La entrenadora nos cuenta cómo vencer la pereza, qué lugar ocupa la fuerza en sus rutinas y por qué está cambiando nuestra forma de entender el ejercicio
Crys Dyaz: "Me parece peligroso hablar de pérdida de kilos y de cambio físico"
MadridCon el frío y los días más cortos, encontrar una excusa para saltarse el entrenamiento resulta bastante fácil. Crys Dyaz también conoce esa pereza, pero tiene claro que la clave está en hacerse un hueco en la agenda y plantearse objetivos que podamos cumplir. Acostumbrada a entrenar a algunos de los rostros más conocidos de nuestro país, se aplica la misma disciplina que pide a sus clientas, aunque también sabe cuándo toca bajar el ritmo. Y, cuando necesita desconectar, su plan favorito es escaparse con su familia a la playa de Razo, en Galicia.
Charlamos con ella sobre cómo empezar a hacer ejercicio sin abandonar a las dos semanas, el protagonismo del entrenamiento de fuerza y lo que cambia cuando dejamos de entrenar solo para vernos mejor. También sobre su participación en ‘Reflejo de un Compromiso’, la iniciativa de Solán de Cabras junto a la Asociación Española Contra el Cáncer que reivindica el apoyo emocional a pacientes y familiares.
Crys, estamos acostumbrados a verte entrenar a rostros muy conocidos, pero ¿cómo es tu propia rutina de entrenamiento? ¿Eres igual de disciplinada contigo misma que con tus clientes?
Lo cierto es que sí lo soy, me parece que es difícil poder aconsejar a alguien si tú no cumples y eres constante y disciplinada. Al final no hay nada mejor que dar ejemplo y, por otro lado, yo lo necesito. También es cierto que lo tengo más fácil gracias a nuestra plataforma RAZO, ya que quiera o no tengo que hacer entrenamientos en directo a diario, y forma el 90% de mi planificación semanal de entrenamientos.
Ahora que llega el frío y los días son más cortos, a muchos nos cuesta encontrar la motivación para hacer ejercicio. ¿Cuál es tu truco para vencer la pereza y conseguir mantener una rutina de entrenamiento durante el otoño y el invierno?
Creo que esta época del año invita al orden, a estar en casa, a la rutina… Más quizás que el verano, en el que se alborota todo un poco más. Así que yo aprovecharía eso para ordenar y organizar muy bien los entrenamientos dentro de tu semana. La pereza va a estar, eso está claro, pero si lo incluyes como parte de tu día a día, no te pensarás si entrenar o no igual que no te piensas si ir a trabajar o no. A veces, es la manera de vencer a la pereza y no tirar la toalla.
Siempre se habla de la importancia de hacer deporte, pero ¿cuánto ejercicio necesitamos realmente para estar en forma? ¿Es suficiente entrenar tres días a la semana?
Lo ideal es moverse cada día, esa es para mí la premisa número uno, y no siempre tiene que ser un entrenamiento fuerte. Cada día hacer algo, ya sea un HIIT, trabajo de fuerza, yoga, pilates… Y más que cantidad de entrenamientos, defiendo que la calidad y el tener en cuenta el objetivo es más importante que cuántos días entrenas. Es mejor entrenar 3 días y cumplir que plantearte 5 y no hacerlo.
Este año has querido sumarte a ‘Reflejo de un Compromiso’, la iniciativa solidaria de Solán de Cabras junto a la Asociación Española Contra el Cáncer, que pone el foco en la importancia de acompañar a quienes atraviesan un cáncer de mama. ¿Qué te ha llevado a involucrarte en esta campaña y qué importancia crees que tienen esos pequeños gestos de apoyo cuando alguien está pasando por un momento tan difícil?
Lo que me ha hecho sumarme a esta iniciativa ha sido el fiel compromiso de Solán de Cabras, que ya lleva 13 años acompañando a la Asociación Española Contra el Cáncer, y el abordaje tan específico y necesario que hacen del acompañamiento psicológico y emocional de pacientes y familiares.
Creo que es clave el interesarse no solo en la parte del tratamiento y de investigación, que son claves, sino también en esta pata emocional que hace que el bienestar general del paciente durante el diagnóstico, tratamiento y el proceso se lleve de la mejor manera posible. Y también para el entorno, que sufre las consecuencias de estos tratamientos y la dificultad de una enfermedad que por concepto genera miedos.
Volviendo al mundo del fitness, hay muchísimos mitos alrededor que seguimos creyendo a pies juntillas. ¿Cuál te gustaría desterrar de una vez por todas?
