Aciertos y errores de la alfombra roja de los Premios Iris 2026
Los patrones simples y los vestidos lady arrasan frente al artificio del desnudo tosco en los Premios Iris. Lo hicieron Adriana Abenia, con su azul marino de silueta fluida y cuello alto y Raquel Sánchez Silva, con su vestidazo súper lady de Isabel Sanchís

Contra la moda terrible de las bragas vistas en transparencias mal planteadas, de los cortos imposibles y de otros terrores está ese sexy eterno de las siluetas sin mostrar la piel. O los vestidos lady de toda la vida. Ojalá hubiese mucho más de esto y menos de lo otro en las alfombras del mundo pero ay señores qué difícil lo ponen algunos estilistas de no sé qué postín. Por no hablar de algunas agencias que llevan de alfombra en alfombra los mismos despropósitos sin importarles las tallas y las fisonomías de unas u otras mujeres que los portan.
Aciertos
1. El vestidazo de la noche era el de Raquel Sánchez Silva, de Isabel Sanchís. Escote Bardot con lazo doble, flores en tres dimensiones, mini bolso escultura. En binomio blanco y negro. Estaba perfecta.

2. Me encanta cuando mi amiga Adriana Abenia me hace caso en todo. No podía estar más sexy, guapa ya lo es de sobra, con su vestido silueta de cuello alto y manga larga en azul marino, sus diamantes con esmeraldas de Sardinero, su pelo retirado, su subido makeup, sus sandalias naranja quemado…

3. El esmoquin de Mariam Hernández con pajarita lazo XXL era un espléndido “black tie” para una noche de premios.

4. Paula Vázquez y su infalible negro con hombreras en escamas de plata.

5. Patricia Montero y su asimétrico burgundy de manga abullonada y silueta fluida.

6. Lola Lolita y su palabra de honor en negro con flores de lunares.

7. Negro, naranja quemado y mini péplum. La correcta y serena imagen de Paula Gallego. Ella es un amor.

8. Valeria Ros, contra cualquier pronóstico que hubiese hecho, se cuela en los aciertos con sus lentejuelas en marino y ojos blue.

9. Los pantalones de Susana Griso, con cuerpo de gasa bajo americana, eran la otra buena opción de una alfombra más depurada que en otras ediciones.

10. Y entre tanto flash me quedo con esta falda divina de alguien que se hizo prota en mis aciertos sin saberlo.

11. Luis Fernández, o cómo estar guapo, además de serlo, sin llevar un esmoquin. Aunque le hubiese visto cañón con cualquier cosa. ¡Qué cosas!

Errores
1. Rocío Martín Berrocal juega a los límites con sus looks, sus cortos y sus aberturas pero sin el poderío de su hermana Vicky. Y eso tiene sus peligros porque el filo que separa lo sexy de lo tosco es muy fino.

2. El rojo de Elena Maroto era imposible. Sin más.

3. Andrea Duro, que tantas veces nos deja sin aliento en otras alfombras, ayer convirtió su vestido, con sus botas, en un look de día corriente como para salir a tomar algo con las amigas un sábado. Y eso es un error de bulto en una alfombra.

4. Risto Mejide me sigue despertando simpatías, con todas sus estudiadas irreverencias, pero le viste cualquier de sus enemigos. Debería reflexionarlo con humor.

5. A mí que me perdone Adidas pero lo del traje chándal como el de Jau Fornés me parece una horterada de rapero con pasta.

6. Cuando pareces una caricatura hasta con un esmoquin clásico es el acabose. Eso consigue Montoya. Que sigo yo sin pillar su fenómeno y sin tener nada contra el chico.

7. Cuando el espejo no te da las señales correctas para el evento al que vas.

8. Amargo y sus looks como de show amenizando a los guiris en un crucero. No a los zapatos sin calcetines, ni a las camisas abiertas hasta el ombligo salvo que sean de lino, en la playa, en pleno verano y de chiringuito.

9. Y hay pintas, más que looks, con las que no deberían dejar entrar a nadie a una alfombra porque devalúan el esfuerzo del resto de invitados.

Hoy termino con mi querida Alaska y con Mario, ellos son siempre un punto en cualquier alfombra vayan como vayan. Incluso cuando él abandona sus terciopelos de fiesta para pasarse a un sastre más diurno que nocturno pero trendy como el de ayer, muy alejado del código noche del burgundy con chipas glitter de Olvido. Juntos emanan todo el buen rollo del mundo y eso ya es mucho.


