Así es el nuevo refugio de los Pombo en Adrados y la relación de la familia con las costumbres del pueblo segoviano

La familia Pombo estrenan casa familiar en Adrados, Segovia, con dos plantas, fachada de piedra, piscina y dormitorios pensados para sus hijas y sus siete nietos
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La familia Pombo tiene una nueva casa de campo en Adrados, Segovia. Víctor Pombo y Teresa Ribó han construido una vivienda más grande para reunirse con sus tres hijas, sus parejas y sus siete nietos. Distribuida en dos plantas, cuenta on una fachada de piedra con interiores de madera, techos altos y grandes ventanales. En el exterior cuenta con porche, piscina y barbacoa, mientras que dentro destacan los dormitorios principales con un gran patio interior común que es uno de los rasgos más característicos de la vivienda.
Una casa más amplia para reunir a toda la familia
Adrados, en la comarca segoviana de Tierra de Pinares, sigue siendo el destino de las escapadas familiares de la familia Pombo. En este municipio de poco más de cien habitantes, los padres de María, Marta y Lucía Pombo ya tenían una casa que, con la llegada de los nietos, había dejado de tener espacio suficiente para todos. El pasado marzo se conoció que habían puesto aquella propiedad a la venta por 360.000 euros. Su decisión pasaba por continuar en el mismo pueblo, pero en una vivienda adaptada al tamaño actual de la familia. El objetivo de Víctor, conocido como Papín, y Teresa, a quien llaman Sito, era disponer de habitaciones suficientes para seguir compartiendo los fines de semana en familia.

María Pombo ha enseñado recientemente algunos rincones de la nueva construcción, que todavía están terminando de acondicionar. La vivienda mantiene una estética muy rural, con piedra, vigas vistas y madera. A estos elementos se suman estancias amplias y ventanales que permiten la entrada de luz natural. El porche, la piscina y la zona de barbacoa completan los espacios exteriores.

El reparto de dormitorios también está decidido en la familia. Al parecer, Lucía Pombo tuvo preferencia para elegir porque es quien más frecuenta el pueblo. Tanto ella como Marta escogieron habitaciones en la planta superior, mientras que María se quedó en la baja, donde se alojará con Pablo Castellano y sus tres hijos: Martín, Vega y Mariana. Su dormitorio tiene doble altura y salida directa a un patio privado, una característica que influyó mucho en su decisión. La distribución prevista sitúa las camas de Martín y Vega en la parte superior y reserva el nivel inferior para la cama matrimonial y la cuna de Mariana, nacida en enero.

La casa incluye además una habitación reservada para los siete nietos. Papín y Sito quieren instalar literas para que puedan dormir juntos cuando sean mayores. Por ahora, los pequeños seguirán en los dormitorios de sus padres, mientras la familia continúa equipando las distintas estancias de su nueva vivienda.
Adrados, el pueblo que ha acompañado a las Pombo desde su infancia
La relación de los Pombo con Adrados comenzó a través de la familia de Álvaro López Huerta, marido de Lucía. Sus padres tenían una casa en este municipio segoviano e invitaban a sus amigos Víctor Pombo y Teresa Ribó a pasar unos días con sus hijas. Aunque los Pombo no tenían raíces familiares en la localidad, las visitas se convirtieron en una costumbre. Según contaron en su documental, acudieron todos los fines de semana hasta que María cumplió quince años. Más adelante compraron una vivienda en la misma calle que los padres de Álvaro.
El pueblo también ha sido escenario de algunas de sus celebraciones. Lucía y Álvaro organizaron allí su preboda y fue el lugar que ella escogió para comunicarle que esperaban su primer hijo. La casa familiar ha acogido cumpleaños y celebraciones para anunciar el sexo de los bebés, y las hermanas también han disfrutado en numerosas ocasiones de las fiestas populares del municipio integrándose perfectamente en la vida del pueblo.

Situado al norte de Segovia y perteneciente a la Comunidad de Villa y Tierra de Cuéllar, Adrados cuenta con unos 120 habitantes. Su historia está relacionada con la agricultura y a la elaboración de vino, aunque actualmente conserva pocas viñas. El campo sigue presente en la vida de sus vecinos y, durante sus estancias, los Pombo aprovechan para consumir verduras y otros productos frescos de la zona.
Entre sus principales puntos de interés se encuentran la iglesia parroquial de la Natividad de Nuestra Señora, las ruinas de la ermita de San Benito y la ermita de San Roque. A este patrimonio se suman los lavaderos de Prado Moyales y Los Chorretones. El calendario de fiestas incluye las celebraciones de Nuestra Señora de la Asunción y San Roque, a mediados de agosto, y las dedicadas a la Natividad de la Virgen, en septiembre.