Creo que los mitos ya van perdiendo fuerza a medida que la ciencia los va desterrando con su evidencia. Si tuviera que elegir uno, sería que por fin hemos entendido que el entrenamiento de fuerza en la mujer es clave y necesario, y eso no va a hacer que hipertrofies por cargar pesos. Tu cuerpo y tu mente lo necesitan, en cualquier momento en el que estés.
Si tuvieras que elegir tu top 3 de ejercicios favoritos, esos que nunca faltan en tus entrenamientos porque consideras que son especialmente efectivos, ¿cuáles serían y por qué?
Tengo ejercicios favoritos, como supongo todos tenemos, y suelen formar parte de mis entrenamientos. Me quedo con los burpees, la opción ideal para subir la intensidad y el ritmo cardiaco, el trabajo de remo me encanta y los ejercicios de rotación con carga para abdomen.
Muchas mujeres quieren empezar a entrenar, pero no saben por dónde hacerlo. ¿Qué tres consejos les darías para comenzar sin agobiarse y, sobre todo, sin abandonar a las dos semanas?
Objetivos reales y alcanzables, lo primero. Acompañarte de un profesional que no solo te guíe sino que también te motive, segundo. Y aunque parezca más superficial, creo que cuando nos vemos mejor entrenamos mejor, motívate con un nuevo outfit, o unas zapatillas, o algo que te impulse en ese sentido...¿Por qué no?
A partir de los 40, muchas mujeres empiezan a notar cambios en su cuerpo. ¿Deberíamos adaptar nuestra forma de entrenar a medida que cumplimos años? ¿Qué tipo de ejercicios recomendarías priorizar?
Por supuesto. Debemos adaptarnos a cada etapa vital, y casi me atrevo a decir que a cómo estemos cada día. Lo que no puede faltar, y lo comentaba anteriormente, es el trabajo de fuerza, sí o sí. Ahora bien, mejor será si lo complementas con otro tipo de trabajo más aeróbico, y de movilidad, pilates…
Cada vez hablamos más de bienestar y menos de tener un cuerpo perfecto. ¿Crees que ha cambiado nuestra relación con el ejercicio? ¿Estamos aprendiendo a entrenar para sentirnos bien y no solamente para vernos mejor?
Efectivamente creo que algo está cambiando y eso me hace tremendamente feliz. Sobre todo porque cuando entiendes eso, te quedas en ese estilo de vida. La salud para ti, verte mejor para ti, sentirte fuerte para ti. Y, en consecuencia, eso hace que también cambie la manera que tienes de relacionarte con tu alrededor.
Has entrenado a algunas de las mujeres más conocidas de nuestro país. Si tuvieras que elegir, ¿con qué celebrity disfrutas más entrenando y por qué?
Creo que elegir no una celebrity, sino una persona, sería algo imposible. Cada persona, por sus circunstancias, me supone un reto y a mí también me aportan y aprendo. Pero quizás, por los 14 años que lleva entrenando conmigo y con nosotros, por su constancia y su ejemplo destacaría a Carla Pereyra, que más que una paciente ya es “hermana”.
Cuando trabajas con celebrities que tienen agendas complicadísimas, viajes y compromisos constantes, ¿cómo consigues que mantengan una rutina? ¿Cuál es el secreto para que no abandonen?
Efectivamente el mayor problema en este perfil de pacientes es eso, las agendas que tienen de viajes, eventos, etc., lo cual dificulta a veces encontrar el momento, pero no es imposible. Hacerles ver y entender que es una prioridad es lo más importante y, por supuesto, adaptarnos a su horario, a sus viajes. La opción de entrenar por streaming cuando no están en Madrid, por ejemplo, es un gran valor. Así es imposible fallar.
Y una curiosidad: ¿eres de las entrenadoras que no perdonan ni una repetición o alguna vez te dejas convencer cuando una clienta te dice que ya no puede más?
Creo que después de tantos años, la experiencia te enseña cuándo tienes que empujar y cuándo tienes que frenar. No hay una regla magistral, pero por suerte conozco muy bien a nuestras pacientes, y creo que sé en todo momento cuándo tengo que ceder un poco y bajar el ritmo del entrenamiento, o cuándo tengo que impulsar a esa persona a salir de su zona de confort.
Se habla mucho de la importancia de cuidarnos, pero ¿qué haces tú cuando necesitas desconectar? ¿Qué pequeños hábitos forman parte de tu bienestar diario?
Creo que lo que más me puede desconectar, y lo he dicho en varias ocasiones, es escaparme con mi familia a la playa de Razo, en Galicia. Después de tantísimos años veraneando y disfrutando de mis días de off allí, sigue siendo mi lugar de paz, de desconexión, donde todo se para, se relativiza y de donde siempre vuelvo con las pilas cargadas y el corazón lleno.
