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Cómo quitar las manchas de sudor de las camisetas blancas: el sencillo método de una experta en colada

Un básico en el armario que puede estar tan blanco como el primer día. Getty
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La camiseta blanca es uno de esos básicos que siempre funcionan, pero también uno de los más delicados. Con el uso, la zona de las axilas puede adquirir un tono amarillento que no desaparece al pasar por la lavadora. Antes de relegarla al fondo del armario, conviene probar un tratamiento específico.

Estas marcas no se deben únicamente al sudor. La transpiración se mezcla con el desodorante, la grasa de la piel y los restos de cremas, formando una capa que se adhiere poco a poco a las fibras. Por eso, aunque la camiseta salga limpia y huela bien, el cerco puede seguir ahí. Para las que busquen la respuesta, la encontrarán en la cuenta de Instagram de Lucía Lipperheide, cuya solución es consiste en una pasta de tres ingredientes que se aplica directamente sobre la mancha antes del lavado.

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La mezcla para recuperar el blanco

La fórmula lleva dos cucharadas de bicarbonato de sodio, una cucharada de jabón lavavajillas y tres cucharadas de agua oxigenada. Los ingredientes se mezclan hasta obtener una pasta fácil de extender sobre la zona amarillenta. En este caso, el jabón ayuda a desprender los restos grasos del desodorante y la piel. El bicarbonato facilita la eliminación de la suciedad acumulada, mientras que el agua oxigenada contribuye a rebajar el tono amarillo del tejido blanco.

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La mezcla debe cubrir toda la marca, incluidos los bordes menos visibles. Se puede repartir con un cepillo de cerdas suaves, sin frotar con demasiada fuerza para no deteriorar el algodón. Después, solo hay que lavar la camiseta siguiendo las instrucciones de su etiqueta. Antes de tenderla o introducirla en la secadora, conviene comprobar el resultado. Si todavía queda una sombra, es preferible repetir el proceso. El calor intenso podría fijar la mancha y complicar su eliminación.

Actuar pronto marca la diferencia

Hay que señalar que, cuanto más tiempo permanece el cerco en la camiseta, más difícil resulta quitarlo. Lo ideal es tratarlo cuando empieza a aparecer, sin esperar a que adquiera un tono oscuro. Tampoco ayuda dejar la prenda usada durante varios días en el cesto, ya que los residuos continúan asentándose en las fibras.

Este método está pensado para prendas blancas, pues el agua oxigenada tiene efecto aclarante y podría modificar el tono de camisetas de color, estampadas o confeccionadas con tejidos delicados. Ante cualquier duda, es aconsejable probar primero la mezcla en una parte interior poco visible. También es mejor preparar únicamente la cantidad necesaria y utilizarla en el momento, sin guardar el sobrante en un recipiente cerrado.

Ya sabes, con tres productos fáciles de encontrar en el supermercado y un tratamiento localizado, esa camiseta que parecía estropeada puede volver a formar parte de nuestros looks.