Embarazo

La forma segura de comer marisco si estás embarazada

El marisco y el embarazo. Pexels
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El marisco es una delicia gastronómica que aporta al organismo valiosos nutrientes como vitaminas, minerales, proteínas y ácidos grasos omega 3. Pero durante la gestación, aunque debes llevar una dieta variada y saludable, ya sabrás que hay alimentos que es mejor no probar y otros que requieren tomar precauciones para consumirlos de forma segura. Si disfrutas comiendo gambas, almejas o cigalas, no tienes que renunciar a ese placer, pero sí saber cómo debes comer marisco si estás embarazada. Toma nota y sigue las recomendaciones para disfrutarlo con seguridad y beneficiarte de todas su propiedades. 

El embarazo y el marisco

Aunque hay varias cosas que debes tener en cuenta a la hora de comer marisco si estás embarazada, hay una que es la más importante de todas: nunca debes tomarlo crudo. Si el marisco o el pescado no se ha cocinado debidamente, el riesgo de contaminación supera a los beneficios nutricionales, por lo que queda descartado. Si quieres saborear gambas, langostinos, cangrejos, almejas o mejillones, entre otros, tienes que asegurarte de que están bien hechos en la forma que corresponda: cocidos, al vapor, fritos… Si es así y no tienes otro tipo de restricción alimentaria o indicación de tu médico para no hacerlo, puedes disfrutar del marisco durante el embarazo. 

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Precauciones al comer marisco en el embarazo

Una vez que tenemos claro que hay que descartar por completo el marisco crudo, hay otras precauciones que deberías tener en cuenta

  • Come marisco en casa, así sabrás de dónde procede y cómo se ha cocinado, para mayor seguridad
  • Lava bien el marisco y los utensilios con los que lo cocines para evitar la contaminación cruzada
  • No chupar las cabezas de los crustáceos, como las gambas, carabineros o langostinos, ya que en ellas se acumula un metal pesado llamado cadmio que no es recomendable durante el embarazo
  • No rompas la cadena de frío de la pescadería a tu casa 
  • Consume el marisco fresco. No lo dejes en la nevera mucho tiempo para que esté en las mejores condiciones
  • No abuses del marisco. Sigue las recomendaciones de tu médico al respecto para mantener a raya el colesterol o el ácido úrico.
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¿Y el pescado?

A la hora de comer pescado durante el embarazo puedes seguir las mismas recomendaciones que con el marisco, salvo que puedes comerlo sin restricción, a menos que el médico indique lo contrario. Ya sabes: que sea fresco, que esté bien cocinado y que se guarden las medidas de higiene alimentaria necesarias. Además, es conveniente que lo congeles para evitar el anisakis. La única restricción con el pescado es que debes evitar durante el embarazo aquellos que contienen un nivel elevado de mercurio, como el atún rojo, el pez espada o el lucio. Todos ellos deben quedar fuera de tu dieta si estás embarazada o piensas que puedes estarlo.

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