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Alejandro Jiménez, entrenador, sobre cómo Shakira aguanta más de dos horas sobre el escenario a los 49 años: "Tiene truco"

Shakira en concierto
Shakira en concierto. Instagram
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MadridDos horas y media de concierto, casi treinta canciones y coreografías que dejan poco margen para recuperar el aliento. El espectáculo de Shakira tiene mucho de fiesta, pero físicamente se parece a una prueba de resistencia. A sus 49 años, la colombiana canta, baila, recorre el escenario y llega a la parte final sin dejar que el cansancio se note demasiado.

La artista ya ha completado la mitad de los doce conciertos programados en Madrid con un éxito rotundo. Seis noches en las que ha demostrado que canciones como Loba, La tortura, Hips Don’t Lie o Waka Waka no solo necesitan ritmo y memoria. También hacen falta unas piernas fuertes, una buena capacidad cardiovascular y bastante control de la respiración.

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"Tiene truco, por supuesto, pero este truco consiste en entrenar mucho y hacerlo de una manera muy concreta. Nadie puede mantener ese ritmo durante más de dos horas solo porque baile bien o porque tenga experiencia sobre el escenario", explica Alejandro Jiménez, entrenador personal. Detrás de cada actuación hay meses de preparación y un trabajo pensado para llegar con energía hasta la última canción.

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El baile no lo hace todo

Shakira lleva prácticamente toda la vida bailando y domina estilos como la danza del vientre, los ritmos latinos o los movimientos urbanos. Esa experiencia juega a su favor, aunque repetir las coreografías no sería suficiente para preparar una gira así. "El baile aporta coordinación, agilidad y resistencia, pero hay que acompañarlo de fuerza. Si la musculatura no está preparada, ese impacto termina recayendo sobre las rodillas, las caderas o la espalda", apunta Jiménez. Por eso es importante trabajar piernas, glúteos y abdomen. No para marcar abdominales, sino para mantener el cuerpo estable cuando aparece la fatiga.

Además, en sus redes sociales ha compartido en alguna ocasión parte de sus entrenamientos, incluida la preparación que realiza antes de algunos conciertos. Suele comenzar con ejercicios de movilidad y estiramientos y después continúa con una rutina de fuerza de cuerpo completo, utilizando mancuernas o barra. Entre los movimientos que ha mostrado aparecen el peso muerto, el puente de glúteos y el hip thrust, además de ejercicios para activar el abdomen y la zona lumbar. En otras sesiones también ha incluido patadas de glúteo y circuitos en los que alterna fuerza y cardio. El Financiero

"No busca mover grandes cargas justo antes de actuar, sino activar la musculatura y preparar el cuerpo para todo lo que va a exigirle después. El peso muerto trabaja buena parte de la cadena posterior y el hip thrust refuerza los glúteos, que son fundamentales para ganar potencia y controlar los movimientos de cadera", explica el entrenador.

Y ahí aparece una de las partes más complicadas. "No es lo mismo bailar una canción en una clase que interpretarla cantando en directo. Cuando suben las pulsaciones cuesta controlar el aire y mantener la voz estable. Esto también se entrena: hay que ensayar las canciones con una intensidad parecida a la que habrá en el concierto", señala Alejandro.

La importancia de guardar energía

Otro de los secretos está en no gastarlo todo durante los primeros temas. El repertorio alterna los bloques de baile más potentes con canciones más tranquilas, cambios de vestuario y pequeñas pausas. "En una actuación tan larga tienes que regularte. Si empiezas al cien por cien, es muy difícil que llegues bien al final. El cuerpo debe acostumbrarse a trabajar por intervalos con momentos muy intensos, una recuperación corta y otra vez volver a subir", explica el entrenador. Ese tipo de preparación permite que el organismo aprenda a recuperar el aliento sin necesidad de detenerse por completo.

Tampoco conviene pasarse entrenando durante la gira. Con conciertos tan seguidos, los ensayos, desplazamientos y actuaciones ya suponen una carga considerable. "Cuando el trabajo previo está bien hecho, no necesitas machacarte. Hay que conservar la fuerza y la movilidad, pero también llegar descansada. Hacer más ejercicio no siempre te hace rendir mejor", advierte Jiménez.

Recuperarse también cuenta

A los 49 años se puede tener una forma física extraordinaria. Lo que cambia, según el experto, es la atención que hay que prestar a la recuperación. El descanso, la hidratación, la alimentación y el cuidado muscular forman parte del entrenamiento, aunque no sean tan llamativos como una sesión de baile. "Con la edad conoces mejor tu cuerpo y sabes cuándo puedes apretar y cuándo conviene parar. Shakira lleva muchos años trabajando a este nivel y eso también se nota. Tiene una base física y una experiencia que no se consiguen en unos meses", asegura.

Así que no, el secreto no está en un ejercicio milagroso ni en una rutina imposible de abdominales. Está en la constancia, en la fuerza y en preparar el cuerpo para hacer exactamente aquello que después le pedirá el escenario.