El cáncer de mama, en cifras: "La tasa de supervivencia global a 5 años supera el 82,8%, y si es encapsulado, es casi del 100%"
La investigación, tanto la procedente de fuentes privadas como la pública, han logrado avanzar notablemente impulsadas por herramientas como la IA, pero las científicas piden más recursos
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El 19 de octubre, Día Mundial contra el Cáncer de Mama, todo se llena de lazos rosas: desde las calles hasta los lineales de los supermercados. En parte hay un interés genuino por avanzar en la lucha contra esta enfermedad, pero no se puede obviar el ‘pinkwashing’ (algo así como "lavado de imagen en rosa") que hacen algunas empresas e instituciones: utilizan la simbología de la enfermedad bajo la promesa de destinar dinero a la investigación que, en no pocos casos, es una cifra ínfima (a veces nula). Pero ¿cómo se financian estos estudios? ¿En qué punto se encuentra hoy la investigación del cáncer de mama y cómo ha mejorado el pronóstico en los últimos años? Nos ponemos al día con tratamientos, datos y cifras.
Luces y sombras en la investigación
El Grupo GEICAM de Investigación del Cáncer de Mama trabaja actualmente en más de 50 proyectos de estudio de la enfermedad: proyectos que financian, fundamentalmente, la industria farmacéutica, así como personas y empresas, aunque puntualmente reciben ayudas y subvenciones. Su campaña Dame tiempo se enfoca en que, mediante las donaciones, se compra no solo tiempo para investigar, sino también tiempo para las mujeres que padecen la enfermedad.
Blanca Cantos, oncóloga de GEICAM, explica que “en los últimos años los avances que hemos conseguido han sido impresionantes”, y alaba la entrada de todos esos nuevos fármacos que han surgido de la investigación y que aumentan la supervivencia de las afectadas. “En España, la cantidad de dinero público que se destina a investigación no es muy elevada”, continúa.
Entre los años 2018 y 2026 han sido 1.137 millones de euros los que se han destinado a investigación del cáncer, tal como recoge la web del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia; sin duda, la cifra más alta de nuestra historia reciente. Si lo reducimos al cáncer de mama, la cifra baja hasta los 76,7 millones en ocho años. Hablamos de dinero destinado por la administración central, a través, entre otros, de centros de excelencia como el CNIO. Pero las comunidades autónomas también suman tanto en sus fundaciones de investigación, normalmente vinculadas a hospitales de referencia. Más allá de los estudios, los programas de detección precoz (como DEPRECAM en la Comunidad de Madrid, aunque cada regi) aportan datos de altísimo valor científico.
Pero la investigación tiene un hándicap enorme. Tal como explicaban desde GEICAM hace justo un año, la personalización de tratamientos tiene difícil encaje a la hora de recibir financiación; también destacaban que la industria farmacéutica, por cuestiones económicas, quiere resultados a corto plazo cuando a menudo los científicos necesitan bastantes años para alcanzar sus objetivos, y por último, proyectos como el impacto del ejercicio y la nutrición en la salud de las mujeres con cáncer de mama no son sencillos de levantar. “Aunque la intervención no costaría dinero, el ensayo clínico lleva su regulación y hay que monitorizar para que sea de calidad”, explicaba el oncólogo de GEICAM Ángel Urruticoechea en declaraciones recogidas por Infobae.
El cáncer de mama no es una enfermedad: son varias
Herramientas como la IA han revolucionado la investigación y el tratamiento de la enfermedad. Cecilia Yacobi, bióloga sanitaria y patóloga forense, nos explica cuál es el pronóstico del cáncer de mama en la actualidad. Y es realmente esperanzador. “La tasa de supervivencia global, haciendo media, a 5 años, es superior al 82,8%. En el caso de tumores localizados, normalmente encapsulados y sin propagación, es mayor del 99%, prácticamente 100%”, explica. “Incluso si hay afectación en ganglios o tejidos cercanos, es superior al 85% actualmente”. En los estadios iniciales, independientemente de la etapa, nos comenta que las tasas de supervivencia se mueven, “como poco, entre el 90 y el 95%, a veces más”.
¿Cuántas mujeres lo padecen? “Respecto a los porcentajes de afectación en población femenina, si lo hacemos respecto a la población general, afecta a lo largo de su vida a entre el 12 y 13% de la población, lo que es aproximadamente 1 de cada 8 mujeres”. Yendo a cifras de mujeres que padecen cáncer, “casi 1 de cada 3 mujeres que sean pacientes oncológicas lo son por cáncer de mama”, asegura.
Pero cáncer de mama es un nombre global para muchos subtipos de enfermedades. Sus subtipos moleculares, que son los que permiten predecir el comportamiento del tumor, son principalmente estos cuatro: luminal A, el menos agresivo y con menor probabilidad de multiplicación celular; el luminal B, que suele requerir terapia hormonal y quimioterapia; HER2 positivo, donde la proteína HER2 se segrega en abundancia y produce un crecimiento rápido del tumor, y el triple negativo, el más agresivo de todos y el único que no se ‘alimenta’, por así decirlo, de hormonas. Por supuesto, el estadio del cáncer también influye en su facilidad de curación, pero ¿qué tratamientos existen actualmente?
Biopsias líquidas y ‘bombas inteligentes’: lo último para atajar y detectar el cáncer
Yacobi nos explica el gran cambio que han supuesto las biopsias líquidas (normalmente son análisis de sangre) en el diagnóstico y seguimiento del cáncer de mama. “Permiten detectar el ADN tumoral. Es una herramienta revolucionaria, porque permite evaluar mutaciones y cambios en tiempo real, y medir la cantidad de ADN tumoral para estimar el desarrollo del tumor, importante en recidivas [reapariciones del cáncer] y tejidos precancerosos”. En cuanto a las recidivas, “este método permite identificarlas antes de que se vea en imagen”, y nos explica que procesos oncológicos que incluso no detecta un TAC por su pequeñísimo tamaño se logra gracias a esta prueba.
Además de la radioterapia y la quimioterapia, aliados clásicos contra todo tipo de cáncer, Cecilia nos cuenta que “lo más avanzado ahora mismo junto a la inmunoterapia clásica es el uso de los Antibody-Drug Conjugates (ADCs)”, anticuerpos conjugados con fármacos en español. “Básicamente son bombas inteligentes o misiles guiados que llevan la quimioterapia junto a la acción del sistema inmunitario directo a las células tumorales, lo que supone mayor efecto y además menos daño al tejido sano”.