La sopa fría de Dani García sencilla de hacer, refrescante y que no es gazpacho: “El nombre te lleva a equívocos”

Siete cenas frescas y bajas en calorías para el verano que te ayudarán a deshincharte, según una nutricionista
Esta sopa fría, muy típica de los veranos malagueños y gaditanos, suele servirse con trocitos de fruta para crear un delicioso contraste dulce que le aporta más frescor
El calor del verano invita a comer ligero y, sobre todo, a no cocinar con calor. Entre nuestras recetas estrella, de esas que han cruzado todas las fronteras, está el gazpacho, un plato con el que José Andrés ha conquistado a los estadounidenses. Pero ¿hay vida más allá del gazpacho y del salmorejo? Por supuesto. Eso sí, viene también de Andalucía, y tiene todo el sentido, porque hablamos de una de las regiones más calurosas del país. Esta receta la borda, ¡y cómo!, el chef Dani García. Que no te engañe el nombre, porque no pica: hablamos del ajoblanco.
Mucha almendra y poco ajo
El ajoblanco tiene un nombre confuso, porque es, como explica el propio chef, “una sopa de almendras con un poquito de ajo”. Es decir, el ingrediente principal es este fruto seco, y no el ajo, que solo deja un ligero sabor al final, así que no sufras, porque el regusto que deja es refrescante, especialmente si le añades en el emplatado unas uvas o unos trocitos de melón, sandía o manzana, para crear un contraste dulce delicioso. O mango, si ya han llegado a tu zona los del sur de España (empiezan a estar disponibles hacia mediados de agosto).
“La verdad es que el nombre muchas veces te lleva a equívocos”, explicaba cuando hizo la receta, allá por 2020. Y, si José Andrés tiene autoridad en el gazpacho porque su mujer, Tichi, es de allí y le cedió su receta, Dani nació en uno de los lugares en los que el ajoblanco es más popular: Málaga. Además, Cádiz, Extremadura y Castilla-La Mancha son tierras en las que el ajoblanco se hace a menudo en verano, y es sencillo imaginar por qué. ¿Te apetece probar esta alternativa al gazpacho tan sencilla o más de hacer? Pues toma nota de los ingredientes que nos da Dani García, ¡empezamos!
Ajoblanco de Dani García
Ingredientes
- 300 g de almendra marcona cruda
- 1 diente de ajo partido a la mitad y con el germen quitado
- 80 g de aceite de oliva virgen extra (Dani utiliza la variedad arbequina)
- 50 g de vinagre de Jerez (el de Dani lleva además Pedro Ximénez)
- Sal
- Trituramos la almendra y el ajo hasta conseguir una especie de harina. La idea de triturar antes de añadir los ingredientes líquidos es que sea más fácil de trabajar.
- Cubrimos con agua (no vamos a echarla toda, solo hasta cubrir los ingredientes que hay en el vaso) y volvemos a triturar.
- Es el momento de aliñar: añadimos la sal, el vinagre y el aceite de oliva y volvemos a triturar.
Trucos del chef para un ajoblanco perfecto
Dani insiste mucho: “Es importante que la almendra sea repelada y sea buena”, explica el chef. Pensemos que hablamos de almendra cruda, así que su calidad es primordial para obtener un sabor suave y exquisito. Si utilizamos esta variedad, "tenemos un 99% de posibilidades de éxito". E importantísimo: ¡cruda, no tostada!
¿Pan? El chef insiste en que el ajoblanco no lleva pan, ya que la almendra tiene suficiente textura por sí sola y el pan solo sirve para espesar.
Por último: en el tercer paso, no eches todos los ingredientes de una vez. Añade aproximadamente la mitad de vinagre, aceite y sal, y ve corrigiendo hasta alcanzar el resultado que más te guste. Piensa que tiene que ser poco más que un caldo, no un puré. El agua es también orientativa: cubre y, después, pon la que consideres hasta lograr la textura deseada.
¡Buen provecho!
