicarse la pintura. En el vídeo se utiliza el blanco, un color fácil de integrar en casi cualquier salón, aunque el negro, el verde oliva o un acabado metalizado también pueden quedar bien.
Una tabla circular como superficie
Cuando la pintura esté completamente seca, llega el momento de montar la parte superior. Las dos alas del tendedero se colocan a modo de patas y se atornillan a una base de madera. En este caso se ha elegido una tabla circular, una forma que suaviza la estructura y hace que el resultado parezca una auténtica mesa de diseño.
Antes de fijarla, es recomendable marcar la posición de los tornillos y comprobar que ambas piezas estén bien alineadas. Así se evitará que la mesa quede desnivelada o se mueva al apoyar peso sobre ella. También puede aplicarse un barniz protector a la madera para que resista mejor el uso diario y sea más fácil de limpiar.
Dos baldas que pueden cambiarse de altura
El último paso es retirar casi todas las varillas del tendedero y conservar únicamente dos. Estas actuarán como soportes para colocar sendas baldas debajo de la superficie principal… ¡Y listo! Además, lo interesante es que pueden cambiarse de altura según el espacio que se necesite entre ellas. No cabe duda de que, una vez decorada con algunos libros, una bandeja o un par de jarrones, resulta difícil adivinar que esta mesa empezó siendo un tendedero roto.