Salud

La mejor postura para dormir: mitos y verdades que debes conocer

La importancia de la postura al dormir, ¿mito o verdad?. Pexels
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Los pilares de una vida saludable son, a grandes rasgos, la alimentación, la actividad física y el descanso. En lo referente al descanso, parece que no basta con dormir una media de 7-8 horas cada noche, sino que, además, hay que hacerlo en una determinada postura. Pero cuando nos abandonamos en los brazos de Morfeo se complica lo de quedarnos quietos en una misma posición y, de hecho, lo esperable es que nos movamos cada pocos minutos durante la noche.

Entonces, si no podemos controlar cómo dormimos una vez que hemos conseguido conciliar el sueño, ¿hay una postura que sea la mejor para dormir? ¿Nuestra forma de dormir dice algo sobre nosotros? Descubre cuáles son los mitos y verdades sobre este tema.

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La mejor y la peor postura

Si buscas en internet cuál es la mejor postura para dormir lo más probable es que recibas informaciones contradictorias, aunque algunas son más populares que otras. La que más éxito tiene es la de dormir sobre el lado izquierdo y, a ser posible, en posición fetal.

Con esta postura se supone que ayudamos a mantener la columna vertebral alineada, a reducir la presión sobre órganos internos, mejoramos la respiración y disminuyen los molestos ronquidos y el reflujo gastroesofágico. Si pones todo tu empeño en dormirte de la mejor manera posible, esta debería ser tu posición. También se recomienda dormir sobre el lado derecho, aunque no sea tan beneficioso como hacerlo sobre el izquierdo.

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En cuanto a la peor postura, también parece haber un acuerdo general en que es boca abajo, también llamada decúbito prono. Aunque pueda parecerte una posición muy cómoda, al parecer somete a la columna vertebral a una tensión prescindible, sobre todo en el cuello, ya que tenemos que girar la cabeza hacia un lado para poder respirar. Además, el tórax no se puede expandir correctamente cuando estamos boca abajo, lo que puede dificultar la respiración.

¿Es necesario elegir una buena postura?

Planificar la postura con la que te vas a dormir puede ser tan complicado como inútil. Hay personas que siempre se acuestan de la misma manera y muchas otras que varían cada noche según el estado en el que lleguen a la cama. Y es que el cuerpo manda sobre las recomendaciones de los expertos. El cansancio, dolores de espalda o de piernas y otros condicionantes pueden hacer que la postura que más nos alivie y nos prepare para el descanso no sea precisamente sobre el costado izquierdo. ¿Y eso es malo?

La postura que adoptas cuando te deslizas entre las sábanas no es, ni mucho menos, la que vas a mantener durante toda la noche. Así que puedes tener buenas intenciones a la hora de ir a dormir, pero lo más probable que te muevas sin darte cuenta en cuestión de minutos.

Esto es lo que se demostró en un investigación realizada por el psicólogo canadiense Joseph De Koninck, que registró las posiciones del sueño de sus pacientes durante la noche, realizando fotografías con un método de stop-motion. Las conclusiones fueron que los adultos tienden a dormir sobre el costado derecho y cambian varias veces de postura durante la noche. Los cambios de posición disminuyen a medida que cumplimos años y en adultos obesos.

Cómo saber si has dormido bien

Al parecer, en lugar de preocuparnos por cómo nos dormimos, deberíamos prestar atención a cómo nos despertamos. Si has estado en la cama el mínimo de horas necesarias para disfrutar de un sueño reparador, deberías amanecer con esa sensación. En cambio, si al despertar sientes un cansancio excesivo o dolores en el cuerpo, lo más probable es que algo no esté funcionando en tu descanso, ya sea por la postura, por dolencias físicas o por problemas respiratorios, como las apneas del sueño. 

Estamos dando por hecho que, no solo duermes las horas necesarias, sino que también lo haces sobre un buen colchón, con una buena almohada, en una habitación ventilada y con una temperatura adecuada. Es decir, cumpliendo con todas las condiciones necesarias para que nada perjudique tu descanso. Si aún así sientes que no es suficiente, lo ideal es que consultes con un especialista en medicina del sueño para que descarte cualquier patología y determine pautas que te ayuden a tener un sueño reparador, más allá de la postura en la que te duermas.