¿Cuáles son las 4 posturas de yoga más difíciles?

Existen, según algunos estudiosos, hasta 900 posturas de yoga, y estas 4 son las más difíciles
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Gran parte del éxito del yoga como disciplina es que sus posturas o asanas pueden ser muy sencillas, aptas para cualquier persona y condición física. Y, al mismo tiempo, el grado de dificultad puede aumentarse hasta convertirse en un auténtico reto que estimula a los yoguis a seguir practicando.
Las posturas de yoga más difíciles pueden costarte años de práctica, pero los expertos en esta disciplina aseguran que con constancia, terminas por conseguirlo. Además, por lo general, cada postura, sea más o menos complicada, cuenta con versiones más sencillas para que la transición sea gradual. Descubre cuáles porque puede que el día menos pensado seas capaz de hacerlas.
Asanas para practicar toda una vida
El yoga es una disciplina con miles de años de antigüedad sobre la que se han realizado diferentes estudios que avalan sus beneficios tanto físicos como mentales, por no hablar de su indiscutible fondo espiritual. En cuanto al número de asanas o posturas que existen, se han llegado a documentar un total de 900, así que llegar a dominarlas todas es un gran reto.
Eso sí, las principales son 84, un número mucho más asequible. Con todo, por muy estimulante que sea la superación, no hay que olvidar que cada vez que practicas yoga, aunque sea con las asanas más sencillas, estás llevándote numerosos beneficios. Ahora bien, si lo tuyo son los desafíos, aquí tienes estas asanas para expertos, que requieren fuerza, equilibrio y destreza a partes iguales.
Urdhwa Padmasana
La postura Urdhwa Padmasana o Handstand Lotus requiere concentración, fuerza y equilibrio, ya que no es nada sencilla. Es una combinación de dos posturas: Padmasana (postura del loto) y Salamba Sarvangasana (postura del hombro). Es ideal para tonificar los hombros, pero también el abdomen, la musculatura de la espalda, el cuello y las caderas. Además, mejora el equilibrio y la circulación, y se recomienda hacerla antes de una meditación. Se dice también que tiene un efecto calmante que es muy beneficioso para quienes padecen de insomnio o nerviosismo.
Mayurasana
Llamada Mayurasana o Postura del Pavo Real es, indiscutiblemente, una de las posturas más avanzadas en yoga, por lo que para realizarla es necesaria mucha práctica y fuerza. En esta postura, el cuerpo imita al pavo real (mayura), y las manos toman la forma de las patas del pájaro, mientras que las piernas se asemejan a las plumas. En esta postura se trabajan de manera intensa los músculos del abdomen, bíceps y tríceps. Entre los beneficios de Mayurasana, se encuentran la activación del metabolismo y la ayuda para mantener alejados de nuestra vida el estrés y la depresión .
Eka Pada Rajakapotasana
La postura Eka Pada Rajakapotasana se llama también Postura de la Paloma y su correcta ejecución conlleva años de práctica, aunque hay quienes la consideran de nivel intermedio y no avanzado. Con todo, su objetivo es abrir la cadera y el corazón, por lo que se recomienda no tener prisa por llegar a ella para hacerla correctamente. Es una postura elegante dirigida a trabajar los músculos flexores de la cadera, cuádriceps, psoas, pelvis y glúteos. Es ideal si para contrarrestar las malas posturas que adoptamos durante el día o pasar mucho tiempo sentados, ya que y aumenta la flexibilidad y movilidad de las articulaciones de la cadera.
Urdhva Dhanurasana
Urdhva Dhanurasana o Postura de la Rueda es un asana avanzado que te permite liberar las tensiones acumuladas en el cuello y la espalda, por lo que se considera muy beneficiosa para prevenir los dolores de cabeza y migrañas. Consigue expandir el pecho y facilitar la respiración, lo que ha supuesto para muchas personas una mejoría del asma según diferentes estudios. Además, alarga la columna, fortalece los brazos y aumenta la flexibilidad del cuerpo en general.
