El error con las esquinas afiladas del salón que el feng shui intenta suavizar con una solución muy simple

Las esquinas afiladas generan una energía cortante que desestabiliza el bienestar del hogar
El Feng Shui recomienda deshacerse de ciertos objetos antes de empezar un nuevo ciclo
A la hora de decorar nuestros salones, hay muchos aspectos que tener en cuenta. Queremos crear espacios que resulten prácticos, pero también que sean confortables, poner aquellos muebles que nos gustan y son actuales, pero también buscamos que sean cómodos y ayuden a crear espacios agradables. Todo es importante, nuestro gusto personal y nuestras necesidades, pero hay otros aspectos a los que no siempre prestamos atención hasta que resulta tarde.
Todos aquellos que entienden de feng shui saben que todo lo que entra en nuestra casa contribuye a crear el ambiente que se respira en ella, por ejemplo, algunas de las cosas que acumulamos por pereza o nostalgia en realidad pueden convertirse en grandes enemigos. La manera en la que colocamos los muebles, dónde ponemos los complementos o qué complementos ponemos pueden marcar una gran diferencia.
Si lo hacemos bien, lograremos que en nuestro hogar reine la armonía, pero no siempre podemos conseguirlo a la primera. Tener los muebles que más puedan ayudarnos y colocarlos en el lugar perfecto es complicado, es bastante habitual cometer errores que el tiempo demuestra que son más relevantes de lo que pensábamos, como tener esquinas afiladas en el salón. Cuáles son las consecuencias de hacerlo y, sobre todo, cómo podemos solucionarlo.
El error con las esquinas afiladas del salón
El objetivo del feng shui es lograr el bienestar, la salud y la abundancia a través de la armonía con la naturaleza, y lo hace gracias a la decoración, los colores y los muebles que escogemos en nuestro hogar. Busca equilibrar la energía vital o chi de nuestros espacios, que fluye a través de canales invisibles. Si el flujo es libre, habrá bienestar; si se bloquea o es demasiado agresivo, no.
Lo ideal es que la energía vital fluya de manera equilibrada, tranquila, pero no siempre es así, hay ocasiones en las que fluye de manera demasiado agresiva o directa, como sucede en los pasillos largos. En esos casos es importante colocar algún mueble para hacer que sea más lenta. Así, la energía vital puede ser demasiado agresiva, pero también podemos bloquearla por completo. Una energía negativa, destructiva o estancada es lo que en el feng shui se conoce como sha chi, genera estrés, mala salud y espacios desequilibrados.
El sha chi puede estar producido por el desorden y la suciedad, cuando hay un exceso de objetos rotos o espacios oscuros, también por pasillos muy estrechos que hacen que la energía fluya a demasiada velocidad, tal y como hemos visto. Puede deberse a estructuras externas, pero también estar producido por las esquinas afiladas del salón. En estos casos recibe el nombre de 'flechas venenosas', que hacen que la energía se bloquee en los bordes, impidiendo que circule con suavidad por la estancia.
Pueden estar producidas por las paredes, pero también por las esquinas afiladas de muebles y estanterías, y cuando apuntan hacia asientos principales, como puede ser el sofá, generan una energía cortante que desestabiliza el bienestar, produciendo estrés y fatiga. Si se permanece mucho tiempo en su trayectoria, provoca inquietud, dolores de cabeza y malestar, conflictos o enfermedades.
Cómo solucionar este problema, según el feng shui
Lo primero y principal es no dejar que se nos caiga el mundo encima, es algo que podemos solucionar sin tener que tirarlo todo y empezar de nuevo. No hemos hecho las mejores elecciones, pero existen soluciones que podemos poner en práctica para evitar que esa energía negativa sea la que reine en nuestro salón.
Hay algunas soluciones que son sencillas de implementar, como incorporar plantas de hojas redondeadas y altas frente a las esquinas, incorporar formas suaves como las de estas plantas puede ser adecuado para absorber y frenar esta energía negativa. También pueden colocarse cortinas o telas con la intención de suavizar los ángulos y cubrir los bordes. La iluminación puede emplearse también para activar y ablandar una zona oscura y olvidada, una luz cálida puede cambiar las energías.
Además, hay ciertos elementos que pueden ayudar a que esa energía punzante y agresiva se suavice, como sucede al colocar elementos curvos, como muebles de líneas circulares, si los colocamos cerca, podremos neutralizar la energía negativa. En algunas ocasiones suele recomendarse añadir esferas facetadas, aunque no todo el mundo es partidario de introducir estos elementos en su hogar. Colgar una bola de cristal del techo, entre la punta afilada y el lugar de descanso, desviará y disipará el flujo tenso.
Hay ocasiones en las que, con la elección de nuestra decoración, estamos potenciando energías que no deberíamos, pero las estructuras y formas del hogar pueden jugar en nuestra contra también. Conocerlas y saber qué elementos pueden servir de contrapunto son clave en estos casos para potenciar el bienestar y la armonía y no dejar que el estrés, el cansancio y la fatiga sean la norma en nuestra casa.
