Cómo limpiar

Dos ingredientes y 30 minutos bastan para acabar con la grasa en la ropa, según La Ordenatriz: "Ponte una alarma"

La Ordenatriz. Instagram / Pexels
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Begoña Pérez, más conocida como La Ordenatriz, lleva años colándose en nuestras casas con trucos que parecen casi magia doméstica. Con más de 2 millones de seguidores en Instagram, se ha convertido en toda una autoridad cuando hablamos de limpieza, orden y soluciones prácticas para el día a día. Y si hay algo que desespera a cualquiera, son las manchas de grasa.

Por suerte, tiene un método que, según ella misma asegura, es “bastante infalible”. “Siempre hay varios métodos para quitar la grasa, todas las grasas”, explica en uno de sus últimos vídeos. Y es que no todas las manchas son iguales: influyen el tipo de tejido, el color, el tiempo que lleva la mancha o incluso el tipo de lavado. Aun así, propone una fórmula sencilla que funciona en la mayoría de los casos, desde aceite de oliva hasta grasa de coche o manchas de vaselina.

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El truco paso a paso

La clave está en combinar dos ingredientes básicos: jabón líquido y bicarbonato. El primero actúa descomponiendo la grasa, mientras que el segundo ayuda a absorberla y eliminarla.

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El proceso es muy sencillo. Primero, hay que aplicar jabón líquido directamente sobre la mancha. “El de manos es mejor porque es más suave y protege el color”, recomienda. Aunque menciona opciones como Fairy o Beltrán, advierte que pueden llegar a decolorar si se dejan demasiado tiempo, por lo que es mejor optar por fórmulas más neutras, transparentes o blancas.

Después, se extiende bien el jabón con el dedo, cubriendo toda la mancha. El siguiente paso es añadir bicarbonato por encima. “Descompone las moléculas de grasa”, explica, y ahí es donde empieza a hacer su magia. Una vez aplicado, toca esperar. Y aquí viene su consejo estrella: “Ponte una alarma”. El tiempo ideal son unos 30 minutos. Ni más ni menos. Pasado ese tiempo, la prenda va directamente a la lavadora… y sin frotar.

Funciona en prácticamente todo

Lo interesante de este método es su versatilidad. No solo sirve para manchas típicas de cocina, como aceite o grasa de asados, sino también para otras más complicadas, como las de bicicletas, coches o incluso escaleras mecánicas. Eso sí, Begoña insiste en algo importante: si no sale a la primera, no pasa nada. “Significa que está más incrustado de lo deseable”, explica. En ese caso, simplemente recomienda repetir el proceso.

Además, añade un tip muy útil para esos momentos en los que la mancha aparece lejos de casa. Si estás en un restaurante o fuera, lo mejor es actuar rápido. “Ve al baño y úntate jabón del que haya”, aconseja. Ese gesto puede marcar la diferencia cuando laves la prenda después. Porque sí, las manchas de grasa pueden ser un drama… pero tienen solución.