Los beneficios del Pilates Reformer, el entrenamiento de Lara Álvarez, Vicky Martín Berrocal y Paula Echevarría
Tonificación profunda, postura impecable y conexión mente-cuerpo. Así es la disciplina de bajo impacto que arrasa entre las celebrities
¿Qué es el pilates con máquinas y para quién está recomendado?
MadridSi hay una disciplina que no deja de ganar adeptas en redes sociales y estudios boutique, esa es el Pilates Reformer. Actrices, presentadoras y diseñadoras como Lara Álvarez, Vicky Martín Berrocal o Paula Echevarría han compartido en más de una ocasión sus sesiones sobre esta icónica máquina de muelles que, a simple vista, impone… pero que engancha desde la primera clase. ¿La razón? Promete una figura estilizada y fuerte sin necesidad de saltos imposibles ni entrenamientos extenuantes.
Que el Pilates Reformer sea una de las disciplinas tendencia de 2026 no es casualidad. Como explica Sandra González, fundadora de Floor Studio (centro boutique de Pilates Reformer y Barre en el centro de Getafe), “se trata de un entrenamiento de bajo impacto con el que trabajar toda la musculatura del cuerpo de manera profunda y controlada. Todo ello gracias al sistema de muelles y resistencias, así como otros accesorios, que nos ofrece esta maravillosa máquina”.
Tonificar sin impacto (y sin castigar las articulaciones)
Una de las grandes bazas del reformer es que permite trabajar intensamente sin dañar las articulaciones. “Con el reformer se trabaja, a través de movimientos precisos, el core, los glúteos y las piernas sin ningún tipo de impacto. Además, mejora la postura y la alineación corporal y, con el tiempo, se logra una figura tonificada, definida y mucho más fuerte”, añade Sandra. Es decir, no hablamos solo de estética (que también), sino de salud postural y fuerza funcional. Algo especialmente interesante en una época en la que pasamos horas sentadas frente al ordenador o viajando de un lado a otro.
¿En qué se diferencia de los entrenamientos de alta intensidad?
A menudo surge la comparación con disciplinas como el CrossFit o el HIIT. Ambos estilos queman calorías, sí, pero la experiencia corporal es muy distinta. Samuel Rubio, fundador y director de Floor Studio, lo explica con claridad: “La principal diferencia está en cómo se estimula el músculo y cómo responde el cuerpo después del entrenamiento. Nada tiene que ver la sensación que tenemos en un post entreno de pilates reformer con uno de CrossFit, por ejemplo”.
Mientras que en los deportes de alta intensidad se eleva al máximo la frecuencia cardiaca y la fatiga es evidente, en el reformer el trabajo es más silencioso pero igual de efectivo. “Sobre la máquina el trabajo es profundo y controlado. No sales sudando como un pollo, pero la activación consciente tiene unos resultados brutales. El cuerpo nota una tensión sostenida, sobre todo en la musculatura estabilizadora (core, glúteos, espalda), mejora la alineación y sales con sensación de ligereza. Pero, ojo, también quemas calorías… ¡y tienes agujetas!”, asegura.
Las claves de una disciplina que sirve para todos
Otra de las razones de su éxito es su versatilidad. Según Samuel, “es una disciplina apta para todo tipo de edades, para mujeres y hombres y para todo tipo de condiciones”.
Entre los puntos clave destaca el control y la calidad del movimiento: “Nos movemos de manera lenta y superconsciente, priorizando la técnica a la velocidad o la cantidad de repeticiones”. A eso se suma la activación constante del centro del cuerpo —abdomen, suelo pélvico y espalda— que mejora estabilidad, equilibrio, flexibilidad y fuerza funcional. Además, la resistencia de los muelles se adapta a cada nivel, lo que permite progresar sin riesgos. Y, por supuesto, el bajo impacto articular lo convierte en un entrenamiento seguro y sostenible en el tiempo.
¿Por qué engancha tanto a las celebrities?
No es casualidad que cada vez más rostros conocidos presuman de su sesión de reformer. Para Sandra, las razones son claras: “Los resultados son visibles y muy elegantes. El cuerpo se tonifica, se estiliza y la postura mejora, pero no se gana un volumen excesivo”.
En profesiones donde la imagen es parte del trabajo —alfombras rojas, rodajes, giras— mantener un físico definido pero armónico es clave. “Incluso lo practican modelos de pasarela. Las tops de Victoria’s Secret se mantienen en forma con reformer. Y si hablamos de hombres, desde Ed Sheeran hasta Cristiano Ronaldo”, apunta.
Además, hay un factor determinante: la seguridad. “Viajan mucho, tienen agendas frenéticas… y con el reformer es muy difícil lesionarse”. A eso se suma la conexión mente-cuerpo: “Respiramos, nos relajamos, cogemos conciencia corporal… En un entorno tan cambiante como el suyo, es superimportante tener un momento de parar”.
Un movimiento para probar en casa
Si después de leer esto te pica la curiosidad pero aún no te atreves a subirte a la máquina, hay pequeños ejercicios inspirados en el reformer que puedes hacer en casa. Samuel propone el clásico tabletop adaptado al suelo: tumbada boca arriba, piernas a 90 grados, abdomen activado llevando el ombligo hacia dentro y zona lumbar neutra. Desde ahí, extiende brazo derecho y pierna izquierda lentamente, vuelve al centro y alterna. Eso sí, advierte: “Nunca será igual que hacerlo sobre la máquina. La manera real de sentirlo es subiéndose a un reformer y probar una sesión”.
¿Un consejo para empezar?
Sandra lo tiene claro: “¡Que se atrevan! Al principio la máquina da miedo, pero es supersegura”. Recomienda no obsesionarse con hacerlo perfecto ni buscar el entrenamiento más duro desde el minuto uno. “No se trata de sufrir, sino de hacerlo con control. Cuanta más atención prestas al movimiento, más beneficios notas”.
Y, como en cualquier disciplina, la constancia es la clave. Los resultados no solo se reflejan en una mayor tonificación, sino en algo mucho más importante: “Ese momento maravilloso en el que te empiezas a mover bien en tu día a día”.
Puede que el Pilates Reformer esté de moda, pero todo apunta a que no es una tendencia pasajera. Quien lo prueba, repite. Y, viendo la lista de famosas que ya están enganchadas, quizá sea el momento de darle una oportunidad.